26 sep 2020

Ir a contenido

CON MEDIDAS DE SEGURIDAD POR EL CORONAVIRUS

La Setmana del Llibre se trasladará al Moll de la Fusta del 9 al 13 de septiembre

La feria del libro en catalán combinará actividades presenciales y 'on line' y seguirá los protocolos de seguridad de la pandemia

Anna Abella

Imagen de expositores en la Setmana del Llibre en Català, en la plaza de la Catedral, en una imagen de archivo.

Imagen de expositores en la Setmana del Llibre en Català, en la plaza de la Catedral, en una imagen de archivo. / ACN / GUILLEM ROSET

La Setmana del Llibre en Català de la era del covid-19 se celebrará, si la evolución de la pandemia lo permite, del 9 al 13 de septiembre próximos, y de forma física, aunque contará también con programación virtual. Lo hará además trasladando, de forma excepcional, apuntan desde la organización, su ubicación tradicional en los últimos años de la avenida de la Catedral de Barcelona al Moll de la Fusta. Un espacio que, aunque se aleja de la buscada ubicación más céntrica para acercarse al puerto, es "amplio y abierto” y “permite ser perimetrado y establecer en él las medidas y controles que exige la normativa municipal" para garantizar la seguridad de los visitantes, anunció este viernes Editors.cat, el gremio de editores de Catalunya, uno de los organizadores junto al de libreros, el de distribuidores y otras instituciones.  

Esta edición especial de la Setmana, la número 38 y la primera bajo dirección del editor Joan Carles Girbés, que tomó el relevo el año pasado de Joan Sala, será de cinco días en lugar de los diez que duró la feria el 2019. La Setmana se había consolidado como un encuentro clave para lanzar la 'rentrée' literaria en catalán tras el verano. De hecho, la facturación de la edición anterior fue de 544.000 euros, lo que significó un 8,44% de incremento en relación al 2018. Confirmar la posibilidad de la celebración física, que ha sido posible tras una reunión con el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Catalunya, aporta un respiro para el sector tras el mazazo que significó no poder celebrar un Sant Jordi, el 23 de abril, con estands y firmas en las calles a causa del confinamiento e independientemente de cómo acabe concretándose la anunciada diada del libro y la rosa el próximo 23 de julio.  

Actividades presenciales y virtuales

En la Setmana, además de la venta de ejemplares en los distintos expositores físicos de editoriales, librerías y revistas (en la pasada edición hubo 219) se trabaja en una programación que reforzará el formato presencial con la difusión digital, un clásico ya en estos tiempos de coronavirus. En las actividades se prevé la participación de autores y editores en la presentación de novedades, se mantiene la entrega del tradicional Premi Trajectòria, que reconoce a figuras de la cultura catalana, y la apuesta por la traducción de la literatura catalana, gracias al acuerdo vigente con el Institut Ramon Llull.