31 may 2020

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PRIMEROS CONCIERTOS DE LA ERA COVID-19

Muchachito, Pau Riba, Rufus T. Firefly... en el Cruïlla XXS

El festival organizado por el Cruïlla anuncia 35 espectáculos de pequeño formato como avanzadilla de la programación que desplegará en espacios como la Anella Olímpica, el Poble Espanyol y los jardines del TNC

Jordi Bianciotto

Muchachito, fotografiado en Barcelona

Muchachito, fotografiado en Barcelona / RICARD CUGAT

El Cruïlla mueve pieza y destapa la primera parrilla de espectáculos (la mayoría, conciertos) para la era del covid-19, una programación, por ahora, de 35 actuaciones que transcurrirán a lo largo del mes de julio en espacios de Barcelona al aire libre, con los aforos máximos de 400 personas, con asientos distanciados, contemplados en la fase 2 de la desescalada. Es el Cruïlla XXS, edición de emergencia del festival barcelonés, y ofrece como pistoletazo de salida a nombres como Muchachito, Iseo, Ramon Mirabet, Rayden, Rufus T. Firefly, Roger Mas, Sanjosex, Pau Riba y Quico Pi de la Serra.

El Cruïlla XXS es la respuesta del festival a las restricciones impuestas por la pandemia (la edición troncal de la muestra, de gran formato, se ha aplazado al 2021) y cuenta con cinco espacios, a los que se sumarán otros (presumiblemente tres) en las próximas semanas. La muestra procederá a anunciar más espectáculos hasta superar el total de 200, algunos de ellos a cargo de artistas repetidores.

La fase 3 sería “osada”

Son novedad dos recintos respecto al anuncio del pasado viernes: la Anella Olímpica y la plaza del Disseny Hub Barcelona, que se suman a otros tres, el Poble Espanyol, los jardines del TNC y el recinto del hospital de Sant Pau. Todo ello, ajustado a los requisitos de la fase 2 y sin atreverse a dar por hecho el salto a la 3, que permitiría elevar el aforo hasta los 800 asistentes. “Nos parecería osado trabajar con ese supuesto”, indica el director del Cruïlla, Jordi Herreruela, que prevé poner las entradas a la venta la semana que viene.

El programa ofrece por ahora un abanico amplio de propuestas que, en el terreno musical, van de la canción pop de Ramon Mirabet (4 de julio) al mestizaje de la Balkan Paradise Orquestra (15), y del electroclash de barrio de Ladilla Rusa (5) al rock monumental de Obeses (9). Figuras clásicas del calibre de Quico Pi de la Serra (18) y Pau Riba (19), y cantautores, con variables acentos pop, como Roger Mas (3), Joan Colomo (5), Sanjosex (10), Mazoni (11) y Cris Juanico (12). Y el 'show' de hombre-orquesta de Muchachito (3). Los conciertos empezarán a las 20.30 o a las 21.00 horas, dependiendo del espacio.

De Pamplona y Madrid

Artistas catalanes en su inmensa mayoría, con excepciones como la cantante navarra Iseo (que actuará con el formato de ‘sound system’ de sus inicios en el concierto ‘Back to the roots’) y sendas figuras que se prevé puedan viajar desde Madrid, el rapero Rayden y el grupo de rock Rufus T. Firefly. Más allá de la música, el cartel ofrece propuestas teatrales como ‘Ocaña, reina de las Ramblas’ (de Òpera de Butxaca & Nova Creació; 6, 7 y 8 de julio) o Guillem Albà & La Marabunta (12).

La fase 2 debe permitir estos espectáculos, si bien son muchos los interrogantes en torno a materias logísticas sobre las que el festival espera indicaciones de la administración. “La Generalitat está trabajando con el Procicat, protección civil, en una mesa de seguridad y esperamos que nos comuniquen las pautas en breve”, señala Jordi Herreruela. La distancia entre asientos, de metro y medio, o de dos metros, “debería comportar poder quitarte la mascarilla”, aventura. “Y habría que ver si una unidad familiar puede sentarse junta. Sería lógico que así fuera: si viven juntos en casa, ¿por qué no estar juntos en un concierto?”.

Dudas por resolver

Sobre los accesos, el Cruïlla planea establecer cuatro tandas de entrada y de salida, una cada cuarto de hora, de 100 personas cada una. ¿Y los músicos, qué distancias deben mantener entre ellos? ¿Los veremos tocando con mascarilla? “No somos expertos en estas cosas, pero debemos poner un poco de sentido común, y esperar que las indicaciones sean más precisas”, indica el director de Cruïlla XXS. “Nos toca ir adaptándonos, y experimentando, y poner a prueba el nivel de cumplimiento de la normativa por parte de los asistentes, algo en lo que tengo confianza, porque el público de la cultura será respetuoso”.

El Cruïlla XXS traerá, si todo va bien, música en directo a Barcelona este verano, aunque de un modo distinto al que estamos acostumbrados. “Un formato modesto, porque esto no da para hacer grandes producciones. Pero representará una vuelta a las raíces, a la simplicidad de la música”, plantea Jordi Herreruela, que confía en que esa situación inédita “llevará a los músicos a hacer cosas diferentes”. Todo ello bajo la máxima de no tirar la toalla. “No dejaremos de ofrecer música pase lo que pase”.