24 oct 2020

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MÚSICA PARA LA CUARENTENA (3)

Diez canciones sobre confinamientos que reflejan el nuestro por el coronavirus

Tercera entrega de la serie de EL PERIÓDICO sobre piezas anticoronavirus, en esta ocasión dedicada a temas que prefiguraron nuestro aislamiento

Nando Cruz

Los Beach Boys, en 1962. 

Los Beach Boys, en 1962.  / MICHAEL ORCHS ARCHIVES

Tras las entregas dedicadas a canciones para levantar el ánimo en los momentos más difíciles del encierro causado por el coronavirus y a canciones para enloquecer en los balcones, llega el momento de mirar hacia dentro y ver que nuestra situación no es al fin y al cabo tan extraña. Y es que se han compuesto infinidad de canciones sobre la vida en soledad. Estas diez afrontan el confinamiento con perspectivas y estados de ánimo bien dispares.

1. Beach Boys: 'In my room'

Dulce y preciosa glorificación de un encierro voluntario. Brian Wilson la escribió en 1963. No era un tipo especialmente sociable y en ella explica que su jornada ideal no es un día de playa con los amigos sino quedarse en la habitación. Eran otros tiempos: hoy los adolescentes surfean con sus amigos sin salir de casa.

2. Antònia Font: 'Dins aquest iglú'

Una de las canciones más demoledoras del grupo mallorquín, tan consciente, desde su propia insularidad, de lo extraño que puede resultar vivir rodeado de tanta gente y, al mismo tiempo, tan lejos del resto del mundo. Llega el estribillo y se te hace un nudo en la garganta: "Ses coses no són fàcils per ningú / Dins aquest iglú / Tan descongelat / Tanta longitud / Tan ple de finals / Tan privat de tu".

3. Parálisis Permanente: 'Autosuficiencia'

"Encerrado en mi casa / Todo me da igual / Ya no necesito a nadie / No saldré jamás". La canción ideal para celebrar un confinamiento voluntario y obstinado. Ha sido muy recordada durante los primeros días de cuarentena, pero, claro, este es un confinamiento forzoso y sin final a la vista, así que pasan los días y el berrinche de Eduardo Benavente cada vez es coreado por menos personas.

4. El Último de la Fila: 'Lápiz y tinta'

Mucha gente está aprovechando para pintar, escribir o desarrollar cualquier otra vieja afición creativa que el trajín cotidiano siempre le obligaba a aparcar. Esta habla del placer de reencontrar el tiempo. Contiene otro de esos estribillos especialmente aplastantes: "Que los días se van, ríos son / Ahora quiero sentir, caminar / Ahora quiero pintar, percibir / El color de esa flor que se marchitará".

5. The Police: 'So lonely'

No por obvio es menos adecuado para la situación este single del trío de Sting incluido en su primer disco. Más de una estará gritando el estribillo en la cocina en pleno brote de enajenación. Esperemos que la segunda estrofa no acabe siendo literal. "Nadie ha llamado a mi puerta desde hace mil años o más", dice.

6. Becky G: 'Sin pijama'

Para esas parejas que aún vivían separadas y, viendo la que se avecinaba, han maniobrado rápido y se han instalado juntas. Para todas las que exprimen al máximo las ventajas del confinamiento. Para las que han decidido que aunque no se puede salir a correr, hay que hacer ejercicio sin salir de casa. Y para las que obedecen la recomendación del Opus Dei de no ver la misa en pijama.

7. Frankie Ruiz: 'Mi libertad'

Miles de personas viven encerradas desde hace tiempo en cárceles y CIE. Todas sufren estos días un castigo multiplicado. El salsero estadounidense de sangre puertorriqueña compuso este número en 1992, tras pasar una temporadita entre rejas, y se convirtió en un himno instantáneo en muchas prisiones latinoamericanas. "Quiero cantar de nuevo, caminar / Y a mis amigos buenos visitar / Pidiendo otra oportunidad/ Bajo el farol del pueblo conversar / Y en una fiesta linda celebrar / Mi libertad", suspiraba Frankie.

8. Albert Pla: 'Veintegenarios'

Las canciones, como las serpientes, también mudan la piel. "Sentaditos, sin razón, en el portal cara al sol, nada somos, na tenemos, na queremos ni hacemos", cantaba el de Sabadell. Hoy, más que nunca, parece que hable de lo nuestro. Llegará el calor y, sin darnos cuenta, tararearemos el estribillo sin mucho más que hacer: "Tomando el sol, tomando el sol, que más podría hacer yo, en esta mierda de rincón, que otra cosa que no sea tomar el sol".

9. The Drifters: 'Up on the roof'

El terrado, ese paraíso por explotar. Estos días, cuando ya no puedes más (y siempre que hayas convenido con tus vecinos el uso de zonas comunes), nada mejor que subir a la azotea a despejar la ídem. En 1962 Gerry Goffin y Carole King capturaron ese sentimiento y necesidad en esta fabulosa composición. Un bálsamo de júbilo y paz interior excepcionalmente interpretado por los Drifters.

10. The Specials: 'Ghost town'

¿Y qué verás desde la azotea? Una ciudad tal y como la que describían los Specials en 1982. Una brisa fría que recorre las calles vacías. Una ciudad fantasma en la que todos los clubs han cerrado. Y un sentimiento de añoranza que nos traslada a los viejos tiempos (de hace solo diez días) en los que la música sonaba en cualquier rincón. O así lo queremos recordar hoy.