21 oct 2020

Ir a contenido

INICIATIVA CULTURAL

La campaña Llibreries Obertes promueve la venta anticipada de libros para salvar a los pequeños negocios

Los organizadores pretenden vender 'on line' 30.000 libros para paliar la debacle de los libreros

Elena Hevia

La librería Taifa, el pasado Sant Jordi.

La librería Taifa, el pasado Sant Jordi. / RICARD CUGAT

A situaciones desesperadas remedios imaginativos. Comprar ahora libros y recibirlos en tiempos mejores. Es el caso de la campaña Llibreries Obertes, que se inicia este lunes e intenta tejer una red de seguridad bajo las pequeñas librerías de Catalunya, Valencia y Mallorca que corren el riesgo de no poder volver a levantar sus persianas cuando el coronavirus haya cesado su virulencia y se abra el confinamiento. La campaña es una iniciativa privada, esto es, no vinculada al Gremi de Llibreters de Catalunya o a los integrantes de la Cambra del Llibre, y ha sido impulsada por la cooperativa catalana Som -que integra diversas revistas en catalán como 'Sàpiens' además de los sellos editoriales Ara Llibres, Amsterdam o Bernat Metge-, además de la agencia de comunicación Mortensen. 

El proyecto, planteado en el tiempo récord de una semana, toma como modelo las campañas de 'crowfunding' culturales. Si hasta el momento las pequeñas aportaciones de micromecenazgo a través de internet han impulsado discos o conciertos, se trata ahora de que a través de la plataforma los lectores "comprometidos" con las pequeñas librerías de barrio puedan hacer sus aportaciones para paliar la terrible pérdida económica que les supone el cierre durante el tiempo de confinamiento y que hace peligrar su futuro. 

Esas aportaciones, según ha explicado Joan Carles Girbès, director editorial de Som y presidente de la Setmana del Llibre en Català, se concretan en la compra anticipada de libros, de un catálogo de 6.500 títulos, en castellano y catalán, publicados entre el 2019 y el 2020, que pueden adquirirse ya a través de una web, aunque la entrega deberá esperar a que las librerías puedan volver a surtir a los lectores.  En ese momento, el cliente podrá recoger el libro en su librería de confianza y recibir personalmente el agradecimiento del librero. 

"Se trata de intentar conseguir liquidez económica para un sector muy frágil. En condiciones normales se vendían en las librerías catalanas unos 30.000 libros y esa es precisamente la cifra que nos proponemos conseguir en esta campaña". La iniciativa, que se concreta a través de una web, pretende ayudar a los libreros en los gastos que van a tener durante este mes sin obtener a cambio el menor beneficio.

El 100% de esta venta anticipada de libros irá a parar a los libreros, ya que al recibir el pedido la librería en cuestión recibirá el 50% de la venta y cuando pueda volver a abrir, el 50% restante. 

Aunque el proyecto parte de la cooperativa Som, los fondos editoriales del catálogo suman 540 sellos y en la plataforma web además de las ventas el lector podrá encontrar recomendaciones literarias, críticas y actividades culturales virtuales. Entre los títulos disponibles se encuentran títulos de ficción, no ficción y libros infantiles. 

Superar momentos excepcionales 

"Esta iniciativa nace de una forma altruista -asegura Roser Sebastià, vicepresidenta de Som-, para ayudar a superar esta situación excepcional y tejer una red de seguridad respecto a las librerías de proximidad de las localidades pequeñas y los barrios de las ciudades. Todos los que quieran unirse, están invitados a hacerlo”. La previsión de la campaña, que cuenta con la colaboración del diseñador Enric Jardí, es mantener esta ayuda y el consiguiente servicio hasta que el momento en que se acabe el confinamiento. 

"Se trata de conquistar y mantener los pequeños espacios en un momento difícil para evitar que los grandes jugadores del sector del libro se hagan también con ellos"

Josep Maria Ganyet

CEO de la agencia Mortensen

Llibreries Obertes también ofrece la posibilidad de que si el lector no encuentra el libro deseado en el catálogo de novedades disponible pueda comunicarse con la web a través de un correo electrónico y la plataforma intentará encontrar la vía para que pueda ser adquirido. 

En definitiva "se trata de conquistar y mantener los pequeños espacios en un momento difícil para evitar que los grandes jugadores de este negocio se hagan también con ellos", asegura Josep Maria Ganyet, de la agencia Mortensen, con la mente puesta en el gigante Amazon.