01 abr 2020

Ir a contenido

Crítica teatral

La energía moral de Doris Lessing

Carlota Subirós monta en el Lliure una notable versión de la torrencial novela 'El quadern daurat'

José Carlos Sorribes

Nora Navas y Mia Esteve, en una escena de ’El quadern daurat’.

Nora Navas y Mia Esteve, en una escena de ’El quadern daurat’. / SÍLVIA POCH

En un momento de la obra, la protagonista Anna Wulf dice que la «energía moral» de los comunistas ante las injusticias la llevó a la militancia. Esa mujer es el álter ego de Doris Lessing, autora de 'El quadern daurat', la novela publicada en 1962 y la más renombrada de la Nobel británica e icono feminista. En ella, Lessing también despliega toda su energía moral a través de la caudalosa historia de esa Anna Wulf que quiere ordenar su caótica existencia en la escritura de unos cuadernos, cada uno de un color. Allí vierte los pliegues de una agitada vida, propia de su época, desde su conciencia política (militante comunista sacudida por la enorme decepción estalinista) a un firme compromiso con su libertad sexual o las vicisitudes de la creación artística.

Al torrencial narrativo de 'El quadern daurat', un auténtico Everest literario, se ha entregado Carlota Subirós en la que es la primera adaptación escénica de esta novela. La directora sirve un montaje monumental, por dimensiones y ambición, y de una elegancia incuestionable en su factura escénica. Sale con nota alta de la adaptación de un material literario tan complejo y con tantas ramificaciones, aunque no siempre con la misma nitidez. El montaje, denso por momentos, alcanza sus mejores instantes en la relación de Anna Wulf (Nora Navas) con su amiga Molly (Mia Esteve), una actriz, divorciada como ella, con las mismas inquietudes.

Una magnífica Nora Navas se vacía como el alter ego de la Nobel británica y forma un gran tándem con Mia Esteve

Más confusa es, por ejemplo, la parte de la juventud en Rodesia del Sur (hoy Zimbabue), antes y durante la segunda guerra mundial. Y es que, como casi siempre ocurre con originales narrativos de tanto vuelo y muy discursivos, es casi inevitable que las cotas de teatralidad no sean siempre uniformes. O que la emoción no llegue con todo su fulgor. Algo que agrava la inmensidad del escenario de la Sala Fabià Puigserver.

A Subirós le secunda en su gran aventura un elenco en el que una magnífica, como siempre, Nora Navas se vacía –nunca sale de escena– como Anna Wulf y Mia Esteve también se sale con un personaje más luminoso. Ellas son las dos reinas, bien acompañadas por el resto de intérpretes. Todos han subido la alta cumbre que es 'El quadern daurat', una obra de estreno más que oportuno en la semana del 8-M.