01 jun 2020

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LO QUE NO SABÍAS DE...

Los secretos del drama 'Invisibles' según su directora, Gracia Querejeta

Es el rodaje más corto de toda su carrera (18 días) y fue filmado íntegramente con 'steadycam'

El escenario fue el cacereño parque del Príncipe, el que más especies arbóreas distintas tiene de toda Europa

Eduardo de Vicente

La realizadora Gracia Querejeta con el cámara, durante el rodaje.

La realizadora Gracia Querejeta con el cámara, durante el rodaje. / JESÚS CASILLAS

Gracia Querejeta, la realizadora de títulos como Cuando vuelvas a mi lado, Siete mesas de billar francés o Felices 140, vuelve hoy a las pantallas con un drama femenino, Invisibles. Es un filme que transcurre casi íntegramente en un parque y se centra en los paseos entre tres mujeres que rondan los 50 años: Emma Suárez, Adriana Ozores y Nathalie Poza.

Cada una de ellas lleva una vida muy distinta: Elsa (Emma Suárez), es soltera y está obsesionada con su trabajo. Aún es atractiva y se resiste a abandonar esa condición por más que, como le comenta una de sus compañeras, hay jovencitas que ocupan ese lugar. Julia (Adriana Ozores) es una maestra casada que está desengañada de su trabajo ya que sus alumnos no le hacen caso y está totalmente desmotivada. La tercera es Amelia (Nathalie Poza), que mantiene una relación con un hombre separado con una hija adolescente que está totalmente enfrentada a ella. Durante sus sucesivas charlas a dos o a tres bandas entre ellas se destaparán sus sentimientos y algunas de sus verdades a medias.

Fernando Cayo aparece brevemente en el filme. / JESÚS CASILLAS

Es un proyecto arriesgado. Prácticamente un único escenario (el parque), tan solo tres actrices (aunque hay pequeñas apariciones de Pedro Casablanc, Fernando Cayo o Blanca Portillo) hablando mientras pasean y una estructura que parece pensada para una obra de teatro. Gracia Querejeta nos cuenta las anécdotas de este proyecto tan peculiar.

-El rodaje más corto. “Ha sido el más corto que he hecho en toda mi vida, tan solo 18 días. Mucho menos que la preparación, que fue, aproximadamente, de unas seis semanas”.

-Recorriendo el “plató”. “Es una película muy especial ya que casi toda consiste en esos paseos por el parque. Para prepararla me grabé en el móvil con mi voz los 17 paseos que hacen antes de que ellas grabaran para ir eligiendo los lugares. Tenía que estar muy bien planificada ya que aunque en pantalla solo las veamos a las tres, no iban solas sino acompañadas por un montón de gente del equipo. Otra particularidad es que está rodada enteramente con steadycam, sin ningún trípode. Nunca había hecho una película así, con este método tan particular”.

El filme consiste en una serie de paseos por el parque. / JOSÉ HARO

-Un esfuerzo para las actrices. “Durante las primeras pruebas nos dimos cuenta de que había que partir el texto. Primero lo ensayamos en mesa y luego en el parque. Las actrices nos pedían que alquiláramos unos carritos como los del golf, ya que eran conversaciones muy largas y cuando acabábamos una toma y teníamos que repetirla debíamos desandar lo andado. También hicimos más planos de los inicialmente previstos en el primer guion para evitar que resultaran reiterativos. Era como una obra de teatro pero en un entorno en el que caminan continuamente, lo que no es posible en un escenario. Para ellas fue una película compleja y dura, ya que tenían que estudiar muchísimo y aprenderse unos textos muy largos y en continuidad”.

-El casting… de parques. “Una de las primeras cosas que hicimos fue un casting de parques en Extremadura porque el presupuesto en gran parte proviene de allí. Y el escogido fue el del Príncipe, que era perfecto. No es ni muy grande ni muy pequeño. Como peculiaridad tiene que es el que posee más especies arbóreas distintas de toda Europa en proporción a su área. Se ven palmeras, magnolios, todo tipo de flora. Es un parque muy tranquilo, no es multitudinario y la gente de Cáceres fue muy respetuosa. Desde el primer día no nos hicieron ni caso. Era muy silencioso y, aunque quizás no lo parezca, hay repartidos 200 extras”.

Adriana Ozores y Emma Suárez, en una pausa del rodaje. / JESÚS CASILLAS

-Coincidencia tras coincidencia. “El filme se estrena el 6 de marzo y la acción de la película se inicia el 7 de marzo y, al día siguiente, es el Día Internacional de la Mujer, pero no ha sido intencionado sino una serie de casualidades. Se iba a estrenar en principio el 7 de febrero pero coincidíamos con El escándalo (Bombshell), que también trata sobre tres mujeres y decidieron que había que moverla. La fecha del 6 de marzo era la más lógica pero no por coincidir con el Día de la Mujer. Ha sido una feliz coincidencia. Es curioso porque estaba previsto que transcurriera en otoño pero no pudimos rodar en octubre y adaptamos las fechas de los rótulos para coincidir con el tiempo real en que se rodó”.

-Invisibles a los 50. “La película es una reflexión a partir de la frase de que las mujeres somos invisibles cuando cumplimos los 50, pero no es una verdad absoluta, incluso el personaje de Emma se resiste a que eso sea así. Es una premisa que unos creerán que es real y otros no. Lo que sí que es cierto es que la edad es menos cruel con el hombre que con la mujer”.

Gracia Querejeta (la segunda, por la derecha), con sus actrices. / JOSÉ HARO

-¿Verdad o mentira? “Lo que se cuentan las tres amigas en sus paseos permite especular sobre si lo que explican es cierto o no. Se juega mucho con ello. La confianza es guay pero también un asco. Bromean y también utilizan las mentiras para engañarse a sí mismas y para protegerse”.

-Tres prototipos. “A la hora de crear estos personajes me incliné por estos tres prototipos porque son muy comunes: una casada desencantada de su profesión, una soltera que ha decidido dedicarse al trabajo y dejar su vida personal en un segundo término y una que tiene una nueva oportunidad con una pareja que tiene una hija. Pretendía hablar de gente muy normal, como la que conoces o puedes encontrarte por la calle para que el público se identifique más fácilmente”.

-El origen… y el final. “Es muy curioso, pero Invisibles empezó intentando ser una serie cuando aún no había el boom que ha surgido en los últimos años. Entonces fue imposible levantar el proyecto y lo convertimos en una película. Lo más divertido del caso es que ahora sí va a convertirse en una serie y ya tengo escrito el desarrollo de toda la primera temporada”.