04 jun 2020

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EXPOSICIÓN EN BARCELONA

William Klein o el espíritu de Mohamed Alí

La Pedrera acoge una muestra retrospectiva sobre el artista estadounidense que atiende a sus múltiples expresiones creativas, desde la fotografía a la pintura pasando por el cine

Mauricio Bernal

William Klein, pionero de la fotografía moderna, expone su trabajo en La Pedrera. / PAU FABREGAT / VÍDEO: EFE

Dice uno de los textos redactados para la exposición de William Klein: "Pasa de un estilo a otro con la agilidad de un Mohamed Alí en el ring". La frase hace referencia a su trabajo como cineasta, que dio fruto en 21 películas entre cortometrajes, mediometrajes y largometrajes, de ficción y documentales, y 250 anuncios publicitarios, pero podría aplicarse al conjunto de su obra: aunque es sobre todo conocido por sus fotografías, el artista estadounidense ha cultivado otras artes como la pintura y el audiovisual, y está en el centro de la ambición de la exposición retrospectiva que este viernes abre sus puertas en La Pedrera, 'Manifiesto', retratarlo como el creador polifacético que ha sido. O, como dijo la comisaria de la muestra, la francesa Raphaëlle Stopin, "mostrar que la fotografía es la piedra angular de un edificio creativo más vasto".

Klein ha reflexionado igual sobre los tiempos que le ha tocado vivir como sobre su propia práctica artística

Organizada por la Fundació Catalunya La Pedrera y la Fundación Telefónica, la muestra está construida en torno a más de 200 obras que muestran a este Mohamed Alí de la imagen pasando de un estilo a otro en su particular ring creativo, de la pintura a la fotografía, de la fotografía al cine y del cine de vuelta a la pintura. "Es alguien que cuando abraza un medio de expresión lo abraza con intensidad, de modo que los otros se vuelven periféricos, pero nunca los abandona por completo", dijo Stopin. Desde sus inicios en la pintura hasta las singulares fotos de moda que hizo para la revista 'Vogue', el recorrido muestra a un artista que ha reflexionado igual sobre los tiempos complejos que le han tocado vivir como sobre su propia práctica, es decir, lo mismo sobre el qué que sobre el cómo. Directo, provocador, radical, tan suyo como debe serlo cualquiera que ambicione un lugar en la historia del arte, el fotógrafo neoyorquino se encuentra en Barcelona y este jueves acudió a la inauguración de la muestra. Tiene 91 años.

Una visitante en la exposición de William Klein, en La Pedrera. / PAU FABREGAT

Ciudad vibrante y cacofónica

Hay que darle crédito a Fernand Léger por impregnar a Klein de mucho de lo que ha formado parte de su arte. Era 1947 y la ciudad era París, y en el atelier del pintor francés Klein hizo suya la debilidad por el mundo obrero, por la ciudad moderna y por un concepto por encima de cualquier otro: la densidad. Nunca lo han abandonado. La semilla explotó con brutal expresividad en las fotos que hizo en los años 50 en Nueva York, su ciudad, que quiso contar en sus propios términos, y sus términos eran estos: maleducada, bulliciosa y entrañable. Hacerlo requería romper convenciones, y Klein lo hizo de buena gana. Entre otras cosas, metió la cámara en medio de la multitud y de esa manera le dio una elegante sacudida al concepto de distancia. "La exposición muestra hasta qué punto la fotografía le permitió acercarse a la humanidad vibrante y cacofónica de la ciudad", explicó la comisaria. Klein editó un libro capital con estas imágenes, el subversivo y celebrado 'Life is good & Good for you in New York', que nadie quiso publicar en EEUU por "grosero". Lo acogió con los brazos abiertos Éditions du Seuil en Francia.

La muestra incluye, entre otras cosas, sus 'Paneles letristas', sus 'Contactos pintados' y sus atípicas fotografías de moda

Y entonces, Klein / Alí se pasa a la pintura y hace sus 'Paneles letristas'. Y luego, un movimiento de cintura, el público se pone de pie, Klein revisa su archivo y hace sus 'Contactos pintados'. Y entonces, flotando como una mariposa, picando como una avispa, Klein se va a la esquina y ataca con una película de cine: 'Mr. Freedom'. Y luego, un movimiento de pies, parece que viene por aquí pero va por allá, saca a Simone d’Aillencourt a la Piazza di Spagna y hace unas fotos de moda que nadie había hecho hasta entonces. Todo ello y por supuesto todo lo demás en esta exposición estupenda que permanecerá abierta hasta el 5 de julio. Es William Klein. Es Mohamed Alí. Es fácil salir noqueado.

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