29 mar 2020

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entrevista

Recycled J, un rapero esculpiendo el pop de ciudad

El madrileño es uno de los artistas más relevantes del acercamiento del rap a un público global

Actúa este viernes en la sala 2 de Razzmatazz con todas las entradas vendidas

Ignasi Fortuny

El rapero madrileño Recycled J, en una imagen promocional

El rapero madrileño Recycled J, en una imagen promocional / TASTE THE FLOOR

Recycled J lleva años intentando con éxito no ser un eslabón más de la cadena. Una carrera que transita con la ambición de desmarcarse o, como dice su nombre artístico, reciclarse. Cultivado en el rap de parque, en el cara a cara, su música ahora es más delicada, de cadena fina y chapita, como huyendo de la imagen del rapero duro y de póster, con esas gruesas y doradísimas joyas que rodean el cuello y cuelgan hasta más abajo del esternón. "Me he tirado muchos años en eso, pero creo que ahora tengo un mensaje más de amor, para todo el mundo", anuncia Jorge Escorial (Madrid, 1993), que este viernes actúa con entradas agotadas en la sala 2 de Razzmatazz. "Es mejor predicar la paz que la guerra", proclama apoyado en una parte estética cada vez más dirigida a resaltar que es "un chaval normal". 

Con todo, Recycled J a través de canciones con su sello de "rap dolido o de drama" es uno de los artistas españoles con un papel más preponderante en la remodelación del pop. "Haciendo el disco de 'City Pop' -¡titulazo para estos tiempos!- me di cuenta que era polivalente. La parte musical queríamos que tuviera esa índole de un 'nuevo pop'. Quería que las canciones fuesen más comerciales... ¡En el buen sentido de la palabra!", cuenta el de Carabanchel. Entiendan el añadido final de su respuesta, pues 'comercial' no es un piropo precisamente para los artistas independientes que como él se han abierto paso hasta un público global.

Una camino recorrido por mil sendas distintas por cantantes de su generación que ahora conforma la llamada escena urbana. En su caso desde el 'underground' madrileño. "Me acuerdo de ir a tocar en casas ocupas gratis o por una botella. Nadie nos ha puesto ahí", defiende sobre su heterogénea promoción. 

Así, Recycled J, que dice estar encima de todo lo que rodea a su carrera, defiende el papel de los artistas de su generación en esa popularidad adquirida por las ramas del hip-hop: "El rap se ha modernizado y todos los géneros se han mezclado. Son gente que viene del hip-hop que se ha reinventado y ha sabido llevarlo un paso más allá y no dejarlo en la movida sectaria que era el rap de los 90".

"Hemos ido más allá y no hemos dejado el rap en la movida sectaria que era en los 90"

Recycled J

Rapero

Y sigue su reflexión: "No creo que el pop se haya acercado al rap. Creo que en los últimos 20 años todas las músicas se han empapado de la electrónica y del hip-hop. Han cogido ese de la electrónica que hace que todo suene gordo y en la cara y han cogido los códigos de la vestimenta de los negros. Y, por otra, parte creo que los raperos que podían dar algo más de sí se han acercado al reguetón, r&b, flamenco...". Él, claro, se pone en este saco. "Somos muy afortunados de vivir en mayor o menor medida de esto y que hayamos trascendido al global. Gracias al 'social media', Spotify... Pero somos el espejo de eso que pasó, de la generación de antes formada por tantos y tantos grupos de rap que dejaron huella en mi estilo y el de otros 'rapers'...".

Ahora, como uno de los principales actores de la escena e impulsores del acercamiento del rap a un público global, ha dado un paso hacia lo desconocido: firmar por una multinacional como Universal Music. Un contrato que explica que ha "peleado durante dos años" y que le ha convertido -dice con sorna- "en millonario". "Por así decirlo, hice la carta a los Reyes y me la cogieron", resume. Para anunciarlo publicó una canción, '2 tazas', de esas de sacar pecho y de autoafirmación. 

"Yo entiendo que a la gente le cause dudas, sea cerrada de mente, pero yo quiero llegar a una gente y hacer una cosas que solo no puedo. Si no puedes con el enemigo, únete a él", expone. Y, para cerrar, justifica su firma: "Es un momento en el que me veo fuerte y que quizá la música que hago no es tan sectaria, es para todo el mundo, y cuando estás en ese punto lo mejor que puedes hacer es unirte a una fuerza más grande que hace que llegue más a todo el mundo".