29 mar 2020

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70ª EDICIÓN DE LA BERLINALE

Pilar Palomero ('Las niñas'): "Aún son necesarias muchas directoras más"

La directora aragonesa presenta en Berlín su ópera prima, 'Las niñas', un retrato sobre la adolescencia en la España de 1992

Nando Salvà

La directora aragonesa Pilar Palomero

La directora aragonesa Pilar Palomero / CHUS MARCADOR

El primer largometraje de Pilar Palomero (Zaragoza, 1980), 'Las niñas', se sitúa a principios de los 90 para retratar a una alumna de un colegio de monjas de la capital aragonesa que, tras la llegada a clase de una nueva compañera desde Barcelona, se ve empujada hacia la adolescencia. Este domingo lo ha presentado en la Berlinale dentro de la sección Generation K Plus.

¿Hasta qué punto es 'Las niñas' una película autobiográfica?
A decir verdad, la historia que cuenta no lo es pero todo el contexto, que incluye la Zaragoza de 1992, y un colegio de monjas, y una música muy específica, forma parte de mis memorias de preadolescente. Lo que yo he querido retratar por encima de todo es ese mundo contradictorio y confuso en el que siento que yo crecí por entonces.

¿Por qué la define como una época contradictoria y confusa?
A todos los niveles fueron años difíciles, y a ello sin duda contribuyó esa sensación de estar convirtiéndome en mujer. Quiero matizar que, pese a que con la película trato de proponer una reflexión sobre la educación, no la limito al ámbito del colegio. En otras palabras, no es una película hecha contra los colegios de monjas. La educación somos todos, es la sociedad. Y he intentado reflejar las contradicciones de la sociedad de esa época. En 1992 creíamos vivir en un país avanzado, pero encendías la televisión y te encontrabas a Jesús Gil dentro de un jacuzzi rodeado de tías en biquini.

Suele decirse que uno de los grandes retos para cualquier cineasta es trabajar con actores infantiles. ¿Cómo trabajó usted con las niñas que componen el reparto de la película?
Hicimos un casting muy largo, vimos a casi mil niñas. Yo buscaba que fueran espontáneas y tuvieran soltura frente a la cámara. Una vez dimos con las adecuadas, decidimos no entregarles el guion y trabajar sobre todo a partir de la improvisación. Y durante el rodaje me puse al servicio de la energía de las niñas y su manera de moverse por los sets; en lugar de hacerlas a ellas actuar para la cámara, hacer que la cámara estuviera ahí simplemente para captarlas.

Hace tres años, durante su paso por la Berlinale, 'Estiu 1993' no solo obtuvo varios premios sino que inició una andadura triunfal. Resulta inevitable ver en esa película varias conexiones con 'Las niñas'. ¿Las ve usted también?
Entiendo que se compare mi película con la de Carla Simón, después de todo ambas comparten productora y ambas están ambientadas a principios de los 90. Pero lo cierto es que las estuvimos desarrollando en paralelo. Yo lo he hablado personalmente con Carla y tanto ellas como yo las vemos como películas muy distintas. Su película habla de la infancia y la mía de la preadolescencia y, en realidad, son dos etapas vitales muy distintas.

Carla Simón, Belén Funes, Celia Rico, Lucía Alemany, Diana Toucedo, Neus Ballús, Elena Martín, Meritxell Colell, usted misma... En los últimos años, el cine español se ha llenado de joven talento femenino.
Sí, es un momento muy emocionante. Es una gran noticia que haya tantas mujeres dirigiendo, aunque es necesario que haya más. Supongo que esta eclosión es algo que tenía que pasar tarde o temprano; hasta hace poco la desproporción entre número de directores y número de directoras era alarmante, especialmente considerando que en las escuelas de cine hay más mujeres que hombres.