26 oct 2020

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OFERTA TURÍSTICA BARCELONESA

Casa Vicens gana un 33% de visitantes en su segundo año abierta al público

La casa museo de Gaudí ha recibido un total de 163.096 visitantes este 2019

El Periódico

Un detalle de la fachada de la Casa Vicens de Gaudí. 

Un detalle de la fachada de la Casa Vicens de Gaudí. 

Un Gaudí sin prisas, un Gaudí inesperado, el oasis de Gaudí en el barrio de Gràcia, suelen ser comentarios que se realizan los visitantes que descubren la primera casa de Gaudí. Y es que con tan solo dos años como casa-museo abierta al público y tras tres años previos de restauración y rehabilitación, Casa Vicens Gaudí, propiedad de la entidad bancaria Mora Banc ha cerrado el ejercicio de 2019 con un crecimiento de visitantes que ronda el 33%. 

En 2019 un total de 163.096 personas visitaron la casa museo en su segundo año de apertura, cifra que supone un incremento del 33% respecto al año anterior. En palabras del director general de Casa Vicens Gaudí, Emili Masferrer i Fons “2019 ha sido un año clave para la consolidación del proyecto donde hemos conseguido el equilibrio entre el público local que se acerca a descubrir un Gaudí inédito y el público internacional que quiere conocer el origen de la trayectoria arquitectónica de Gaudí”.

La estrategia de distribución con operadores turísticos para dar a conocer la primera casa de Gaudí a un público más internacional ha contribuido en gran medida a este aumento. Mientras que en el primer semestre de 2019 el porcentaje de visitantes procedentes de España osciló entre el 40-50%, a partir del segundo semestre el peso de Francia, Italia, Estados Unidos, Japón y China cobró mucha más relevancia reduciendo el porcentaje de visitantes nacionales.

Desde Casa Vicens Gaudí explican que responde a las tendencias naturales del turismo en la ciudad, la novedad de los dos primeros años genera un gran impacto entre el público más próximo, pero posteriormente es el público internacional el que acaba adoptando un mayor peso entre los visitantes.

A pesar del aumento de visitantes, uno de los mayores retos al comenzar el proyecto fue no impactar de manera negativa en el barrio, y a día de hoy, ha demostrado que es posible gestionar de manera rentable y sostenible un Patrimonio Mundial.