01 abr 2020

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ENTREVISTA

Senyor Oca: "Me tranquiliza que la gente nos escuche más que ver nuestros vídeos"

El grupo barcelonés de hip-hop, exponente destacado del rap en catalán, presenta en Apolo su cuarto disco, 'Ega'

Jordi Bianciotto

El músico de hip hop Sergi Sala, líder del grupo Senyor Oca. 

El músico de hip hop Sergi Sala, líder del grupo Senyor Oca. 

El hip-hop en catalán tiene en el grupo barcelonés Senyor Oca a un exponente adelantado, con cuatro discos (el más reciente, ‘Ega’) y un discurso con calado filosófico. Hablamos con su líder, Sergi Sala, en vísperas del concierto de este miércoles en Apolo (abrirán las Ninyas del Corro, que luego intervendrán como invitadas junto con Lágrimas de Sangre, Ju, Adala y Ecvs Lágrima).

En ‘Ega’ hay hip-hop y tramas de drum’n’bass que parecen venir de los 90. ¿De qué se alimenta Senyor Oca?
Cuando empecé mis referentes eran artistas de hip-hop estadounidense, como Eminem, Wu-Tang Clan o Erick Sermon, y en paralelo, el drum’n’bass británico de General Levy o Chase & Status. El hip-hop era parte de mi cultivo más poético, y el drum’n’bass, más para salir de fiesta, y lo juntamos todo en este proyecto.

Al mismo tiempo, en ‘Guanyar temps’ habla del “nostres referents” y cita a Dancecrasher, Dub Soul y Kusasi Sound System. Artistas y colectivos de aquí y ahora.
Sí, que se mueven en el dub, el reggae, el hip-hop, ‘block parties’ y fiestas con micro libre... Esto para mí es muy importante. Kusasi tiene un ‘sound system’ de los más fuertes de Barcelona y la lían parda. Todos ellos son importantes y se merecían esta mención en la canción.

Ahora se habla mucho de músicas urbanas, pero Senyor Oca lleva un tiempo en esto. ¿Se había sentido desplazado de las corrientes central de la escena catalana?
Al principio, nuestra posición era de mantenernos en el ‘underground’; hacer lo que nos molaba sin que nos importara la repercusión. Pero luego, sobre todo a partir del concurso Sona 9, del 2017, comenzamos a pensar en hacer estructura, crear un proyecto profesional y apostar por la industria. Sí que me sentí un poco apartado de las músicas populares, pero ahora la música urbana está arrasando en las fiestas mayores y en los festivales, y me siento parte de eso.

No hacen trap, aunque algún ingrediente hay: la atmósfera de ‘Ganivet’.
Hay pinceladas, sí, porque la considero una música muy interesante. En ese tema hay una atmósfera más trapera, aunque siempre con rapeado, sin mucho ‘autotune’ ni recursos específicos del trap. Me quedo con lo que me gusta.

¿Son muy distintos los circuitos del hip-hop y del trap en Catalunya?
Tal como se está enfocando igual son un poco diferentes, pero es una decisión de quien lo escuche. Quien le guste el trap también puede comerse unos Smoking Souls o un Senyor Oca. Se está abriendo el abanico de la música; todos nosotros lo estamos abriendo.

Las fiestas mayores también están integrando la música urbana.
Ya llevamos dos o tres años rodando por fiestas mayores; los ayuntamientos se están abriendo. Y vamos a muchos festivales: el Festivern, de Valencia, la Acampada Jove, el Mercat de Vic... Este año actuaremos por primera vez en el Viña Rock. Estoy muy contento, porque me prometí a mí mismo que no lo pisaría hasta que me contratasen.

Así, ¿‘Ega’ es el femenino de ‘Ego?
Sí, el ego ya sabemos todos lo que es, y queríamos hacer referencia a la parte femenina que tenemos todas las personas, a la parte positiva de tener ego: creer en uno mismo, apostar por lo tuyo.

Frente al hip-hop político, con expresiones extremas como Valtònyc, Senyor Oca cultiva más bien la reflexión existencial.
Siempre he querido adoptar un cariz filosófico. Las letras vienen de las vivencias y del trabajo personal, y para mí hacer un rap explícitamente político no sería correcto. Primero, porque no sé tanto de política como para hablar de ella, y luego porque no quiero imponer ninguna idea, sino que mis ideas se intuyan para que la gente las abrace entendiéndolas. Respecto a Valtònyc, las músicas son muy diferentes, y la manera de hacer, aunque él aboga por unos derechos que yo también defiendo, aunque de otra manera.

En ‘Monzó’ incluye un ‘sample’ con la voz de Quim Monzó defendiendo que cada uno escriba en la lengua que le parezca y que luego para entenderla ya están los traductores.
Porque a veces me preguntan por qué hago música en catalán, y primero es porque yo pienso en catalán y si lo hiciera en otro idioma quizá no sería lo mismo, y por otro, porque haciendo un Apolo, y 40 bolos al año, y conciertos en Valencia, y en Mallorca, y en Madrid..., no veo que eso suponga una limitación. Uno debe aprovechar lo que tiene en sus manos. Si algún día salen temas en castellano, pues por qué no, pero de momento estoy contento con lo que estamos viviendo.

¿Por qué canales cree que llega su música a la gente?
Sobre todo, a través de Spotify, donde estamos creando una red grande, y luego por You Tube, pero menos, lo cual me tranquiliza, porque entiendo que la gente nos escucha más que vernos. El video es algo añadido, y eso me hace sentir realizado como artista. Porque ahora la música es visual, y toda canción a la que pones un vídeo gana un aura, y esto nosotros también lo hacemos, claro, pero lo que vale es la música.

En ‘Tocar fusta’ intervienen Lágrimas de Sangre.
Hemos coincidido en muchos acontecimientos. Tiene tres o cuatro años más que nosotros, han tirado su carrera adelante y ayudan a los que vienen detrás.

Y Judit Puigdomènech, Ju, canta en ‘Fugida’.
Sobre dos amantes que deciden romper con todo y marchar, hacer una locura. Con Ju nos conocimos en el Sona 9, y las veces que nos hemos cruzado ha habido mucha energía. Vimos que para ‘Fugida’ podía hacer una colaboración especial, con su timbre de voz tan bonito y su ‘savoir faire’.

¿Senyor Oca no está enfadado con el mundo?
La idea es intentar hacer sentir bien a quien te escucha, aunque cada disco refleja una etapa vital distinta. ‘Aneguet lleig’ (2017) fue un trabajo triste, autodestructivo, muy negativo, porque pasé por un período así. ‘Ega’ refleja un crecimiento personal, una profesionalización, y el mensaje es optimista y realista, con los pies en el suelo.