28 feb 2020

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CONCIERTO

Maria José Llergo, flamenco a su bola

La cantante corbobesa de poderosa voz presenta en el Auditori 'Sanación', un disco moderno pero fiel a la escencia

Marta Cervera

María José Llergo, una nueva voz flamenca que se presenta en el Auditori.

María José Llergo, una nueva voz flamenca que se presenta en el Auditori. / XAVIER GONZALEZ

En contraste con su cabello oscuro, María José Llergo tiene un aura luminosa. Transmite un aplomo, una libertad y una fuerza increíbles. "Voy a mi bola. Quiero tener claros los pasos que doy y darlos yo, no que elijan por mí", declara. "Quiero elegir yo, equivocarme yo y aprender de mis propios errores", reconoce esta chica que a sus 25 años se presenta este viernes en el Auditori con las entradas agotadas. Su primer disco, 'Sanación', es un álbum flamenco que atrapa. Moderno pero fiel a la esencia, honesto y sincero, como ella.

Solo lo ha editado en un vinilo de color blanco, un color tan claro y luminoso como la poderosa voz de Llergo, autora de las poéticas canciones. "Mi música es accesible porque ya está en todas las plataformas digitales. El formato CD se está quedando obsoleto pues ni los coches ni los ordenadores tienen ya para reproducirlos. El vinilo ha vuelto por ser el formato que más calidad sonora da. Por eso perdura y por eso he optado por él", comenta emocionada y sorprendida por la repercusión del disco. "Es muy fuerte que no queden entradas, no me lo esperaba", dice Llergo. Su abuelo Pepe, su primer maestro, estará orgulloso. Él fue quien le transmitió su amor por la música mientras trabajaba en el campo cantando fandangos, bulerías y tangos en su Pozoblanco (Córdoba) natal. 

Llergo colabora en 'Sanación' con Carlos, Lost Twin, un as de la electrónica; Marc López, tocaor apasionado por el flamenco tradicional, y David Soler, especialista en jazz. "De alguna manera, yo hago de puente para que todos nos entendamos. Es una conexión que me devuelve la fe en el ser humano porque si en la música, incluso siendo tan distintos, nos podemos entender, en la vida también podemos hacerlo". Más allá de ofrecer temas que han calado como 'La niña de las dunas' y 'Nana del Mediterráneo' con su equipo habitual, cantará además nuevas piezas acompañada de una big band. Sus obras, cuenta, nacen de lo más profundo de su ser. A veces letra y melodía salen juntas, otras surgen las palabras mientras pule la melodía. "Me expreso libremente, conviviendo con el momento. Para mí la música no es un medio para llegar a nada o conseguir algo. La música es un fin en sí misma, un reflejo de lo que vivo". 

Largo camino 

Más allá de aprender violín en el conservatorio y a cantar en coros desarrolló su voz escuchando a grandes como Camarón, Paco de Lucía, Morente y Pastora Pavón. También buceando en poemas de Lorca, Machado y Vicente Aleixandre. Su mente se expandió todavía más al llegar a Barcelona, donde se estableció tras conseguir una beca para estudiar el Conservatorio Superior del Liceu, primero, y en la Esmuc, después. "La primera clase de canto la di con 19 o 20 años en el aula de canto moderno y jazz. Fue una oportunidad increíble poder acceder a la educación musical. Quería saber si lo que había aprendido intuitivamente estaba bien cantado y hasta qué punto mi técnica vocal era sana". Resultó que sí, que iba por la buena senda, que su instinto no le había fallado.  

No fue fácil convencer a sus padres para poder seguir con su pasión lejos de casa. Establecerse en Barcelona fue como entrar en otra dimensión. "Fue un cambio muy drástico pero superinspirador porque a la vez que me separaba mis raíces pude verlas con perspectiva", recuerda. "Aquí todo era más diverso, amplio y caótico. En mi pueblo no había algo tan 'heavy'. Fue como abrir una ventana al arte: con jam sessions con gente todos los géneros, micros abiertos de poesía en los barrios y bares de cantautores".

Aunque su primer álbum con siete temas ha salido el pasado 31 de enero ya anda metida en nuevas melodías y proyectos. "Siempre acabo haciendo lo contrario de lo que digo así que no puedo avanzar nada porque me guío mucho por el instinto". Sea como sea, nadie le dictará el camino a seguir. Y menos quienes pretenden compararla con Rosalía, algo que asume con deportividad. "Este dilema no existía antes porque no había tantas mujeres en esto. Está bien que nuestros nombres suenen, a ver si dentro de más años somos más y se acaba este debate. Las etiquetas nunca me han hecho ningún favor". 

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