23 feb 2020

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EL LIBRO DE LA SEMANA

Agustí Esclasans: una recuperación necesaria

Los temas sórdidos, los asesinatos domésticos y los homicidios rituales pueblan 'Histories de la carn i de la sang'

Vicenç Pagès Jordà

El escritor Agustí Esclasans. 

El escritor Agustí Esclasans. 

Agustí Esclasans (Barcelona, ​​1895-1967) escribió más poesía que prosa, pero suele aparecer sobre todo en las antologías de los mejores cuentos catalanes, como la que reunió Lluís Nonell en 1958 para Selecta, o la de Ramon Mas para Males Herbes en el 2018. Precisamente esta última editorial ahora recupera -con una portada inspirada en la primera edición- ‘Històries de la carn i de la sang’, la recopilación de cuentos que Esclasans publicó en 1928.

Ya es curioso que este autor pretendidamente novecentista sea conocido sobre todo por cuentos sórdidos, generosos con las muertes súbitas (‘La passejada apoteòsica’, ‘Pau i guerra’, ‘L’home de foc’, ‘El llamp’), los asesinatos entre familiares (‘La ratlla recta’, ‘Nit de tenebres’) o los homicidios rituales (‘Les dotze venjances’). Los manuales lo presentan como un discípulo de Eugeni d'Ors, pero sus narraciones no tienen mucho que ver con las del Pantarca ni menos aún con las de Josep Carner, que practicaba la orfebrería de lectura dominical.

Buena parte de los personajes que pueblan ‘Històries de la carn i de la sang’ son hombres solitarios, torturados, angustiados por las incertidumbres, que se ven obligados a mentir, malvivir o matar ante la dificultad de convivir con sus semejantes. Encontramos una denuncia de la maquinaria social, de las derrotas inherentes al pacto laboral o sentimental, y también un elogio de la pureza, aunque conlleve aislamiento, miseria o locura. Muchos cuentos culminan con el protagonista abandonando el hogar y dirigiéndose a lo desconocido.

Elegancia y lirismo 

En cuanto al estilo, son cuentos elegantes, líricos, ricos en símiles, en descripciones y en frases bien giradas, que a veces contrastan con el trasfondo accidentado, pero que también pueden servir de vehículo a temáticas culturalistas: es el caso de los dos mejores cuentos de la recopilación, ‘Susanna i el bany’ (espriuano antes de Espriu), que recrea en ‘slow-motion’ un tema del Antiguo Testamento, y la vejez de Orfeo, ‘spin-off’ crepuscular de un mito clásico. Vale la pena resaltar, también, ‘Les sagetes de fusta’, una hermosa incursión en la temática fantástica. En cambio las parábolas (‘El bastaix decandit’  y ‘L’home rellotge’) resultan demasiado obvias. Un defecto paralelo es la longitud de los cuentos -siempre la misma-, que limita la ambición y el efecto sorpresa; defectos menores, en todo caso.

Lector y escritor precoz, Agustí Esclasans desempeñó trabajos muy variados para ganarse la vida, y se estrenó como autor con recopilaciones de artículos. Condenado por el franquismo, durante la posguerra se reconvirtió en hombre de orden y tradujo y publicó con profusión, tanto en catalán como en castellano. ‘Històries de la carn i de la sang’ es el primer libro que podemos leer de él después de décadas de silencio, y no es casual que la haya recuperado Males Herbes, una editorial con cierta vocación de ir a contracorriente. Hay que felicitarse de esta reedición, ya que Esclasans puede conectar mejor con las sensibilidades libertarias y postgóticas  actuales que otros autores recuperados recientemente y hoy limitados a un interés más bien filológico.

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Històries de la carn i de la sang 

Agustí Esclasans 

Males Herbes 

138 páginas

16 euros