20 feb 2020

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GIRA DE DESPEDIDA

Pegasus, 40 años "a contracorriente"

El supergrupo instrumental creado en 1980 por Santi Arisa, Kitflus, Max Sunyer y Rafael Escoté se despide en Luz de Gas del público barcelonés

Jordi Bianciotto

El grupo Pegasus, fotografiado en Barcelona

El grupo Pegasus, fotografiado en Barcelona / JOAN MATEU PARRA

Allá por el año 1980, cuatro músicos con vistosos historiales a sus espaldas daban forma a un grupo, Pegasus, ajeno a las tendencias del momento y consagrado a una música instrumental con simpatía progresiva y jazz-rockera. “Se dijo que seríamos cuatro gallos en un mismo gallinero y que no funcionaría, y las compañías no nos querían, pero llegamos a tener un ‘hit’ en ‘Los 40 Principales’ con ‘Transmediterrani exprés’”, recuerda Santi Arisa, batería de esta formación que ahora, coincidiendo con su 40º aniversario, se despide con una gira que recala este jueves en Luz de Gas, dentro del Festival Internacional de Jazz de Barcelona.

Pegasus fue recibido en su día como una respuesta catalana al fenómeno de los supergrupos: Arisa había compartido filas con Manel Camp en FusioonMax Sunyer (guitarra) y Josep Mas ‘Kitflus’ (teclados) venían de Iceberg, y Rafael Escoté (bajo), de Gòtic. Entre otras muchas aventuras. Como las sesiones y bolos con toda clase de artistas comerciales, que fue donde se fraguó su complicidad: solían encontrarse en los estudios grabando bases para Miguel Gallardo, Lorenzo Santamaría, Bordón 4, Rumba Tres... “A veces, ni siquiera sabíamos para qué cantante era la sesión”, confiesa Arisa. Entre toma y toma se ponían a improvisar. “Y cuando a alguno le salía un bolo en el Karma, o en Zeleste, o en el Magic, llamaba a los otros, y así nos dimos cuenta de que entre nosotros había ‘feeling’. Y nos preguntamos: ‘¿por qué no montamos un grupo y hacemos la música que nos apetezca?’”.

Virtuosismo y melodía

El álbum ‘Nuevos encuentros’ (1982) destapó una propuesta de altas prestaciones técnicas. ¿Música para músicos? Sus giras por toda España ante todo tipo de públicos lo desmiente, si bien ellos recuerdan cómo en sus conciertos abundaban los estudiantes de las incipientes escuelas de música moderna. “Pero lo nuestro nunca se ha basado en dar la paliza con desarrollos difíciles de entender”, defiende Kitflus. “Hay mucha melodía, incluso en las improvisaciones”.

Composiciones que podían asentarse en ritmos ‘funky’ y eran “un cóctel fruto de haber escuchado muchas cosas”. Rock progresivo, fusión jazz-rock, músicas latinas y mediterráneas. “Nunca nos planteamos hacer un estilo concreto de música”, destaca el teclista. “Cada uno aparecía con una idea, una melodía, y al tocarla los cuatro ya se convertía en otra cosa”, precisa Rafael Escoté, que aportó a Pegasus la atención por las tecnologías. “Sobre todo en ‘Searching’ (1985), donde usamos un Commodore”. La banda sonora de ‘Berlín: simfonia d’una gran ciutat’, filme expresionista de Walter Ruttmann, de 1927, dio al grupo “más categoría intelectual”, estima Santi Arisa, si bien, señala Kitflus, “la música se concibió para acompañar la imagen y el disco es solo un testimonio”.

En los 80, Pegasus tuvo una vida estable, “con hasta 40 actuaciones en un año”, compaginadas siempre con otras ocupaciones (Kitflus con Serrat) y a partir de los 90 las giras serían solo ocasionales. En este siglo, reforzados con Dan Arisa, hijo de Santi, a las percusiones, grabaron un disco, ‘Standby... on’ (2014). Y hasta aquí. “Nos ha parecido buena idea despedirnos de una forma elegante, no simplemente desaparecer”, explica Escoté. El 2020 es así “el último año de Pegasus”, cerrando cuatro décadas de “ir a contracorriente”.