20 feb 2020

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ESTRENO EN NETFLIX

Crítica de 'Diamantes en bruto': la reinvención del thriller espídico

Los hermanos Safdie firman una frenética oda al patetismo a través de un 'loser' de naturaleza tragicómica

Beatriz Martínez

Estrenos de la semana. Tráiler de ’Diamantes en bruto’.

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Diamantes en bruto    ★★★★★

Dirección: Ben Safdie y Joshua Safdie

Reparto: Adam Sandler, Kevin Garnett, Idina Menzel, Keith Satanfield, Julia Fox, Eric Bogosian, Judd Hirsch, The Weeknd, Sean Ringgold, Sahar Bibiyan

Título original: 'Uncut gems'

País: EEUU

Duración: 135 minutos

Año: 2019

Género: 'Thriller'

Estreno: 31  de enero del 2020

Un grupo de trabajadores saca a un compañero herido después del derrumbamiento de una mina en Etiopía. En medio del revuelo y el caos nos introducimos en el interior de la cueva a punto de venirse abajo donde se esconde un yacimiento de piedras preciosas, entre ellas, un ópalo negro que desprende un sinfín de reflejos multicolores. La cámara se interna en su interior y se desliza por sus vetas como si se tratara de un universo psicodélico para, acto seguido, pasar al tejido sinuoso de las entrañas de un hombre al que le están practicando una colonoscopia. Estas tres imágenes concatenadas sirven para establecer el carácter simbólico de una película en la que se produce un choque frontal entre la pureza y los instintos más bajos, entre la mística y la mierda.

‘Diamantes en bruto’ es la cuarta película que dirigen los hermanos Safdie y, sin duda, el culmen de su estilo surgido de los márgenes y la iconoclastia expresiva. Han conseguido desprenderse de cualquier tipo de etiqueta vinculada al actual cine independiente americano, quizás porque su espíritu 'outsider' les mantiene en un territorio alejado de las modas y el postureo cinéfilo. Su especialidad es recoger la tradición del cine experimental de Jonas Mekas, del estilo improvisado de John Cassavetes y del 'underground' neoyorkino a la hora de filmar sus malas calles para pasar todas esas referencias por el filtro de su personalidad y construir una obra tan moderna como subversiva.

Al igual que sus películas, sus personajes son ásperos y antipáticos: de la heroinómana Arielle Holmes en ‘Heavens knows what’ al personaje que interpretaba Robert Pattinson en ‘Good times’ hasta llegar al judío ludópata, obsesivo compulsivo que encarna un Adam Sandler en estado de gracia en ‘Diamantes en bruto’, un auténtico desastre que se encarga de introducir al espectador en una vorágine de confusión y sinsentido. Su nombre es Howard y regenta un local en el distrito de los diamantes de Nueva York (donde trabajó el padre de los directores) en el que se dan cita estrellas de la música en ciernes y jugadores de la NBA, encarnados por sus 'alter ego' reales, The Weeknd cuando actuaba en tugurios de mala muerte y el campeón de los Boston Celtics Kevin Garnett. La adicción al juego de Howard le llevará a meterse en líos con prestamistas y mafiosos, convirtiéndose ese ópalo negro surgido de la explotación en su única oportunidad de salir del atolladero. 

‘Diamantes en bruto’ es un puñetazo en la cara a la comunidad judía y al mundo de las apuestas, es una película tan incómoda como fascinante a la hora de mostrar ese submundo hostil repleto de podredumbre moral a ritmo de una narración histérica y rabiosa, a modo de pesadilla siempre imprevisible en la que no hay lugar para el descanso, punteada por la banda sonora alucinógena y ochentera de Daniel Lopatin. Hay en sus imágenes fiebre y frenesí, neurosis y una devastadora crítica al capitalismo y el consumismo. Una oda a la épica del patetismo a través de ese 'loser' de naturaleza tragicómica obsesionado con ganar.