07 abr 2020

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LOS PREMIOS DEL CINE ESPAÑOL

'Xiao Xian', el cortometraje en chino que puede ganar un Goya

El director barcelonés Jiajie Yu Yan opta al premio con un filme de 17 de minutos rodado en mandarín con una arrebatadora estética deudora del cine de Wong Kar-wai

Julián García

Jiajie Yu Yan, fotografiado esta semana en el Café Barbieri de Madrid

Jiajie Yu Yan, fotografiado esta semana en el Café Barbieri de Madrid / DAVID CASTRO

Jiajie Yu Yan (Barcelona, 1989) le dio un vuelco la vida el día que vio por primera vez la exquisita ‘In the mood for love (Deseando amar)’, de Wong Kar-wai. Estudiaba cine y quedó prendado de esos planos de estética sublime, de esa atmósfera hipnótica y turbadora. “Me empecé a obsesionar por el cine oriental, más bien por ese tipo de cine más visual, con pocos diálogos, con un tono pausado y contemplativo. El de Wong Kar-wai o el de Tsai Ming Liang. Me di cuenta de que ese era el cine que yo me imaginaba dirigiendo en el futuro”, explica el cineasta de origen chino. El resultado de ese ejercicio de imaginación es ‘Xiao Xian’, con el que Yu Yan opta este sábado al Goya al mejor cortometraje: un “cuento de hadas oscuro y misterioso”, según el propio director, acerca del despertar del deseo lésbico de una joven china, dotado de una estética tan estilizada y arrebatadora que haría las delicias de sus maestros.

‘Xiao Xian’, primer filme rodado en mandarín que opta a un Goya, es el fruto del trabajo de fin de máster que Yu Yan llevó a cabo el prestigioso EFTI-Centro Internacional de Fotografía y Cine de Madrid. “La idea del corto surgió de mezclar mi obsesión por el cine oriental y mi interés por contar una historia sobre la juventud china actual en España; en este caso, una historia de despertar sexual y descubrimiento poniendo la mirada en el choque cultural entre lo oriental y lo occidental, entre el deber y el deseo”, explica Yu Yan.

El director, cuya familia llegó a Barcelona procedente de Taiwán y Shanghái a principios de los años 80 y regentó en su día dos restaurantes, el Koping 1 y el Koping 2, tiene previsto realizar dos cortometrajes más a modo de exploración de esa segunda generación china cuya forma de observar el mundo poco tiene que ver con la de sus progenitores. “Es importante romper estereotipos. Es cierto que los chinos han sido siempre gente hermética, pero hay que tener en cuenta que venían sin saber el idioma y sin ninguna base. Los que han nacido aquí o vinieron muy jóvenes están integrados y tienen oficios o negocios como cualquier persona, más allá del cliché del restaurante o el bazar”.

El joven creador recuerda que debía de tener como 15 o 16 años cuando decidió que dedicaría su vida al cine, o al menos al mundo audiovisual. “Siendo niño yo había salido como actor en algunos anuncios. Pero todo cambió cuando me contrataron para trabajar en un anuncio de Pepsi que se rodó en la Estació de França”. No era un anuncio cualquiera: lo dirigía el indio Tarsem Singh, autor de la película de culto ‘The fall’, y por ahí salían Ronaldinho, Lampard, Beckham y unos jovencísimos Messi y Cesc Fàbregas dando toques al balón. “Tuve una relación muy cercana con el director y me encantó la sensación de estar en un rodaje. Ahí decidí que quería vivir la vida de los rodajes”. Antes su propósito inicial era estudiar Medicina. “De hecho, hice el bachillerato científico”, evoca.

De Barcelona a Lavapiés

Graduado en Comunicación Audiovisual en Blanquerna y con un máster de guion y dirección en la escuela de cine Bande à Part, Yu Yan vive en el barrio de Lavapiés de Madrid desde que recibió la beca del EFTI. “Me gusta bastante la ciudad. Tenía ganas de cambiar de aires, de cambiar la rutina que tenía en Barcelona, y seguir estudiando fue la excusa perfecta para irme. De momento seguiré en Madrid. Hay más vitalidad, más oportunidades para la gente que estamos empezando. Hay más rodajes. Piense que casi todas las productoras de ficción están ahora aquí”.

‘Xiao Xian’, de 17 minutos de duración, ha recorrido una fructífera carrera en festivales internacionales antes de ser nominada al Goya. “Yo tengo fe en ganar. A ver qué pasa. El nivel este año es altísimo y, en fin, como suele decirse la nominación ya es un premio. Estoy feliz solo por el hecho de ir a la gala”, afirma el director, que considera la nominación como un trampolín de alto alcance. “Te pone en el foco. Y, más allá de lo personal, para mí es muy importante porque puede abrir la puerta a otros cineastas hijos de inmigrantes. Es importante que una cinematografía incorpore voces o visiones de diferentes mundos. Ese contraste, ese choque cultural, de creadores que han crecido en el país en el que han nacido pero se han criado en casa en la cultura de sus padres, debe dar, seguro, buenos resultados artísticos”.

Aprovechando la fuerza del viento a favor, Yu Yan anda ya metido en la escritura del que debería ser su primer largometraje. “No será autobiográfico, pero sí bastante personal. Una historia sobre mi familia, y especialmente sobre mi abuela materna”, revela el cineasta, el significado de cuyo nombre de pila podría bien ser premonitorio de lo que suceda este sábado en Málaga. “Ojalá. Jia significa premio, distinción. Y Jie, brillante, sobresaliente. ¡Menudo presagio el de mi madre!”, dice entre risas.