19 feb 2020

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Crónica teatral

Las cosas del amor

La Villarroel estrena 'Aquella nit', comedia romántica y algo previsible con Ivan Massagué y Marta Bayarri

La elegante música en directo de Aurora Bauzà y Pere Jou da lustre al montaje que dirige David Selvas

José Carlos Sorribes

Ivan Massagué, en primer plano, y Marta Bayarri, en una escena de ’Aquella nit’.

Ivan Massagué, en primer plano, y Marta Bayarri, en una escena de ’Aquella nit’. / LANDER LARRAÑAGA

La compañía La Brutal, que comandan Julio Manrique y David Selvas, no aleja su mirada del teatro anglosajón. Lo hace, además, con producciones muy cuidadas y que buscan ganarse el respaldo del gran público. Bajo esos raíles, ha llegado a La Villarroel 'Aquella nit (una obra de teatre amb cançons)', que dirige Selvas a partir de la pieza del dramaturgo escocés David Creig con música y letras de Gordon McIntyre. Triunfó con su sencillez e incuestionable gancho en Edimburgo hace una década y va camino de hacerlo ahora también en Barcelona.

Nos presenta 'Aquella nit' una historia harto conocida. Chico encuentra chica o viceversa, o sea la chispa que cambiará sus vidas. Ella, Helena (Marta Bayarri), es una abogada especializada en divorcios que no encuentra el amor y sí a un amante, casado, que no se porta muy bien con ella. Él, Bob (Ivan Massagué), es de otro mundo: un pillastre de medio pelo que se gana la vida vendiendo coches de segunda mano. Se conocen en un pub de Edimburgo de forma casual y a partir de ahí viven el frenético fin de semana que dará un vuelco rotundo a su existencia. Una historia de aquellas románticas y tan simpáticas como previsibles que el cine nos ha presentado tantas veces. Y adornada con la crisis de los 40 que tanto juego da también.

Contrapunto de las emociones

Selvas, como es marca de la casa, sirve una lustrosa, 'moderna' puesta en escena para ir desgranando la trama en una escenografía-tarima blanca. Casi tan importantes como Bayarri y Massagué es la elegante música pop en directo de Aurora Bauzà y Pere Jou. A un lado del escenario son siempre el contrapunto que realza las emociones de los protagonistas, que también cantan. Y Massagué, además, toca la guitarra. Pleno.

Son estos argumentos que juegan a favor de 'Aquella nit'. No lo hace tanto que en demasiadas ocasiones tengamos la sensación de que Helena y Bob nos estén contando la película –que además podría ser algo más corta– sobre su movido encuentro. O que el inicio abuse de romper la linealidad del relato. Massagué y Bayarri lucen entrega total y buena complicidad, aunque ella se deje arrastrar a veces por un excesivo entusiasmo. Y él despacha uno de las mejores escenas con su monólogo 'genital'.