18 sep 2020

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GALARDÓN EDITORIAL

Laia Aguilar: "En las redes sociales proyectamos la tiranía de la felicidad"

La guionista televisiva debuta en la ficción adulta con 'Pluja d'estels', que le ha valido el Premi Josep Pla

Elena Hevia

La escritora barcelonesa Laia Aguilar en el hotel El Palace de Barcelona, este martes. 

La escritora barcelonesa Laia Aguilar en el hotel El Palace de Barcelona, este martes.  / TONI ALBIR

Aunque sea más conocida como escritora por sus novelas para jóvenes, Laia Aguilar está acostumbrada a bregar con asuntos muy adultos y graves. No hay más que ver su participación como guionista en series dramáticas y cotidianas como 'Ventdelplà', 'Infidels' o 'Merlí'. 'Pluja d’estels', la obra que la ha convertido en novelista adulta y le ha dado un Premi Josep Pla, es una historia de viejos amigos enfrentados a un suceso trágico del pasado (del que naturalmente no da el menor dato) que deciden pasar un fin de semana idílico en Cap de Creus.

¿Por qué creyó que esta historia iba a ser una novela y no un guion televisivo?

No lo sé bien. Es algo que se intuye. Lo que se me imponía no era tanto una serie de hechos, sino sus consecuencias, cómo un hecho terrible ha marcado a los personajes. Estos hombres y mujeres que fueron compañeros de universidad y que se reúnen unos 20 años más tarde parece que se lo están pasando muy bien , que son felices, pero no es así. La literatura es perfecta para abordar sus pensamientos y sus emociones de la forma más potente posible.

Lo oculto siempre resulta muy atrayente.

Creo que en la vida tenemos nuestro jardín secreto y lo que mostramos superficialmente es como cuando contestas que estás muy bien cuando un amigo te para por la calle. A eso lo llamo la tiranía de la felicidad, la dificultad de gestionar el dolor, y es algo que proyectamos ininterrumpidamente en las redes sociales. Pero para un escritor el interés estriba en zambullirse en la fragilidad de los personajes porque la superficie perfecta no le interesa a nadie.

Habrá quien crea que esta es una novela policiaca.

Y se equivocará. Es verdad que hay un misterio, pero el verdadero interés de la novela está en cómo aquel acontecimiento se perpetúa en el presente, afecta a los personajes y les impide avanzar con sus vidas.

¿Y cómo son ellos?

Tienen 40 años y de jóvenes estaban convencidos de que iban a comerse el mundo. Uno quería ser director de cine, otro guionista, porque todos estudiaron comunicación audiovisual, y la vida y la crisis económica les ha colocado en otro lugar. También están en ese punto en el que te preguntas quién soy y qué es lo que he hecho. Hay perfiles distintos: el fracasado a nivel laboral y el que es adicto al trabajo o el que está enganchado a una historia de amor que nunca ha funcionado.

El suceso del que no podemos hablar es trágico, pero a la historia no le falta sentido del humor.

Es que todos muestran un gran amor por la vida. Salen a navegar, montan fiestas, se emborrachan, tienen una gran complicidad porque hace mucho tiempo que se conocen.

Hasta que se pasa de la luz a la oscuridad.

Eso es, todo ocurre durante un día. La lluvia de estrellas, que es el objetivo por el que se han reunido, es muy simbólica porque a medida que el cielo se transforma, también se transforman ellos y al final experimentan una catarsis, una vinculación directa de lo que ocurre en el cosmos y en el interior de todos ellos.

Que todo suceda en el cabo de Creus no es baladí.

Necesitaba un lugar salvaje y aislado. Me gusta el Empordà porque tiene este punto agreste y amenazante que va tan bien a la acción.

¿Cree que esta novela es el principio de una trayectoria?

De momento es un impulso. Una novela con reconocimiento tiene más fuerza y potencia. Yo espero que así sea pero me gustaría que mi carrera literaria fuera lenta y tranquila como la de una hormiguita.