05 jul 2020

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DE LOS CÓMICS DE VÉRTICE A PANINI

Marvel en España: medio siglo de accidentada adicción

Un libro celebra los 50 años de historia en nuestro país del universo de superhéroes de Stan Lee

Anna Abella

Primera portada de Vértice, una de Forum y el volumen de Panini ’50 años de Marvel en España’.

Primera portada de Vértice, una de Forum y el volumen de Panini ’50 años de Marvel en España’.

30 años después del primer número de Marvel Comics, en abril de 1969 aterrizaba en los quioscos de aquella España aún franquista el primer número de ‘Los 4 Fantásticos’ de la mano de la Ediciones Vértice en una tirada de 16.000 ejemplares, con portada de Enrich, la entonces etiqueta de ‘Historias Gáficas para Adultos’, que exigía la ley, y las frases reclamo de ‘Episodios Completos’ y ‘Edición Especial’ (que se perpetuó en las entregas posteriores). Era un librito de 15x21 cm., de 128 páginas en blanco y negro (un formato que obligaba a modificar y manipular la composición de las viñetas originales), con lomo y tapas de cartón, que costaba 25 pesetas (un precio considerable para la época) y que no citaba en ningún momento el nombre de los autores o datos sobre la edición estadounidense. A aquel primer título le seguirían en meses posteriores los de Daredevil (al que aquí conocimos como Dan Defensor, cosas de las deficientes y equívocas traducciones de la época, que también rebautizaron a Hulk como La Masa, a Silver Surfer como Estela Plateada o a Iron Man como Hombre de Hierro), Patrulla-X, Vengadores, Capitán Marvel, Capitán América y Spiderman. Desde entonces ha pasado medio siglo, una celebración que Panini, que desde el 2004 publica aquí a los superhéroes de La Casa de las Ideas, ha recordado con ‘50 años de Marvel en España’, poco antes de acabar el 2019, un año después de la muerte de Stan Lee, su icono: visionario editor, creador y escritor de cómics que dotó a sus superhéroes de una dimensión humana y creó un universo donde las historietas se relacionan unas con otras.

De Mortadelo a los "cómics para adultos"

Pese a la deficiente edición, aquellas primeras publicaciones de Vértice, propiedad de José Torra Más, marcaron a toda una generación de lectores como Alejandro Martínez Viturtia, desde 1998 editor de Marvel y hoy director editorial de Panini, autor junto al editor Julián Clemente de varios de los textos que en este volumen ilustrado y divulgativo recorren minuciosamente esta historia local de Marvel. “Los jóvenes de la época estábamos acostumbrados a leer ‘mortadelos’, el Capitán Trueno, Tintín y Astérix, grandes tebeos, y de golpe nos encontramos con unos donde claramente ponía que eran para adultos, que lo que contaban sus historias tenía consecuencias, que lo que ocurría en un tebeo tenía lazos con lo que pasaba en otros. Éramos niños –recuerda Viturtia de cuando tenía 12 años- pero éramos conscientes de que leíamos algo trascendente porque de repente veíamos en Spiderman remordimientos por la guerra de Vietnamconflictos raciales o al Capitán América en desacuerdo con la política de su Gobierno. Fue un desembarco del cómic adulto en España”.

Portadas de López Espí

La 'era Vértice', que significó la consolidación de Marvel en España, estuvo marcada también por las impactantes e hipnóticas portadas del dibujante Rafael López Espí, de quien reproduce una extensa entrevista el volumen de los 50 años, que está además salpicado de historietas cortas de varias épocas. A partir de 1974 fueron corrigiéndose algunas de aquellas deficiencias, como la alteración del formato, y llegó el color. Y otras editoriales, como Ediciones Laida, Montena y Bruguera, pillaron parte del pastel marveliano a medida que Vértice, que empezó a tener problemas económicos, fue abandonando series. Sin embargo, la edición de Bruguera también dejaba mucho que desear (además de usar su característica rotulación mecánica rompía el orden cronológico desordenando las historias y sus formatos obligaban a recortar diálogos o suprimir páginas).

 

Y fue entonces, en 1982, cuando Bruguera suspendió pagos y Planeta entró en escena publicando ‘La espada salvaje de Conan’ en el sello Forum, que con Antonio Martín al frente (que se rodeó de Pere Olivé y Francisco Pérez Navarro) abrió una etapa de calidad y fidelidad a Marvel. “Le dieron al público lo que quería –explica Viturtia, que se incorporó a Forum como editor en 1998-: saber quiénes eran los dibujantes y guionistas [por fin aparecerían los nombres de Stan Lee, Jack Kirby o Steve Ditko], el formato americano, buena rotulación, traducciones cuidadas y orden en la publicación. Aumentaron el catálogo y, como ya hizo Stan Lee en los 60,  ofrecieron artículos y correo al lector, que ahora sabía que había alguien al otro lado”.

La grapa y los clásicos de la Línea Excelsior

En el ínterin, el dueño de Vértice logró rehacer su relación con el licenciatario y usó el sello Surco para algunas series, hasta que su muerte truncó el resurgir dejando en 1985 a Forum en solitario. Y en los 2000, tras dos décadas en que las buenas historias se habían echado de menos, llegaron los coleccionables (en Planeta DeAgostini), las grapas de alta calidad y, de la mano de Viturtia, la recuperación continuada de clásicos de los 60, 70 y 80 con la Línea Excelsior, con la Biblioteca Marvel en cabeza, hoy Marvel Gold.

Perfil de lector varón

Pero en el 2004, la italiana Panini Comics, que tenía los derechos internacionales de Marvel desde 1996, decidió no renovarlos a Planeta para desembarcar como Panini España, con José Luis Córdoba como director. Este optó por no tocar lo que funcionaba y eligió una línea de continuidad con la labor de Forum. Y mantuvo parte del equipo, como Viturtia, que calcula que hoy Panini, que ha multiplicado los formatos (de más caros a más económicos), publica unos 500 títulos al año entre grapas y libros para un lector cuyo perfil hoy es de “un varón entre los 15 y 55 años, con estudios y muy aficionado a la lectura, no solo de cómics”. Pero eso empieza a cambiar pues destaca la llegada de lectoras gracias al protagonismo de nuevas heroínas, “poderosas, listas e inteligentes pero que tienen los mismos problemas que las mujeres del siglo XXI”. En esas está Capitana Marvel. 

Novedades ante los 80 años de Marvel

Que Hulk fue de color gris antes de verde, que durante la segunda guerra mundial en una historieta Thor aceptaba un encargo de Hitler para matar a Stalin, o cómo en 1940 Stan Lee entró de chico de los recados en la empresa del marido de su prima, Timely Publications, precursora de Marvel, donde dos años después ya era editor jefe, son algunas de las curiosidades que salpican ‘Marvel ¡Qué hermosa eres!’ (Minotauro), un librito que sigue la desenfadada y algo irreverente fórmula que el monologuista y actor Arturo González-Campos, codirector del ‘podcast’ ‘Todopoderosos’, ya desplegó en ‘Batman mola más que tú’.


El libro coincide en librerías con una novedad que Panini ha lanzado recordando los 80 años de la editorial estadounidense, la serie enciclopédica en cómic 'Historia del Universo Marvel', obra de Mark Waid y Javier Rodríguez, cuyos dos títulos de seis ya están disponibles. Otra novedad editorial ha llegado al cumplirse el año, en noviembre pasado, de la muerte a los 95 años del creador que edificó el imperio Marvel, Stan Lee. Se trata de su novela póstuma, ‘Alliances. Un juego de luz’ (Duomo), escrita en colaboración con la periodista norteamericana Kat Rosenfield, especialista en política y en cultura pop. En el prólogo, él mismo sitúa la historia en “una humanidad perdida dentro de su propia burbuja tecnológica, con la que cada ciudadano es el protagonista de su propia fantasía digital”. Sus protagonistas, en un mundo creado junto con Luke Lieberman y Ryan Silbert, son dos jóvenes, Nia, una ‘hacker’ que se siente sola y está aislada por un enigmático padre, y Cameron, cuyo sueño es triunfar en Youtube y que tras sobrevivir a una extraña tormenta en el mar descubre un poder cibernético por el que puede controlar ordenadores con la mente.


González-Campos, que siente debilidad por Spiderman, no deja de reivindicar que los superhéroes no son cosa de niños ni baja cultura. “Entre peleas y superpoderes hay historias duras y adultas y lo que nos emociona es la personalidad y la parte humana de los personajes, cómo Tony Stark [Iron Man] cae en el alcoholismo y la pobreza, cómo Lobezno reflexiona sobre la vejez o cómo Spiderman protagoniza un cómic dedicado a las drogas porque Stan Lee piensa que los niños deben leerlo y para ello se atreve a quitar el sello Comics Code que decía que eran contenidos para adultos”, relata en una visita a Barcelona.


Entre otras curiosidades, el autor, que recorre en el libro personajes y el universo cinematográfico de Marvel, recuerda la que se armó con la portada del Capitán América nº 1, de 1941, donde pega un puñetazo a Hitler. “Se ha contado que esa portada vendió un millón de cómics, que fue un hito, pero poco se sabe sobre que la editorial recibió millones de cartas en contra de gente indignada”. Y es que, añade, “EEUU tenía aún una actitud ambigua respecto al líder nazi”.