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TÓMATELO EN SERIE

'El vecino': un superhéroe de andar por casa

Sara Antuña y Carlos de Pando adaptan para Netflix el cómic de Santiago García y Pepo Pérez sobre las aventuras de un superhéroe desde una óptica costumbrista

Beatriz Martínez

Un fotograma de ’El vecino’.

Un fotograma de ’El vecino’. / EL PERIÓDICO

En muchas historias de superhéroes lo importante no reside tanto en la acción y la lucha contra el villano como en todo lo que acompaña al personaje, desde su carga de responsabilidad a sus conflictos internos, pasando por supuesto por aquello que ocurre cuando se quita el traje y nos adentramos en su espacio privado, en la trastienda del superhéroe, como se suele decir.

Eso es precisamente lo que más le interesó a Sara Antuña y Carlos de Pando a la hora de adaptar el cómic de Santiago García y Pepo Pérez, 'El vecino' (Editorial Astiberri), en el que se abordan las aventuras de un superhéroe de andar por casa desde una óptica costumbrista.

Pero no querían hacer un producto convencional, sino apostar por un sentido del humor propio y arriesgado. Por eso reclutaron para hacer el guion al tándem formado por Miguel Esteban y Raúl Navarro, habituales en la escena del post-humor y creadores junto a Ignatius Farray de 'El fin de la comedia', y a Nacho Vigalondo para dirigir los primeros capítulos e imprimir su sello autoral.

Un héroe circunstancial

"Yo era fan del cómic original y había hablado mucho con Pepo de las relaciones que emparentan 'El vecino' con mi película 'Extraterrestre', al utilizar los géneros para hablar de lo minúsculo en un entorno doméstico a través de un héroe circunstancial", comenta Vigalondo. "Además, siempre he sentido un gusanillo especial por hacer algo relacionado con los superhéroes que no estuviera en sincronía con las películas de los estudios".

'El vecino' cuenta la historia de amistad entre José Ramón, un opositor que se independiza y sale por primera vez de su pueblo, y Javier, que vive en la puerta de al lado y que, además de ser un treintañero sin rumbo en la vida, tiene una identidad secreta, la de 'Titán', un justiciero un tanto cochambroso que tiene que aprender a utilizar sus poderes recién adquiridos.

"Es un superhéroe reconocible", continúa Sara Antuña. "El barrio en el que vive resulta identificable, también los pisos compartidos de estudiantes que aparecen, así como las situaciones que atraviesa. Es como el reflejo de una generación, con un trabajo precario y tendente a mantener relaciones extrañas".

La estética y el espíritu

Carlos de Pando asegura que no querían hacer una parodia o sátira del cine de superhéroes. "Para eso ya está 'Súperlopez'", sino provocar un choque entre el género de superhéroes y la comedia picaresca-costumbrista española más llana. Algo parecido a lo que hizo Ibáñez en '13 Rue del Percebe' pero en clave pop e impregnado de una épica pocha.

La estética y el espíritu de 'El vecino' nos hace pensar en 'Super', de James Gunn, y en 'Zebraman', de Takashi Miike. "Sí, en efecto, creo que 'Zebraman' es quizá la mejor película de superhéroes de la historia. El momento en que el personaje se disfraza y decide dar el paso de salir a la calle y comprar una lata de Coca-Cola en una máquina me parece cumbre", dice Vigalondo.

'El vecino' tiene además otra particularidad: la mezcla entre actores con un gran tirón popular, como Quim Gutiérrez o Clara Lago, y de intérpretes desconocidos que se convierten en auténticas revelaciones, como Adrián Pino (José Ramón) y Catalina Sopelana.

Sin referencias

"En el caso de Quim no hubo la menor duda", dice Antuña. "Hizo una prueba espectacular, se metió en el papel y se sintió muy identificado con el modelo de treintañero desastre. Sabía improvisar en el momento adecuado y meter morcillas".

"Yo soy muy pesado a la hora de buscar referencias", continúa Quim Gutiérrez. "Pero Nacho no me dio ninguna de otros cómics o películas, sino que trabajamos sobre un modelo de la vida real, un amigo de su pueblo, un tipo muy motivado que se viene arriba constantemente", dice riendo el actor.

Clara Lago reconoce que le da mucho respeto la comedia, y que no siempre lo ha pasado bien en ese registro. "No todas las he disfrutado, a veces a la hora de rodar tenía el culo apretado. Pero en esta ocasión ha sido un disfrute, me he sentido libre y me ha dado la oportunidad de experimentar cosas nuevas".

Reflexión sobre las redes sociales

Además de hablar de la juventud sin expectativas vitales o laborales, del ambiente de precariedad y de las relaciones poco consistentes, la serie reflexiona en torno a otros elementos que se encuentran presentes en nuestra vida cotidiana, como las redes sociales. "Los 'likes' generan ansiedad y presión, nos sitúan en un lugar incómodo porque siempre nos estamos comparando con los demás. Convierte a todo el mundo en esclavo de la valoración ajena", dice Clara Lago.

Y, para terminar, otra sorpresa. ¿Quién es el villano? En esta ocasión el antagonista no es una figura clásica como sí lo era en el cómic (el Doctor Tentáculos), sino… las casas de apuestas. "La serie va en realidad de que todos los personajes intentan convertirse en la mejor versión de sí mismos. ¿Y qué aparece como enemigo en la sombra en su barrio? Las casas de apuestas que se extienden como si quisieran invadirnos", dice Antuña. "Ese es el enemigo de fuera, pero también está el de dentro. Javier tendrá que luchar contra sí mismo, contra su pereza y su soberbia", concluye Carlos de Pando.