07 jul 2020

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ANÁLISIS DE UN ÉXITO DE CINE

'Parásitos', la película del año en cinco claves

La película de Bong Joon-ho, triunfadora en Cannes, es el fenómeno de la temporada

Beatriz Martínez

La familia protagonista de ’Parásitos’.

La familia protagonista de ’Parásitos’. / EL PERIÓDICO

Se ha convertido en el auténtico fenómeno cinematográfico de la temporada. Desde su estreno en el pasado Festival de Cannes no ha parado de sumar adeptos hasta erigirse como un filme-acontecimiento. En casi todas las listas del año (incluida la de EL PERIÓDICO) se sitúa en el primer puesto, es la favorita en los Globos de Oro y los Oscar para alzarse con el premio a la Mejor Película Extranjera (como mínimo, porque probablemente consiga más galardones), restando posibilidades a la que hubiera sido la natural vencedora en esta categoría, 'Dolor y gloria', de Pedro Almodóvar.

¿Cómo es posible que una película coreana sin estrellas internacionales haya conseguido semejante repercusión? Lleva recaudados casi 127 millones de dólares y podría convertirse en la tercera película de habla no inglesa más taquillera de la historia después de 'Tigre y dragón' (213 millones de dólares) y de ‘La vida es bella’ (230 millones). ¿Por qué 'Parásitos' es un boom?

1. El efecto Palma de Oro y la unanimidad de la crítica

Ganar la Palma de Oro no asegura alcanzar la gloria más allá del prestigio que lleva implícito el galardón. Sin embargo, sí sirve para poner en órbita una película, sobre todo cuando va acompañada del aplauso de toda la crítica, que no tardó en calificarla de obra maestra. Era la primera vez que una película coreana ganaba en el Festival de Cannes tras el impacto que esta cinematografía ha conseguido en las últimas décadas gracias a algunos de los directores que han contribuido a renovar las convenciones de género a través de un sello autoral, como el propio Bong Joon-ho, Park Chan-wook o Lee Chang-dong. En el ambiente se mascaba una absoluta unanimidad y ese fue el primer espaldarazo para su venta internacional a más de 20 mercados. A partir de ese momento, asistimos a un efecto de bola de nieve que no paró de crecer y crecer hasta desembocar en un auténtico alud.

2. Fábula sobre la desigualdad

La mayor parte de la filmografía de Bong Joon-ho se ha centrado en la crítica al sistema y el poder establecido, en la reivindicación de los personajes marginales y desheredados y en la reactualización de los postulados del cine de lucha de clases. Sin embargo, el momento de crispación social en el que nos encontramos y el aumento de las desigualdades y de la discriminación han provocado que los espectadores se sientan más próximos a todas estas cuestiones, estableciéndose una identificación directa con esa familia que en la película intenta sobrevivir como puede y que utiliza la picaresca para introducirse en la mansión de una familia rica y, en un momento dado, después de sufrir toda clase de humillaciones, rebelarse contra su posición servil. No resulta casual que otra cruel metáfora del mundo en el que vivimos, con un sustrato de insatisfacción parecido y con una crítica antisistema como la que propone 'Joker', ganara en otro de los grandes festivales, el de Venecia, en el mismo año.

3. Cine de autor, pero popular

Bong Joon-ho es un director con unos rasgos de estilo muy definidos, pero lo cierto es que sus películas siempre se han caracterizado por ser accesibles al gran público. Quizá por eso, al principio de su carrera se le atribuyó el sobrenombre de "el Spielberg coreano". El director alcanzó el reconocimiento gracias al 'thriller' 'Memories of Murder' ('Crónica de un asesino en serie') y más tarde a la 'monster movie' 'The Host', que ya tenía pretensiones de gran superproducción. Con 'Rompenieves' y 'Okja' se abrió a los repartos estelares y trabajó con actores del 'star system' de Hollywood como Chris Evans, Jamie Bell, John Hurt, Ed Harris, Jake Gyllenhaal, Paul Dano y su siempre fiel Tilda Swinton, musa de todos los genios 'outsiders'. Son varias las características que hacen su cine especialmente atractivo: la utilización de metáforas para hablar de los problemas del mundo en que vivimos, la ingeniosa y heterodoxa mezcla de géneros (en la que triunfa la comedia negra y el elemento sorpresa) y que sus personajes siempre sean buena gente que lucha contra las adversidades.

4. Conecta con todo tipo de generaciones

En un principio podríamos haber asegurado que el público de 'Parásitos' iba a ser esencialmente adulto, pero lo cierto es que ha conectado con las nuevas generaciones hasta el punto de convertirse en contenido viral gracias al diálogo constante con las redes sociales. A través de twitter comenzó a popularizarse el 'hashtag' #BongHive para alabar la película y utilizar toda una batería de 'memes' procedentes de algunas de las escenas más impactantes. Incluso la actriz Park So Dam explicaba en un vídeo cómo hacer el "Jessica Jingle", mientras que Bong Joon-ho pedía por favor que no se revelaran los 'twists' de la trama ni se hicieran 'spoilers', contribuyendo todavía más al 'hype'. Directores de moda como los hermanos Safdie o Ari Aster alabaron el carisma de la propuesta a través de sus cuentas. En una charla organizada por el director de Cannes, Thierry Frémaux, los participantes concluyeron que "era demasiado buena para no ser un éxito". Sin embargo, el propio director reconoció que cuando la estaba haciendo pensó que no le iba a gustar a nadie porque ser muy friki.

5. Lo autóctono se convierte en universal

Son muchos los directores (entre ellos Almodóvar) que utilizan el elemento local para sacar no solo todo el partido al pintoresquismo, sino también para evidenciar que los problemas de un determinado lugar son los mismos que los de cualquier otro. El director habla de las injusticias que se mantienen en la sociedad coreana, de esa generación 'Hell Joseon' que se siente aplastada por la falta de oportunidades, el desempleo y la brecha social entre ricos y pobres, "las cucharas de oro" y "las cucharas sucias", como se denominan en el argot autóctono. La película ha abierto incluso un debate político sobre el reparto de la riqueza, los privilegios, la corrupción económica y la frustración del ciudadano medio y la clase trabajadora. ¿No es exactamente el mismo sentimiento de hastío que late en la mayor parte del mundo? 'Parásitos', al igual que 'Burning', de Lee Chang-dong, o 'Extreme Job', de Lee Byeong-heon, se inscribe en una corriente de denuncia explícita, pero en el caso de la película de Bong Joon-ho también hay una voluntad de divertir a través de los elementos narrativos y el lenguaje cinematográfico, de los giros de guion y la caricatura. Y para ello utiliza elementos muy reconocibles que son accesibles a todos los espectadores, desde buscar wifi gratis por las esquinas hasta ver tutoriales de Youtube para aprender a hacer cualquier cosa.

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