03 abr 2020

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RESUMEN DEL AÑO CULTURAL

Los mejores discos nacionales del 2019

Los críticos de EL PERIÓDICO eligen 'Per la bona gent' de Manel como el mejor disco nacional del 2019

Manel, fotografiados esta semana en Barcelona

Manel, fotografiados esta semana en Barcelona / JORDI COTRINA

Cerramos un año intenso en el que han llovido lanzamientos atractivos de todos los géneros y de la mezcla de ellos. El de Manel, ‘Per la bona gent’, paso al frente en torno a un pop narrativo, abierto a la electrónica y a la latinidad, encabeza este ránking de los diez mejores discos nacionales del año. De los neocantautores a la rumba, a través de las fusiones y del flamenco más heterodoxo, marcando estilo en este 2019 que ahora termina.

10. HIJOS DEL TRUENO
‘Sorprendentes adelantos’ (El Volcán Música)

El supergrupo del año: exmiembros de Tarántula, Els Surfing Sirles y Manos de Topo, homenajeando (y saboteando) el espíritu de la orquesta de baile a base de rumba galáctica, habanera con chinches (en la alta voz de Maria Arnal) y jota venida de Egipto. Delicia distópica.


9. KIKO VENENO
‘Sombrero roto’ (Altafonte)

El autor de ‘Volando voy’ no se queda quieto y somete su lenguaje rumbero y su ‘flamencodelia’ a audaces tratamientos tecnológicos (electrónica, hip-hop) sin perder su gracia y acidez naturales. No hay ánimo de impresionar ni de parecer moderno, porque su arte de la canción reposa intacto: escuchen la sencilla y conmovedora ‘Obvio’, declaración de amor a corazón abierto.


8. LA CASA AZUL
‘La gran esfera’ (Elefant)

Guille Milkyway se viste de astronauta emocional y entrega una oda a la nostalgia del enamoramiento utilizando un lenguaje científico para prevenirse de los males del corazón. Nuevo despliegue de hitos pop reales o potenciales, exorcizando la vulnerabilidad del alma con estribillos entusiastas e incursiones en bucles absorbentes. Una esfera acogedora, refugio flotante contra el mundo cruel.


7. LA BIEN QUERIDA
‘Brujería’ (Elefant)  280

Diez años después de ‘Romancero’, la bilbaína Ana Fernández-Villaverde lleva sus ofrendas melódicas a un imaginario gótico de atmósferas tenebrosas y metáforas ocultistas. Electrónica o al piano, arrebata con sus canciones imperativas, portadoras de un romanticismo licántropo.


6. LORENA ÁLVAREZ
‘Colección de canciones sencillas’ (El Segell-Universal)

La asturiana, una de las responsables de que el ‘indie’ girara la vista a la canción tradicional, se crece en este repertorio refrescante, descarado y con parcelas para la introspección. Un derroche de inventiva en melodías e historias, reproches (la feminista ‘Si tú eres mi hombre’) y sentido de la aventura (‘La nube’), con ingenio y profundidad. Canción popular infinita.


5. HIDROGENESSE
‘Joterías bobas’ (Austrohúngaro)

El álbum con más caramelo de Genís Segarra y Carlos Ballesteros, un derroche de estribillos juguetones con aromas florales y guiños subtropicales. Lo cual no significa que el dúo haya renunciado a esa excentricidad tan suya: cada canción es una caja de sorpresas, si bien aquí hay menos giros abruptos y más detalles amorosos, con vistas a México y a la canción melódica europea. Un festival.


4. EL NIÑO DE ELCHE
‘Colombiana’ (Sony Music)   

Francisco Contreras inventa un paisaje sonoro tan flamenco como latino, con trazos de seguiriya y de cumbia, poso tribal y planos lisérgicos de la mano del colombiano Eblis Álvarez (Meridian Brothers). ¿Viaje de ida y vuelta? Más bien confluencia animal para la era de Skype.


3. FERRAN PALAU
‘Kevin’ (Hidden Track)

Del campo gravitatorio de ‘Blanc’ (2018) sale esta nueva obra álgida, prolongación del estado de gracia en que se encuentra el miembro de Anímic. Aquí perfila más si cabe su noción de canción algodonosa, que transmite confortabilidad y un halo de misterio entre líneas. Brillantes canciones pop, al fin y al cabo, como ‘Univers’, que elevan la lentitud a una nueva categoría.


2. LIDIA DAMUNT
‘Nacer en Marte’ (La Castanya) 

La neotrovadora murciana, ex-Hello Cuca, eleva sus dotes de cancionista en un repertorio con ángel, atrevido y lleno de recursos: melódicos, tímbricos, rítmicos y narrativos. Su álbum más pop, con producción de Sergio Pérez (Svper), realza su identidad única con sutiles tramas latinas y r’n’b en dinámicas siempre prestas al giro imprevisto y tocadas por simpático un halo de retrofuturismo ‘lo-fi’.


1. MANEL
‘Per la bona gent’ (Ceràmiques Guzmán)

No hay carreras como las de Manel, un grupo que comenzó, una década atrás, heredando modos folk ukelele en mano y que, tras varias mutaciones, ha alcanzado un estatus de artista imprevisible, ahora con apetito por la electrónica y los ritmos afrolatinos. Si su cuarto álbum, ‘Jo competeixo’ (2016), ya avistaba esos territorios, ‘Per la bona gent’ ahonda en ellos incorporando el lenguaje del ‘sample’ en su construcción de desafiantes canciones pop.

Esas citas están ahí para reforzar el subtexto del disco: el homenaje a los artistas que les precedieron. Como mascarón de proa, el ‘single’ más rompedor del pop catalán moderno, ‘Per la bona gent’, a partir del ‘sample’ de ‘Alenar’ (1977), de Maria del Mar Bonet. Señaliza el camino a puertos sustanciosos, maquinales y trovadorescos, a través del trópico, del giro melancólico y de la narrativa aventurera de Guillem Gisbert, con ese punto y final en la voz de Sisa, evocando el ambiente del viejo Zeleste en ‘El vell músic’. La tradición continúa, y está en buenas manos.


La lista de mejores discos internacionales del año ha sido elaborada con las votaciones de Jordi Bianciotto, Ignasi Fortuny, Juan Manuel Freire, Julián García, Rafael Tapounet y Ramón Vendrell


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