30 sep 2020

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LOCAL EN CRISIS

Balañá afirma que no quiere dejar perder el teatro Capitol

La empresa gestora espera convencer a los propietarios que les dejen continuar con la actividad del local

Efe

La fachada del Club Capitol, ayer. 

La fachada del Club Capitol, ayer.  / ricard cugat

La responsable de los teatros del Grupo Balañá, María José Balañá, asegura que hará todo lo posible para evitar que cierre el Club Capitol de Barcelona, que su familia gestiona desde hace 57 años, porque no quiere "darlo por perdido sin haberlo intentado todo antes", según ha dicho en declaraciones a Efe.

El propietario del local donde se ubican las dos salas del Club Capitol, situado en las Ramblas de Barcelona, ha anunciado al Grupo Balañá que no quiere prorrogar el arrendamiento, lo que obligaría a cerrar el teatro al finalizar la temporada, según anunció ayer la empresa de espectáculos.

Los propietarios "no han pedido un alquiler más alto ni han dado ninguna opción, simplemente quieren destinar el local a otra cosa", ha aclarado la responsable del teatro. No obstante, confía en que todavía se pueda revertir la situación, por lo que ha pedido la colaboración del Ayuntamiento de Barcelona y de todas las compañías teatrales que han pasado por el teatro.

"No sé que puede hacer el Ayuntamiento, porque la licencia de actividad es nuestra y el propietario del local está en su derecho de echarnos, pero esperamos que nos ayude porque sería una pena cerrar un teatro con tanta historia y en el que hemos puesto tanto esfuerzo", ha dicho María José Balañá.

Renovados por un año

La empresaria ha aclarado que la última renovación del contrato ya supuso un incremento del alquiler y fue sólo por un año "porque ya se veía que no querían renovar". Posteriormente el local sufrió una inundación ocasionada por una avería en el hotel colindante que "solucionó el Grupo Balañá sin ayuda del propietario" y que obligó a interrumpir la programación durante el verano.

"Es una pena que tengamos que cerrar después de tantos años", ha dicho María José Balañá. "El problema de los alquileres en Barcelona es un tema que afecta a todo el sector cultural y a los barceloneses en general, tanto a los que alquilan locales para ejercer una actividad como a las personas que alquilan una casa para vivir", ha añadido.

La asociación Amics de La Rambla ya ha pedido a las administraciones que eviten el cierre del Club Capitol porque su desaparición sería "la peor noticia que La Rambla, Barcelona y su cultura podían recibir".

Inaugurado como cine el 23 de septiembre de 1926 y conocido popularmente como "Can Pistolas" por el tipo de programación que ofrecía, el Club Capitol inició en 1990 su transformación para acoger dos salas y La Cubana representó su gran éxito "Cómeme el Coco Negro".

Tras volver a proyectar cine durante un tiempo, en 1997 se reabrió la sala 1 como teatro con el espectáculo de Pepe Rubianes "Rubianes solamente", que permaneció en cartel hasta 2008, por lo que actualmente esta sala lleva su nombre. En 1998 se abrió la sala 2 como espacio teatral, con una programación basada principalmente en monólogos, cómicos y comedias de pequeño formato.

Durante los veinte últimos años, en estas dos salas se han representado cerca de 14.000 funciones de un total de 379 espectáculos, que han sumado más de 2,7 millones de espectadores.