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ESTRENOS DE CINE DE LA SEMANA

Belén Funes: "Cuando la política no es capaz de ayudarte, ahí está tu vecina"

La directora barcelonesa debuta en el largometraje con el drama socio-familiar 'La hija de un ladrón', que protagonizan Greta y Eduard Fernández

Beatriz Martínez

Belén Funes, directora de ’La hija de un ladrón’, fotografiada esta semana en Madrid

Belén Funes, directora de ’La hija de un ladrón’, fotografiada esta semana en Madrid / JOSÉ LUIS ROCA

Belén Funes debutó en el cortometraje con ‘Sara a la fuga’, la historia de una adolescente lastrada por el desarraigo emocional, que vivía en un centro de acogida y cuyo padre, en la cárcel, nunca cumplía la promesa de recibirla. Ahora, la cineasta recoge esa idea para ampliarla en su primer y magnífico largometraje, ‘La hija de un ladrón’. En ella, Sara (Greta Fernández) se ha convertido en una joven madre, ha de matarse a trabajar para sobrevivir y sigue manteniendo una relación complicada con su progenitor (Eduard Fernández).

El cine español suele dar la espalda a la clase trabajadora. Sin embargo, usted se centra en ella para abordar muchos problemas como la falta de oportunidades laborales o las carencias económicas. ¿Había una intención de hacer una radiografía social y humana?
El mundo de Sara tiene que ver mucho con mi mundo, aunque no se trate de una historia autobiográfica. Pero sí es cierto que se relaciona directamente conmigo y he intentado componerlo a través de cosas que yo conocía de primera mano. Y todo lo que no conocía, lo he preguntado, he intentado inventarme lo menos posible y que se aproximara lo máximo a la realidad. Y eso se consigue a través de los detalles, que yo creo que nos acercan a la verdad. Es un poco el entorno en el que he crecido, y en mi vida he visto a gente pelear y luchar mucho por sobrevivir.

¿Dónde se ubica la película?
En Ciutat Meridiana que, aunque parezca otro mundo, está a solo diez minutos de Barcelona. Es también una Barcelona que de repente se antoja como nueva. Es la Barcelona de los márgenes y a mí me interesa seguir explorando eso, porque ya hay mucha gente a la que le preocupa más lo que pasa en el centro.

Puede que su intención no fuera denunciar, pero sí poner sobre la mesa ciertas cosas sin caer en el tremendismo.
Quería poner delante de la cámara que hay gente que atraviesa dificultades y no por eso tiene menos dignidad. Pero no quería hacer una película que fuera gris, lúgubre, en la que al personaje todo le fuera mal. Todo lo contrario, quería hacer una película sobre la solidaridad que se ha establecido entre la gente. Donde la política no ha llegado, han conseguido llegar los ciudadanos. Cuando el Estado no es capaz de ayudarte, ahí está tu vecina, por ejemplo. Yo quería explicar todo eso, porque en el fondo, tiene un componente político y moral.

Estrenos de la semana. Tráiler de ’La hija del ladrón’.

Háblenos del estilo que utiliza, que está directamente relacionado con lo que cuenta.
Se mete mucho en la realidad del personaje, no lo aborda desde fuera. La cámara se funde con él y nos enseña su mundo. El estilo tiene que ver con los referentes y el cine que me gusta [cita a los hermanos Dardenne, a Andrea Arnold y ‘Deprisa, deprisa’, de Carlos Saura, su película favorita]. Me parecía que era una buena forma de explicar la película y conseguir que la imagen fuera limpia y transparente, que le gente pudiera ver de verdad al personaje y desembarazarnos del resto de artilugios que corresponden con la narrativa cinematográfica.

¿Cómo surge que Greta y Eduard Fernández, padre e hija en la vida real, protagonizaran la película?
Yo le mandé el guion a Greta, pero no soy tonta, tenía en la cabeza a Eduard para el papel de padre. ¿Por qué? Por supuesto porque son muy buenos actores, pero después estaba la cuestión del físico y lo mucho que se parecen. Me daba pie a hablar de la herencia que tienes marcada en el rostro. Y es algo que he intentado explotar al máximo.

En el panorama de la España en la que vivimos, y con una nueva amenaza de crisis, ¿la situación de los personajes todavía podría empeorar?
Todo va a empeorar si no se invierte en materia social. En este país estamos viviendo una situación de emergencia, hay problemas como la vivienda, que son de primera necesidad y que no se solucionan. Esta película surge de la crisis que vivimos y de supervivientes, gente que no puede ni siquiera pararse a pensar porque no tiene tiempo, que tiene que actuar antes que reflexionar.