19 sep 2020

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CRÍTICA DE CINE

'Last Christmas': más azucar que un mazapán

Esta comedia romántica protagonizada por Emilia Clarke pretende rendir homenaje a las canciones de George Michael, pero el cantante no se sentiría precisamente honrado de estar vivo para verla

Nando Salvà

Estrenos de la semana Tráiler ’Last Christmas’.

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Last Christmas ★★

Dirección: Paul Feig

Reparto: Emilia Clarke, Henry Golding, Emma Thompson, Michelle Yeoh

Título original:  'Last Christmas'

Países: Gran Bretaña / EEUU

Duración: 103 minutos

Año: 2019

Género: Comedia / Drama

Estreno: 29 de noviembre del 2019

Este tributo a la música de George Michael vendría a ser como la canción de la que toma prestado su título: un compendio de emociones trilladas y formas blandengues. Su premisa es típica en el cine romántico navideño -una joven gruñona conoce a un chico ideal, y poco a poco este va empujándola a ser más amable y solidaria y feliz-, en el papel protagonista Emilia Clarke ofrece una interpretación extremadamente amanerada que parece querer emular a Meg Ryan o Julia Roberts pero carece del magnetismo de esos modelos; de hecho, resulta bastante irritante, aunque no tanto como Henry Golding en la piel de su príncipe azul.

Mientras desarrolla su peripecia argumental, 'Last Christmas' no muestra la personalidad suficiente para contrarrestar su gusto por los clichés ni dice nada de valor sobre los asuntos sociales -el problema de los sin techo en Londres, la amenaza del Brexit- que aparecen metidos con calzador en su guion. En realidad, lo más distintivo que ofrece es su giro final, sin duda uno de los más tontos que se recuerdan. La sensiblería y la insipidez que la película transpira en su conjunto resultan especialmente molestas viniendo de Paul Feig, un director que en el pasado alcanzó altas cotas cómicas -'La novia de mi mejor amiga' (2011), 'Espías' (2015)- echando mano de un humor mucho más afilado.

'Last Christmas', decimos, aspira a funcionar a modo de homenaje a las canciones de Michael y, de hecho, clásicos del británico como 'Freedom', 'Heal the pain', 'Waiting for that day' y 'Praying for time' hacen su aparición a lo largo de la banda sonora, cada uno de forma más gruesa que el anterior. En ese sentido, Feig incluso tiene la desfachatez de incluir en la trama un chiste recurrente sobre lo pegajosa y ubicua que es la canción del título y al mismo tiempo usar esa canción a modo de gran clímax emocional. Pero hay un motivo más por el que, a buen seguro, el cantante no se sentiría precisamente honrado por 'Last Christmas' de estar vivo para verla. Tanto a través de su figura misma y su conducta como de su obra, él hizo bandera de la incorrección y el atrevimiento; nada que ver, pues, con esta película del todo convencional e higiénicamente empaquetada.