Ir a contenido

ESTRENOS DE CINE DE LA SEMANA

Yvan Attal: "Yo soy feminista, pero un hombre es un hombre"

El actor y director francés estrena la tragicomedia 'Buenos principios', relato sobre la masculinidad tóxica inspirado en una obra de John Fante

Beatriz Martínez

Yvan Attal, en un fotograma de ’Buenos principios’

Yvan Attal, en un fotograma de ’Buenos principios’

El francés Yvan Attal vuelve a ponerse delante y detrás de la cámara para adaptar el relato de John Fante ‘Mi perro idiota', y lo hace de nuevo acompañado de su pareja en la vida real, Charlotte Gainsbourg en lo que podría parecer una sesión de psicoterapia ya que ambos interpretan a un matrimonio que comienza a presentar síntomas de desgaste principalmente por el egoísmo, la frustración y la crisis creativa que presenta el personaje masculino. Por supuesto, todo se queda en el terreno estrictamente cinematográfico, pero los dos parecen disfrutar jugueteando alrededor de esa fina línea que separa la realidad y la ficción.

La obra de John Fante en la que se basa la película es mucho más dura y el protagonista se presenta como un tipo realmente despreciable. ¿Por qué decidió suavizar este material de partida?
No creo que haya suavizado demasiado (sonríe). Entiendo lo que quieres decir, pero he intentado captar lo mejor que he podido las contradicciones del personaje y su esencia cabrona y cínica. Solo hay dos cosas que no he adaptado: que el personaje de la mujer fuera racista y una escena de violación conyugal. Pero en realidad lo que a mí me interesaba contar se resume en una de las frases del libro: “He intercambiado a mi mujer y mis hijos por un perro y mi corazón se rompe en mil pedazos y me echo a llorar”.

No ha incluido esas dos escenas por una cuestión de principios o porque cree que en la actualidad hay ciertos límites que tienen que ver con la corrección política y que no se pueden rebasar.
Es un libro que se escribió en los años 80 y que se ambienta en los 60, y la mentalidad era muy diferente en cuanto a ciertos temas, aunque en realidad, sigue existiendo racismo y continúan violando a las mujeres en sus hogares. Pero no se puede plasmar de manera superficial ninguno de los dos temas y en especial, que apareciera la violación en imágenes ponía a mis productores muy nerviosos (ríe). A mí me hubiera gustado rodarla, pero creo que hay una barrera que tiene que ver con nuestra época que es difícil de franquear.

Estrenos de la semana. Tráiler de ’Buenos principios’.

Sin embargo, sí que aborda otros tabús.
Sí, sobre todo a la hora de hablar de los hijos. Parece que sea un tema sagrado, que no se pueda hablar mal de tu descendencia. Creo que los chicos de mi generación sentimos que no habíamos tenido suficiente proximidad con nuestros progenitores, y hemos intentado dar ese espacio a nuestros hijos, pero esa cercanía la considero muy tóxica, porque en el fondo, también hemos fracasado, aunque de otra manera.

La película aborda las relaciones paterno-filiales y de qué forma han cambiado en la actualidad.
Se trata de un padre que culpa a su familia de sus fracasos. ¿Qué padre o qué madre no ha pensado en algún momento que ha perdido cierta libertad al tener hijos? Creo que es un sentimiento muy natural. Y después crecen, se hacen adolescentes y te tratan como a un imbécil, miran al cielo cada vez que les hablas. Es inevitable pensar, qué he hecho yo para merecer esto. Pero hay una parte envenenada: Si tus hijos te decepcionan, tú te sientes culpable, porque no has estado a la altura de las circunstancias. Y eso es muy jodido. En el fondo es un sentimiento muy egoísta, porque uno quiere que sus hijos vayan por el camino a que a los padres les gustaría.

¿Quiso utilizar la novela de Fante para hablar de la masculinidad en la actualidad?
Hoy todas las mujeres solo quieren hablar de eso. Yo soy feminista, lucho en el lado de la mujer, tengo dos hijas, pero un hombre es un hombre, y una mujer es una mujer. Y creo que se están intentando borrar ambas cosas, difuminarlas, y es una lucha peligrosa. Aquí lo importante de la crisis de los 50 es que uno hace balance, mira hacia atrás y hacia adelante, y se da cuenta de que le quedan menos cosas por hacer de las que ya ha llevado a cabo. Creo que no es algo exclusivamente masculino. Si le preguntamos a mi esposa Charlotte, seguro que le pasa lo mismo que a mí.

Que usted y su pareja se dediquen al cine ¿ha supuesto algún problema a nivel familiar?
Todo el mundo que tiene hijos no puede tomar decisiones con total libertad, porque puedes comprometerlos de manera automática. Recuerdo que hice una película en la que besaba a otro hombre y en el patio del colegio les decían: “Tu padre es maricón”. Y cuando Charlotte hizo ‘Nymphomaniac’: “Tu madre es una puta”. Después está el efecto contrario. Cuando nació uno de mis hijos decidí rechazar un papel para cuidarlo y esa película se convirtió en un éxito internacional. Podría ser famoso, pero preferí estar con mi familia.