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CRÓNICA DE CONCIERTO

Efectivo desgarro de Poulenc y Cocteau

Mercedes Gancedo y Julius Drake recrean con éxito 'La voix humaine'

Pablo Meléndez-Haddad

Mercedes Gancedo y Julius Drake, durante la interpretación de ’La voix humaine’.

Mercedes Gancedo y Julius Drake, durante la interpretación de ’La voix humaine’. / ELISENDA CANALS

Un mínimo atrezo, una camisa de dormir y un teléfono negro 'vintage' les bastaron a la soprano Mercedes Gancedo y al pianista Julius Drake para ambientar de forma adecuada la ópera de Francis Poulenc 'La voix humaine'. El resto lo aportó la música de este monodrama que se erige en un reto para su solitaria protagonista. La pasión desbocada que desprende el extraordinario libreto de Cocteau acabó de producir el efecto buscado: al final el público que llenó el auditorio ovacionó a ambos intérpretes ante un 'tour de force' que se superó con nota.

Drake volvió a demostrar que su sabiduría de maestro. No queda claro quién dirigió escénicamente a la cantante porque nadie firma este apartado del montaje, pero se notó que este grande del piano supo ponerle las cosas siempre en su sitio. Gancedo cometió un único pecado: subió al escenario ya destrozada, incluso pareció descolocarla el aplauso que la recibió metida muy en personaje. Por ello no hubo un arco de desarrollo dramático en su actuación, ya que la desesperación fue evidente en todas las frases, lo que al final redundó en cierta monotonía. Emoción desbocada y muchas lágrimas y mocos no ayudaron a controlar suficientemente los exigentes sobreagudos, resultando estridente más de uno, pero ahí estuvo Drake para guiar a la cantante por caminos de comodidad en las respiraciones y en la actitud, sin caer en exageraciones ni incluir muchos declamados como golpe de efecto. Un éxito en la primera incursión del Festival Life Victoria en el terreno operístico.

Temas: Ópera