ANÁLISIS DE UN FENÓMENO

Rosalía aspira a rubricar su conquista de EEUU en los Grammy Latinos

La artista de Sant Esteve Sesrovires aspira a cinco premios en Las Vegas en la madrugada de este viernes

La cantante ha irrumpido de forma insólita en el mercado estadounidense, donde ha contado con el apoyo de pesos pesados de la industria

Rosalía, durante una actuación en Houston, Texas, el pasado sábado.

Rosalía, durante una actuación en Houston, Texas, el pasado sábado. / AFP / SUZANNE CORDEIRO

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No hay necesariamente un itinerario predeterminado para hacerse un hueco en el mercado musical más exigente del mundo cantando en español, pero sí un patrón que siguen la mayoría de los artistas. Primero, triunfan en el mundo hispano; luego se hacen un nombre en el mercado latino de Estados Unidos y finalmente una discográfica apuesta por explotar el filón relanzando al artista con canciones en inglés. Rosalía se ha saltado todos los pasos. Los dinamitó en tiempo récord, los 13 meses transcurridos desde su debut en el Festival de Flamenco de Nueva York en marzo del 2018 hasta su irrupción en el de Coachella, la primera fecha estadounidense de su gira mundial de este año. Entre medio, y subiendo, conquistó a la prensa, deslumbró al público y se convirtió en objeto del deseo para los grandes de la industria. Y todo sin renunciar a sus raíces. 

El lanzamiento de 'El Mal Querer' sirvió para acelerar lo que hasta entonces era solo una carrera prometedora. De campar entre los neones publicitarios de Times Square, el segundo disco de la catalana pasó al número uno de la lista de los Álbumes de Pop Latino de 'Billboard'. 'The New York Times' se enamoró de ella con una pasión raramente dedicada a los artistas no anglófonos. Sexto mejor disco del 2018, reciente portada en el suplemento dominical y comparaciones con la más universal de las voces ibéricas: "Rosalía es la mayor exportación del pop español desde Julio Iglesias". Una atracción semejante a la expresada por la prensa especializada, desde 'The Fader' a 'Pitchfork', que definió su exquisito canto al desamor como "uno de los álbumes más excitantes y apasionadamente compuestos de este año". Unos meses después Barack Obama la incluía en su lista de canciones para el verano

"Cualquiera puede entrar en el mercado estadounidense, lo difícil es hacer ruido", dice a este diario Jack Rico, presentador del influyente 'podcast' sobre cultura latina 'Highly Relevant'. "Necesitas el apoyo de las radios y muchas escuchas en plataformas de 'streaming' como Spotify. Rosalía no solo ha triunfado entre los latinos, sino también entre la población blanca y negra. Tiene más éxito entre ellos que cualquier otra artista urbana femenina". Rico compara su reconocimiento con el de J Balvin, el nombre más global del reguetón. "Yo creo que su éxito se debe a la mezcla que hace del sentimiento del flamenco con el sonido urbano reguetonero. La mezcla entre los dos ha generado un sonido muy único. Ni el puertorriqueño, ni el dominicano, ni el colombiano pueden dar eso". 

Sin distracciones

Rosalía es una artista muy insular con los medios. Raciona sus apariciones en la prensa y no deja que la distraigan de su proceso creativo. Lo saben los medios españoles, pero también los estadounidenses. La radio pública NPR, la más escuchada del país, se ha dado de bruces hasta ahora en sus intentos de entrevistarla o lograr que actúe en sus estudios. "Es muy llamativo ver cómo bloquea cualquier distracción para concentrarse plenamente en su trabajo", asegura Felix Contreras, uno de sus editores y director del 'podcast' 'Alt.Latino' en NPR. "Hasta ahora parece estar haciendo todo lo correcto para capitalizar su éxito".  

En su desembarco estadounidense, Rosalía ha contado con una legión de aliados entre los pesos pesados de la industria, que la han ayudado a avalar su talento y amplificar su nombre. Desde Billie Eilish, la antiheroína del pop con la que grabó en marzo en Los Ángeles, a Alicia Keys, a la que ha ayudado desde la distancia a mejorar su pronunciación en español a través de FaceTime. Pharrell Williams grabó con ella en Miami y luego la invitó a su Water Festival en Virginia. Juanes se la llevó como telonera en su concierto californiano en el Hollywood Bowl, ante 17.000 espectadores. "Rosalía va a cambiar la música. Hay un antes y un después de Rosalía", dijo después el colombiano.

Juanes la había descubierto en un concierto en Madrid a finales del 2017 en el que cantó flamenco puro junto al guitarrista Joselito Acedo. "Me quería morir", le dijo a 'The New York Times'. "Fue como ver a Carlos GardelEdith Piaf o alguien así". Poco después de aquella epifanía, llamó a su socia empresarial, Rebeca León, implorándole que hablara con Rosalía. Y es así como la española empezó a trabajar con León como mánager (también gestiona la carrera de Balvin y Juanes) después de una vida dirigiendo su propio destino con la ayuda de su madre y su hermana. Para preparar la coreografía de su primera gira mundial recurrió a Charm La’Donna, conocida por su trabajo con MadonnaKendrick Lamar o Britney Spears.

En ninguna lengua

En sus últimas colaboraciones con Balvin y el puertorriqueño Ozuna, Rosalía ha ampliado el espectro de su sonido, acercándose más a los ritmos caribeños, el trap, el reguetón o el disco. El éxito ha sido rotundo y todo el mundo parece querer un pedazo de ella. "No recuerdo a nadie que haya llegado tan rápido... en ninguna lengua", le dijo a 'Billboard' su agente en EEUU, Samantha Kirby Yoh. "No creo que nadie tenga la atención y la credibilidad que ha conseguido en tantos géneros y medios diferentes". 

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Hay quien piensa que todo habría sido más difícil sin las puertas que abrió 'Despacito', el pelotazo global de Luis Fonsi y Daddy Yankee del 2017. "Marcó un antes y un después. Sirvió para que el español entrara de pleno en el 'mainstream' y allanó el camino para que Rosalía pudiera irrumpir sin tener que adaptar su estilo al gusto generalista", asegura Contreras, el periodista de NPR. También ayudó el éxito inmediato de 'Malamente' o 'Pienso en tu mirá' en YouTube o Spotify, plataformas que en ocasiones desafían todos los cálculos y promociones de la industria. No era el caso: Rosalía tenía a Sony detrás. 

Este jueves (madrugada del viernes en España) la artista de Sant Esteve Sesrovires volverá por tercer año consecutivo a los Grammy Latinos, donde ya estuvo nominada como artista revelación por su primer disco, 'Los Ángeles' en el 2017. Un año después se llevó dos gramófonos tras partir como la artista femenina con más nominaciones, cinco. En esta edición vuelve a partir con cinco. Solo la supera Alejandro Sanz con ocho, en unos Grammy llamados a tener un marcado acento español.