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CRÓNICA

A Contra Blues, directo de izquierda en Apolo

La banda barcelonesa recorrió íntegramente su nuevo álbum, 'Jab', en el que rearma su fibroso rock con raíces

Jordi Bianciotto

Jonathan Herrero y Héctor Martín, cantante y guitarrista de A Contra Blues, en Apolo, el jueves.

Jonathan Herrero y Héctor Martín, cantante y guitarrista de A Contra Blues, en Apolo, el jueves. / FERRAN SENDRA

El nuevo disco de A Contra Blues luce un título con resonancias pugilísticas, ‘Jab’, forma que alude al directo de izquierda, y la misión del grupo este jueves en Apolo (concierto del Curtcircuit) fue ponernos contra las cuerdas con su música guerrera de raíz americana. Misión que consumaron pese que varios miembros del grupo, incluido su poderoso cantante, Jonathan Herrero, estuvieran un poco groguis por los efectos de fastidiosos resfriados.

Pero nada pudo con ellos. “Lo daremos todo”, anunció un Herrero quizá herido pero no vencido tras la traca de bienvenida de ‘Machete’ y ‘Cimarrón’, con su rock’n’roll ‘roots’ a tumba abierta, y saludar en ‘Hey Bo!’ al venerable Bo Diddley, “uno de los papás del asunto”. Glorioso ritmo cavernícola ejecutado con guante de seda, valiéndose del estilismo a dos bandas de las guitarras de Héctor Martín y Alberto Noel Calvillo.

Materia y espíritu

Más allá de su nombre, A Contra Blues no es ni una banda que sirva a la ortodoxia del blues ni que la combata, sino una pandilla de enamorados de la música americana que, en ‘Jab’, refuerzan la apuesta con un tacto más rock sin descuidar los matices y el recogimiento. ‘Coyote’ enrareció el ambiente con su sinuoso clima fronterizo y sus reverberaciones, ‘A crumb of kindness’ combinó aspereza y emotividad en un canto dolido a favor del amor universal, y ‘The silence after the scream’ nos interpeló con su delicada espiritualidad, y más lo hubiera hecho si al fondo de la sala se hubieran abstenido de darle al palique mientras Herrero cerraba los ojos dándolo todo.

En ‘I’m leaving town’ corrió sin freno el alma rockabilly que llevan dentro, en alianza con su clásico ‘A hole in my pocket’, con Joan Vigo cambiando el bajo eléctrico por el contrabajo y tensando su diálogo con la batería de Núria Perich. Sí, en sus “casi 14 años tocando juntos” el grupo ha consolidado piezas que sus fans esperan, como ese ‘Sinnerman’ que cerró el ‘set’ sin frenos, sacando fuerzas de flaqueza. Pero A Contra Blues vino a Apolo a presumir de material fresco, y volvió a él en el bis hasta completar el recorrido integral a ‘Jab’ con un lapidario ‘Fail and grin’, sacando a escena unos vistosos guantes de boxeo en su último asalto al ring.

Temas: Conciertos