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EQUIPAMIENTO DE VANGUARDIA

Caminando entre las amapolas de Monet en el Poblenou

'Monet, la experiencia inmersiva' inaugura el nuevo centro de artes digitales IDEAL en el Poblenou de Barcelona

Mauricio Bernal

Visitantes en la Sala Inmersiva del IDEAL ven la proyección sobre Monet.

Visitantes en la Sala Inmersiva del IDEAL ven la proyección sobre Monet. / SERGI CONESA

Un escritor no siente necesariamente el deseo de habitar sus novelas, literalmente habitarlas, ni un pintor obligatoriamente el anhelo de pasearse por sus cuadros –literalmente pasearse–. Pero, ¿y si pudieran? Es la clase de preguntas que se hace el visitante cuando se adentra en 'Monet, la experiencia inmersiva', primera actividad –que no muestra, que no exposición– del recién inaugurado Centre d’Arts Digitals IDEAL, en el Poblenou, en el espacio que ocupó en su día el cine del mismo nombre. Hablamos de otro orden de las cosas: uno en el que la pintura de Monet no existe solo para ser vista. Uno en el que sus cuadros se pueden habitar. Usted ha visto 'Campo de amapolas', por supuesto. Pero nunca ha caminado por 'Campo de amapolas'.

Usted ha visto 'Campo de amapolas', pero nunca ha caminado por 'Campo de amapolas'

Es la clase de experiencias que propicia el IDEAL, el primer centro de su naturaleza no solo en Barcelona, Catalunya o España, sino en todo el sur de Europa. "Queríamos crear un centro de artes digitales que siguiera la estela de centros como el SAT de Montreal, el Artechouse de Washington, el Atélier des Lumières de París o el TeamLab de Tokio", explica el director ejecutivo, Jordi Sellas, desgranando el listado canónico de este tipo de centros en el mundo. "El arte digital necesita equipamientos especiales. Aunque lo primero que hicimos fue contactar con los grandes museos de la ciudad para preguntar si podían dedicar un espacio permanente al arte digital, rápidamente nos dimos cuenta de que no era viable, de manera que decidimos crear nuestro propio espacio". Se trata de un proyecto privado. La primera persona del plural designa una conjunción de inversores entre los que destacan Layers of Reality –especializada en realidad virtual–, Magma Cultura y Minoría Absoluta. Se han propuesto invertir 8,5 millones de euros en los primeros cinco años.

La sala de realidad virtual. / SERGI CONESA

Residencias artísticas

Detentor de los 2.000 metros cuadrados de lo que hasta los años 80 fue un cine majestuoso de la época de los cines majestuosos, luego un plató y luego un espacio abandonado, el IDEAL tiene dos salas que llaman inmediatamente la atención: la sala inmersiva y la sala de realidad virtual. Ambas expresan, a la vez de forma apropiada y a la vez con grandilocuencia, las posibilidades de un centro de artes digitales. Porque… ¡ey!, ¿eso no es Le Havre? ¿Eso no es París? ¿Eso no es Londres? ¿Y eso? ¿Giverny? La sala inmersiva es un enorme espacio de 1.000 metros cuadrados donde las cuatro paredes y el suelo son pantallas; 'inmersivo', ese adjetivo usado en tantas ocasiones con ligereza, aquí tiene sentido. Veintisiete proyectores funcionando al mismo tiempo. Una gran realidad de 360 grados. El espectador sumergido en los lugares de Monet. París, Le Havre, Londres. Siéntese usted. Acuéstese si prefiere.

El IDEAL nace con vocación de laboratorio y centro de producción además de lugar para exposiciones

Más pequeña pero más expresiva es la sala de realidad virtual, que a primera vista parece una aburrida sala del futuro, una de distopía pesadillesca donde un grupo de personas miran a algo o hacia algo a través de unas gafas, en realidad ausentes de la sala. Y sí: resulta que están paseando por los cuadros de Monet. Aquí, detrás de unas gafas, están 'Campo de amapolas' y otros cuadros del pintor francés. Naturalmente en 3D, naturalmente en 360 grados. Es un día laborable y no hay mucha gente y en algún momento se oye ¡oh!, y en algún momento se oye ¡ah!, y en algún momento se oyen dos, tres exclamaciones a la vez. "Estamos hablando del punto cero de lo que podemos hacer a nivel de inmersividad. Es el comienzo", dice Sellas. El director ejecutivo explica que, "en cualquier caso, el IDEAL no es un centro de exposiciones". "Es un laboratorio. Habrá residencias artísticas. Tenemos convenios con la UPC y la UPF para que los estudiantes de carreras afines desarrollen aquí sus proyectos. Por supuesto que debe ser un centro de exhibición: de realidad virtual, de realidad aumentada, de holografía, de proyecciones de gran formato. Pero también esperamos que sea un centro de producción".

Se empezó por Monet porque el sueño de Monet tenía 360 grados: no es por otro motivo que 'Los nenúfares' están expuestos en círculo en el Musée de l’Orangerie de París. Expreso y futurista deseo del pintor.

Temas: Poblenou