Ir a contenido

UN GRUPO HISTÓRICO

La Fura repasa sus 40 años en un libro

Mercè Saumell publica 'La Fura dels Baus en cuarentena. 1979-2019', un documentado y manejable libro sobre la historia de un grupo teatral insólito con varios directores

Una app permite descargar videos de los espectáculos a partir de algunas de las fotografías publicadas en el volumen

Marta Cervera

La Fura dels Baus en uno de sus primeros espectáculos de calle.

La Fura dels Baus en uno de sus primeros espectáculos de calle. / EL PERIÓDICO

La Fura dels Baus celebra su 40 aniversario con un libro de Mercè Saumell, gran conocedora de este grupo teatral en constante evolución surgido en 1979 en Moià con Carlus Padrissa, Marcel.lí Antúnez y Pera Tantiñá, pero transformado al cabo unos años tras su llegada a Barcelona y la integración de Miquel Badosa (Miki Espuma), Pepe Gatell, Àlex Ollé, Jurgen Muller, Hansel Cereza y Jordi Arús. Pasaron de sorprender localmente con el teatro acción o teatro del caos gracias a montajes intensos donde la música industrial se fundía con imágenes y dinámicas a dar el salto a una dimensión internacional tras triunfar con la ceremonia inaugural de los JJOO'92 . Abrirse a disciplinas como la ópera ha sido una manera de reinventarse y de seguir avanzando.

Saumell, que hizo una tesis sobre el grupo, lo sigue desde que lo descubrió en 1984. Acaba de lanzar ‘La Fura dels Baus en cuarentena’(Editorial Planeta). Su libro tiene un tono entre divulgativo y académico pero atractivo visualmente gracias el diseño gráfico de Francisca Torres. Se aleja de los libros de aniversario de tapa dura y varios kilos de peso más pensados cara a la galería. El grupo ya propuso algo así hace años. Ahora apuesta por un formato manejable y de consulta práctica, breves capítulos y muchas imágenes en blanco y negro y color. Incluye, además, contenidos interactivos en formato video y una app complementaria para poder descargar y visualizar algunos espectáculos significativos, tanto de teatro como de ópera. Recoge entre otros  retazos de ‘Suz/o/Suz’ (1985) o ‘La Atlántida’, obra póstuma de Falla, su primer experimentos con cantantes líricos.

“Me interesaba plasmar toda la complejidad que hay detrás de sus creaciones, explicar su método de trabajo. Todas sus propuestas están marcadas por el espacio en el que se realizan y el trabajo en equipo". Esa pluralidad de miradas está en su ADN como pudo comprobarse ya en las dos primeras trilogías fureras que asentaron un lenguaje propio inconfundible.

La Fura del Baus en 1984, dentro de un coche destrozado que utilizaban en 'Accions', en el Mercado de Abastos de Madrid. / EL PERIÓDICO

La Fura empezó haciendo teatro de calle pero a diferencia de Comediants, referente del teatro independiente, ellos lo subvirtieron. “Optaron por algo mucho más provocador, físico y visceral”, dice la autora. “Nosotros éramos más punks”, apunta Teresa Puig, la primera chica que formó parte del grupo en sus inicios cuando surgió en Moià. Si algo les distingue es “esa capacidad para mezclar lo más carnal y orgánico con el mundo tecnológico”, destaca Saumell. Algo queda de todo lo aprendido en su primera época de ‘Accions’(1983), donde destrozaban un coche, ‘Manes’(1985) y  ‘Tier Mon’(1988) en las sofisticadas óperas que preparan en todo el mundo. Como esa aclamada tetralogía wagneriana estrenada en Valencia con los cantantes elevados por grúas y un dragón biónico. 

“Son ingentes las cosas que han realizado en estos 40 años”, destaca Saumell. Con el tiempo, cada uno se ha especializado en una línea, creando y ampliando así su red de colaboradores “no solo a nivel creativo sino también a nivel de gestión y de producción”. Muchos han seguido unidos a la matriz que actualmente cuenta con seis directores, cada uno con sus propios proyectos y equipos: Miki Espuma, Jurgen Muller, Pep Gatell y Pera Tantiñá, Àlex Ollé, Carlus Padrissa. Estos dos últimos han contribuido a la renovación escénica de la ópera con espectaculares montajes. Otros compañeros como Marcelí Antúnez y Andreu Morte, dejaron el grupo. 

Espectáculo de La Fura dels Baus en la ceremonia inaugural de los JJOO'92. / EL PERIÓDICO

La principal novedad de este libro respecto a otros sobre La Fura es el material relacionado con los procesos de creación.  “Suelen utilizar ‘storyboards’. Los dibujos de algunos de sus proyectos evidencian  un trabajo que ha estado siempre más próximo a la danza contemporánea y a otros géneros ajenos al teatro textual”. Al no provenir del teatro de texto, la música sirvió como hilo conductor de sus espectáculos. Desde su fundación como  cooperativa escenicomusical han editado más de una decena de discos. El relacionado con el espectáculo 'Noun' se grabó en 1990 en los estudios Real World  de Peter Gabriel y la banda sonora de 'FreeBach 212', la última aventura de Miki Espuma, se ha realizado este año en un estudio de Km 0, Audiovisuals de Sarrià.

La clave de La Fura para mantenerse a lo largo de cuatro décadas y seguir dando qué hablar  reside en su capacidad para continuar aprendiendo y experimentando. "El trabajo con especialistas en otras disciplinas ha sido fundamental para avanzar", afirma Ollé.  "Como si se tratase de una pareja sentimental, la clave para mantenerse tantos años es reiventarse". En la ópera él y Padrissa han sorprendido al público con montajes realizados codo a codo con creadores como Jaume Plensa, escultor; Franc Aleu, videoartista; Roland Olbeter, diseñador de curiosas máquinas, Chu Uroz, diseñador de moda; Rafael Argullol, filósofo y Lita Cabellut, artista plástica, con quien Padrissa trabajó en el impresionante 'Karl V' estrenada en Munich en febrero.

Momento de 'Karl V', ópera de Ernst Krenev con dirección escénica de Carlus Padrissa donde colaboró Lita Cabellut. /  WILFRIED HOESL 

Es pronto para pensar en el futuro de la marca cuando sus fundadores se retiren. “Todavía tienen mucha cuerda porque conservan la vitalidad y muchos proyectos en su agenda”. Entre ellos hay uno que les hace particular ilusión: Fundación Épica. Es un trabajo relacionado con la educación y la inclusión social a través de las artes escénicas inaugurado hace un año en Badalona. "Es el futuro", afirma Padrissa respecto a este laboratorio de ideas donde el teatro se utiliza como instrumento de cohesión social, un espacio donde compartir y transmitir conocimientos para seguir evolucionando.