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ENTREVISTA

Jonathan Coe: "Los políticos solo valoran la voluntad del pueblo cuando coincide con la suya"

El escritor británico profundiza en las causas del 'brexit' en la novela 'El corazón de Inglaterra'

Jonathan Coe, en Barcelona, este martes.

Jonathan Coe, en Barcelona, este martes. / EUROPA PRESS / DAVID ZORRAKINO

Jonathan Coe bucea en las causas que condujeron al Reino Unido a votar 'sí' al 'brexit' a través de un formidable fresco social. 'El corazón de Inglaterra' también tiene algo de elegía por una sociedad y una cultura que parecen haber sucumbido a manos del neoliberalismo, la crisis y el racismo. 

A Sohan, uno de los personajes de 'El corazón de Inglaterra', le seduce la idea, quizá disparatada, de iniciar una investigación académica sobre cuál es la esencia de lo inglés. ¿Alguna teoría al respecto?

Solo que no existe una manera de ser inglés sino muchas. Siento simpatía por los personajes del libro, entre ellos Sohan, y comprendo su impulso de investigar la naturaleza esencial de este país tan especial, pero es un proyecto condenado al fracaso porque no hay una única verdad sobre qué significa ser inglés. Y creo que si uno piensa que eso existe es cuando el patriotismo empieza a convertirse en nacionalismo, porque uno acaba teniendo una visión muy estrecha de lo que significa pertenecer a un país concreto, cuando en realidad las identidades nacionales tienen múltiples facetas y son muy contradictorias por definición. 

Habla del compositor Vaughan Williams como de un hombre de un profundo patriotismo cultural a la vez que de ideas políticas progresistas. ¿Se ve reflejado en él?

Me encanta su música y por lo que sé de su vida y su personalidad me parece una persona muy atractiva porque sentía un amor profundo por la música y las raíces de Inglaterra pero a la vez tenía una actitud muy crítica con el país. Era una especie de patriota crítico, una figura que me parece importante. No creo que el amor de uno por su país deba ser incondicional ni complaciente. Precisamente lo mejor que puedes hacer por lo que amas es ser consciente de sus defectos y de sus virtudes.

En uno de los momentos más agrios del libro Ian le augura a su esposa Sophie que en el referéndum del 'brexit' ganará la salida de la UE por gente como ella. ¿A qué gente se refiere exactamente?

A gente como yo. Es la transcripción literal de una conversación que mantuve con un amigo unas pocas semanas después del referéndum. Este amigo procede de un barrio de clase trabajadora del East London, que votó masivamente a favor de la salida. Yo le pregunté por qué creía que la gente tenía tan claro que quería marcharse. Y la respuesta fue: 'Porque están hasta las narices de que la gente como tú les diga lo que tienen que pensar'. Me resultó muy chocante y a la vez esclarecedor. 

"No veo que el 'brexit' beneficie a nadie excepto a una clase dominante que odia la idea de compartir la soberanía con otros países europeos"

¿Entona como digamos intelectual progresista un mea culpa por lo que sucedió y está sucediendo?

Muchas personas son responsables del 'brexit', de manera destacada los grupos en situación de poder en la política y en la cultura que fueron incapaces de convencer a muy diferentes tipos de gente en muy diferentes zonas del país de que era una locura.

¿A quién beneficia el 'brexit'?

No veo que beneficie a nadie excepto a una parte de la clase dominante británica que odia la idea de compartir la soberanía con personas de otros países europeos. A personas que estaban en Oxford en los años 80: David Cameron, Boris Johnson, Jeremy Hunt, incluso Theresa May... Es increíble que ese grupo tan pequeño de personas lleven tantos años juntos y hayan acabado manejando el país. Sin embargo, desde muy temprano en sus vidas se les invitó a creer que acabarían haciendo eso justamente. Hay una clase de personas que siente que ha nacido para gobernar al resto. No soy un fan de la señora Tatcher, pero intentó minimizar la influencia de esta clase dominante. A ella no le gustaban las élites que venían de los colegios privados y de Oxford y Cambridge e intentó abrir su Gobierno a un abanico más amplio de personas. Pero es una gente muy poderosa y solo esperaron a que fuera de nuevo su turno para volver. Y son personas que de ninguna manera quieren compartir el trabajo de gobernar Gran Bretaña con políticos de Alemania o Francia, por ejemplo.

Benjamin y Charlie son dos personajes a los que separó el instituto al que fueron. ¿Tanto marca la educación en Inglaterra?

La diferencia es enorme. El sistema educativo británico es complejo. Están la escuelas estatales, las privadas y las 'grammar schools', aunque ya quedan pocas. Las 'grammar schools' son gratuitas pero tienes que aprobar un examen de acceso, con lo cual admiten a los alumnos más capacitados. Presentarme a ese examen a los 11 años fue una decisión de mis padres que marcó mi vida. Me dio una idea de las cosas a las que tenia derecho y de qué podía conseguir en la vida. Cosas que ni me habría planteado si hubiera ido a un instituto estatal. No era la persona más lista de mi colegio público pero fui la única a la que sus padres apuntaron a ese examen. Ya no es que yo recibiera una educación mejor, es que entré en otra clase. Toda mi vida ha quedado definida por esa decisión que mis padres tomaron por mí cuando yo tenía 11 años.

Leyendo 'El corazón de Inglaterra' emergen unos paralelismos asombrosos con el 'procés'. Solo le pido que comente en referencia al 'brexit', no al 'procés', una serie de ideas y situaciones a las que hace referencia en la novela. Como libertad.

Fue muy importante en la campaña del 'brexit' y una de las cosas que más me sorprendieron. Se ha escrito que el día que salgamos de la UE será como el día de la independencia y he oído a gente decir que ese día se despertará por fin libre. Yo pregunto: '¿Tú llevas 40 años viviendo con la sensación de estar oprimido por la UE, como si fueras ciudadano de un país africano bajo el yugo colonialista?' Creo que nadie tenía esta idea antes del 2016. Sin embargo, desde entonces se ha convertido en una idea muy poderosa.

La sacralización por parte de los políticos ganadores de "la voluntad del pueblo", aunque el sí al 'brexit' ganó por una exigua mayoría.

La voluntad del pueblo solo la valoran los políticos cuando coincide con su propia voluntad. Para un grupo de gente poderosa que quería salir de la UE, lograr que ganara su propuesta, da igual que fuera por un porcentaje de votos mínimo, significó tener una herramienta política fuera de serie. Es otra expresión que nunca se había oído en Gran Bretaña antes del 2016.

"El argumento más deshonesto de la campaña del 'brexit' fue que abandonar la UE sería rápido y sencillo"

Y mientras se vota y se gestiona el 'brexit', el Estado del bienestar va sufriendo una erosión constante.

Desde el 2010 han sido años de austeridad en la gestión pública en Gran Bretaña y eso ha llevado a infrafinanciar el sistema de salud, a restringir los derechos que tenemos, a que aumente el uso de los bancos de alimentos... Para determinados políticos el 'brexit' es una solución fantástica para conseguir que la gente no se enfade por esos problemas realmente graves. Mientras se debate sobre ser o no miembros de la UE y cómo salimos, nadie habla del Estado del bienestar.

No solo eso: el 'brexit' se presenta como una solución mágica a esos problemas.

Alguien ya ha escrito que el verdadero peligro no es el populismo sino el simplismo, es decir, la fantasía de que cualquiera de los problemas que afectan actualmente a Europa o al mundo pueda tener una solución sencilla. Pero sucede que lo último que quiere oír la gente es que los problemas tienen soluciones difíciles. El argumento más potente y deshonesto de quienes hicieron campaña por el 'brexit' en el 2016 fue que abandonar la UE sería rápido y fácil. En la campaña estaba implícita también la promesa de que salir de la UE llevaría a un nuevo auge nacional. Al final lo que hay que entender, no solo en la política sino en todos los campos de nuestra vida, es que los matices y la complejidad y las contradicciones son la realidad; la realidad no es sencilla pero los ciudadanos quieren oír que sí lo es.

Por último: la división social que causó el referéndum. Usted es un escritor poco dado al dramatismo, pero el 'brexit' ¡causa una separación en 'El corazón de Inglaterra'!

No solo es real, sino que leer un artículo en un periódico sobre un terapeuta matrimonial que hablaba de las parejas que acudían a él divididas por el 'brexit' fue uno de los motores de la novela. Es que lo que se nos preguntó en el 2016 no era sencillo. Alrededor de esa única pregunta había muchas preguntas difíciles y dolorosas sobre la identidad personal y la identidad nacional. Y seguro que es lo mismo con la independencia de Catalunya.  

"El personaje de Benjamin Trotter y yo somos muy parecidos: personas bastante pasivas, bastante indecisas, que tienden a pensar lo mejor de la gente... Optimistas decepcionados, diría"

¿Cuánto de usted hay en Benjamin Trotter, el personaje central?

Un montón. Es la tercera vez que escribo sobre él, tras 'El club de los canallas', cuando Benjamin era adolescente, y 'El círculo cerrado', donde andaba en los 40. Ahora, en la cincuentena, me he separado un poco más de él, pero en términos personales somos muy parecidos: personas bastante pasivas, bastante indecisas, que tienden a pensar lo mejor de la gente... Optimistas decepcionados, diría.

Hay grandes golpes cómicos en 'El corazón de Inglaterra' y el tono es soterradamente guasón, pero diría que ha contenido su tendencia humorística.

No calculo cuánto humor va a haber en mis libros, depende de la historia que esté contando y de la voz que decida usar para contarla. Es a menudo una sorpresa cómo acaban saliéndome los libros. 'Expo 58' pasa por ser una de mis novelas más cómicas, pero yo intenté que fuera seria. Aquí simplemente permití que fuera el material el que me dictara el tono.

No es la primera vez que relata una manipulación miserable por parte de un medio de comunicación. ¿Ha sufrido algo del calibre de lo que sufre Benjamin?

La mayoría de las veces he tenido suerte. Pero, con franqueza, durante las entrevistas tengo en la parte de atrás del cerebro una vocecita que me avisa de que eso es peligroso. Yo escribo novelas para poder controlar totalmente lo que quiero decir y cuando doy una entrevista renuncio a ese control y se lo otorgo al periodista, cosa que va esencialmente en contra de lo que quiero hacer como escritor. Comprendo a los escritores que deciden no conceder entrevistas.

¿Qué opina de la serie 'Peaky Blinders', que sucede en Birmingham, su ciudad natal?

Por una razón u otra, no la he visto, y eso que miro muchas series, como 'Succession', 'Happy Valley' o 'Line of duty'. Pero me encanta que una serie de tanto éxito haya dado a conocer Birmingham, es una magnífica publicidad para la ciudad, donde ya hay hasta 'tours' de 'Peaky Blinders'. Aunque, bueno, yo nunca había oído hablar de esa banda ni de esa cultura, y tengo una edad.

"Incluso Nostradamus tendría difícil hacer una prediccion sobre qué va a pasar ahora con el 'brexit'"

También han hecho bastante por Birmingham grupos como Black Sabbath, Dexys Midnight Runners o The Beat.

Mi adolescencia se desarrolló en los años 70 y, aunque no tan 'cool' como los Dexys o The Beat, mi grupo de Birmingham era la Electric Light Orchestra. El segundo concierto al que asistí en mi vida fue de la ELO, en el teatro Birmingham Hippodrome; debía de ser en 1974.

¿La idea original del 'brexit' fue una idea mala pero inocente o una idea maliciosa? 

Creo que David Cameron, que fue quien convocó el referéndum, no lo hizo con malicia sino con abandono. No calibró las emociones que iba a despertar. Él pensó que hacía una pregunta técnica sencilla a los británicos sobre un acuerdo económico con un bloque de países, pero la gente no oyó así la pregunta. Oyó una pregunta que se refería a cosas  mucho más fundamentales. Para mí Cameron es un ejemplo típico del aspirante a 'gentleman' británico, que piensa que por su educación y su clase social puede permitirse hacer una aproximación de aficionado a las cosas, sin mucho cuidado, con cierta ligereza, y que todo acabará saliendo bien porque es un 'gentleman' británico. Esa fue su manera de enfocar el referéndum. Cuando la campaña se puso en marcha y adquirió velocidad de crucero, entonces sí que ya hubo quien se unió de manera mucho más calculada para hacer prosperar su carrera profesional. El 'brexit' es una herramienta política. Si uno puede subirse a lomos de 'la voluntad del pueblo', puede ascender mucho en su carrera política. 

Y ahora, ¿qué va a pasar?

No hago predicciones. No soy Nostradamus. Pero incluso Nostradamus tendría difícil hacer una predicción.