30 nov 2020

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LO QUE NO SABÍAS DE...

La directora Neus Ballús nos cuenta las anécdotas de 'El viaje de Marta'

El equipo de rodaje dejó de medicarse contra la malaria porque el remedio era casi peor que la enfermedad

Sergi López vivió una temporada en Senegal para adaptarse a la experiencia de su personaje

Eduardo de Vicente

Sergi López, en el rodaje junto a la directora, Neus Ballús.

Sergi López, en el rodaje junto a la directora, Neus Ballús. / LINA BADENES

La realizadora catalana Neus Ballús, que sorprendió y obtuvo múltiples premios con su debut, La plaga, estrena ahora un drama ambientado en Senegal que protagonizan la debutante Elena Andrada, Sergi López, Ian Samsó y los africanos Diomaye Augustin Ngom y Madeleine C. Ndong. Se trata de El viaje de Marta (Staff only). El filme se centra en una adolescente que viaja de vacaciones a Senegal con su hermano pequeño y su padre, que regenta una agencia de viajes y tiene que cerrar un negocio allí. Durante la estancia tendrá un romance con el joven senegalés que está filmando su viaje y conocerá los problemas de una chica que trabaja en el hotel.

Es una película iniciática a medio camino entre el documental y la ficción que intenta mostrar el difícil paso de la adolescencia a la madurez de una chica. Está rodada con actores que trabajan de una manera muy natural y espontánea, lo que le da mucha frescura al filme. Destaca el retrato de la gente senegalesa que, pese a su condición humilde, intentan vivir con la máxima alegría posible. Como contraste, ironiza sobre las actividades de los turistas del resort, algunas de ellas algo ridículas.

La adolescente Marta tiene un romance con un joven senegalés. 

Uno de los elementos más importantes es la tensa relación entre la chica, abierta a conocer nuevas culturas más allá del turismo, y el padre, un hombre separado que la conoce muy poco y tiene miedo de lo que le pueda pasar fuera del complejo hotelero. Sin embargo, pese a sus continuas discusiones se nota que se quieren. Muestra muy bien la evolución de la chica, que es una cuando empieza la película y otra muy distinta al final. Más que un rodaje da la impresión de que fue toda una experiencia. Nos lo explica la propia Neus Ballús.

-Una desconfianza injustificada. “Por el hecho de rodar la película íntegramente en Senegal, mucha gente esperaba que nos sucedieran muchas cosas, que el equipo senegalés fuera impresentable, que llegaran tarde, que los equipos que necesitábamos no funcionaran, pero la verdad es que no fue así en absoluto. Edmon Roch, el productor, tiene mucha experiencia en rodajes en África, con lo cual se aseguró de contar con un equipo que fuera fiable y que cumplió con lo que necesitábamos”.

El equipo senegalés sorprendió a todos por su eficacia.

-El primer viaje de Marta. “Para Elena (la joven que interpreta a Marta) fue algo difícil, ya que era su primera película, su primer viaje fuera de su entorno y de su familia. Ella, como gran parte del equipo, vivían obsesionados con la medicación para evitar sufrir la malaria, para que no les sucediera nada. Pero, en realidad, se dieron cuenta de que los efectos secundarios de las medicinas eran casi peores que padecer esta enfermedad. Estábamos de mal humor, con dolor de cabeza, muy cansados, con lo que la gente sucesivamente fue dejando de tomarla”.

-Dos hoteles en uno. “Durante el rodaje todo el equipo vivía en el mismo hotel donde filmábamos la película que, en realidad, son dos fusionados en la ficción. Eran hoteles en funcionamiento con turistas de verdad con lo cual se generaban momentos de mucha confusión entre el equipo de rodaje, los turistas de verdad y el equipo senegalés. Al terminar la jornada nos poníamos delante del mar con los actores a ensayar las secuencias del día siguiente y no sabías muy bien si estabas trabajando o no. Era un entorno tan agradable que el equipo me preguntaba dónde íbamos a hacer la siguiente y me proponían destinos”.

Algunos de los auténticos trabajadores del hotel acabaron interpretando personajes.

-Entre el documental y la ficción. “El hecho de vivir en un hotel en funcionamiento me facilitaba la posibilidad de hacer casting y, al mismo tiempo, documentarme. Incluimos trabajadores del hotel que no estaban previstos, contamos con la colaboración de algunos turistas, vivimos situaciones imprevistas que utilizamos en el rodaje inmediatamente. Es decir, pudimos fusionar algo de documental en una estructura muy de ficción. También nos podía pasar que nos pusiéramos a grabar secuencias más o menos documentales en la piscina cuando Sergi estaba tomando el sol o durante su tiempo libre haciendo lo que quisiera. Todo esto generaba una situación de familiaridad muy grande, de mucha complicidad entre todo el equipo español, senegalés, francés, chileno, en fin, de muchas nacionalidades”.

-Conociendo Senegal. “Sergi, interpreta al dueño de una agencia de viajes que ya ha viajado varias veces a Senegal y que conoce bien el país. Pero éste no era el caso de Sergi, porque era la primera vez que viajaba a África. Por eso le propuse que se fuera a vivir, antes de llegar al hotel, a casa de un amigo mío senegalés, para que supiera exactamente en qué condiciones vive la gente ahí y tuviese un acercamiento a la población senegalesa mucho más íntima y completa que la de un simple turista”.

Sergi López vivió una temporada en Senegal para conocer las costumbres del país.

-Aprendiendo a hacer habitaciones. “Algo parecido hice con Madeleine C. Ndong, que interpreta a la chica que trabaja en el resort limpiando habitaciones. Ella es de esa misma zona pero nunca había ejercido ese oficio, así que dedicamos unas sesiones a que las limpiadoras del hotel le enseñasen a Madeleine cómo se hacía. Es un proceso sobre el que, previamente, me documenté. Quizás fue uno de los procesos más especiales de la preparación, porque vi el entusiasmo con el que estas mujeres le explicaban cómo se hacía bien su trabajo, lo orgullosas que se sentían de hacerlo bien y por primera vez cómo alguien dignificaba su trabajo. Le transmitían a Madeleine el cuidado con el que debía hacerse algo que aparentemente podría parecer banal pero no, porque ellas cuidan todos los detalles para que, cuando llegues, esté todo perfectamente limpio y ordenado. Incluso ponen una especie de flores encima de la cama para que te sientas bienvenido. Para ellas es casi como una expresión misma de lo que los senegaleses llaman la teranga, que significa que es un país de acogida, que te recibe con los brazos abiertos”.

Las limpiadoras del hotel enseñaron a la actriz Madeleine C. Ndong a hacer su trabajo.

-Nunca digas nunca jamás. “La primera vez que fui a Senegal fue hace 16 años y me prometí a mí misma después del viaje que nunca volvería. Estaba convencida de que no pisaría ese país jamás... Y, en fin, aquí estamos muchos años después, rodando una película. Y no solo eso, sino que ha sido el país que he visitado más en los últimos diez años como me confirman las estampas que tengo en mi pasaporte”.