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Muere Santos Juliá, gran historiador de la España del siglo XX

Premio Nacional de Historia en el 2005 con 'Historias de las dos Españas', fue un especialista en Azaña, la guerra civil y la transición

Anna Abella

Santos Juliá, en una imagen del 2014.

Santos Juliá, en una imagen del 2014. / JUAN MANUEL PRATS

La República y, en especial, la figura del presidente Manuel Azaña (de quien trazó una biografía canónica y editó los siete volúmenes de sus ‘Obras Completas’), socialismo y sindicalismo, la guerra civil y sus víctimas, la dictadura y la transición fueron las dianas preferidas sobre las que el historiador Santos Juliá disparó sus lúcidos y numerosos estudios. Este miércoles ha fallecido a los 79 años en Madrid a causa de un cáncer un "historiador insustituible, trabajador incansable y enormemente perfeccionista, maestro y referente de varias generaciones de historiadores y lectores, que aunaba la investigación más rigurosa con el análisis político más brillante", le recuerda María Cifuentes, su editora de Galaxia Gutenberg y amiga desde hace cuatro décadas. 

Catedrático emérito de Historia Social y del Pensamiento Político de la UNED y doctor en Sociología por la Universidad Complutense, Juliá (Ferrol, A Coruña, 1940) fue autor de una extensa obra sobre historia política, social e intelectual de España no solo del siglo XX sino hasta la actualidad. Sus últimos libros los publicó este mismo año, los artículos de ‘Demasiados retrocesos. 1898-2018’ y ‘La Guerra civil española: De la Segunda República a la dictadura de Franco’.          

En su ensayo ‘Historias de las dos Españas’, que le valió en el 2005 el Premio Nacional de Historia, Juliá dibujó un mapa de los intelectuales españoles de los dos últimos siglos advirtiendo del riesgo de lo que llamó identidades colectivas fijas: "Son una invención y están abocadas al enfrentamiento". "Fue un hombre con un gran papel como educador político y, al ser estudioso de las dos Españas, rehuyó siempre los extremos, por eso es notoria su crítica a la extrema izquierda y la extrema derecha. Nunca se casó con nadie", resume el filósofo y ensayista Javier Gomá, que colaboró con Juliá en ‘Rey de la democracia’ (2017). "Se situó en el antifranquismo pero siempre separó sus opiniones personales de su trabajo, no se dejaba contaminar por prejuicios ni por visiones ideologizadas y sus obras demuestran que huyó del blanco o negro y de la esquematización mostrando la complejidad de los procesos históricos", señala a este diario el historiador Pere Ysàs, quien destaca su "extraordinaria honestidad intelectual" y sus "opiniones sólidas y fundamentadas".

Víctimas de la guerra civil y el Valle de los Caídos

Director de obras colectivas como ‘Víctimas de la Guerra Civil’ (1999) y ‘Violencia política en la España del siglo XX’ (2000), insistía en estudiar la guerra civil como "una guerra de vencedores y vencidos; de aniquilación del derrotado" y veía la necesidad de "una política de Estado para el reconocimiento y la reparación de las víctimas". Opinaba que "se tendría que llegar a un acuerdo para erigir un memorial de las guerras civiles que han escindido la sociedad española durante más de un siglo", pero que no debía ser en el Valle de los Caídos, porque es "un monumento a la celebración del triunfo de la cruzada", que "no se puede resignificar" si no es en sus ruinas. Estaba a favor además de desplazar la tumba de Franco del valle, algo que ya no podrá ver, para evitar que siga siendo "un lugar de culto". 

"Juliá concebía el estudio de la historia como una forma de entender el presente, y no de manera abstracta sino encarnada en los individuos", destaca el editor y director general de Galaxia Gutenberg, Joan Tarrida, que celebra sus obras como "herramientas imprescindibles para analizar los tiempos que vivimos". El autor de ‘Transición. Historia de una política española, 1937-17’ (2017) nunca ahorró reflexiones sobre la actualidad, llegando a lamentar que la clase política de hoy día no estuviera "a la altura de las circunstancias de los problemas que tenemos", en especial en comparación con la que llevó a término la transición, manifestó a Efe.

Historiografía catalana

Buen conocedor de Prat de la Riba, la historiografía catalana y el catalanismo como fenómeno político desde el siglo XIX hasta hoy, se pronunció sobre el ‘procés’ y se mostró partidario del Estatut, que no vio nunca como un peligro para la unidad de España. Comprometido con una idea plural de España, creía posible la existencia de diferentes tipos de estado sin que eso significara la desaparición de la identidad española y calificó de "error" las cargas de la policía el 1-O contra "gente que va a votar". 

Juliá, ha destacado el ministro de Cultura, José Guirao, "ha sido la personificación del intelectual comprometido, alguien que ha procurado con rigor y conocimiento aportar luz a las complejas situaciones de nuestra sociedad, tanto en su pasado histórico como en el actual". 

Autor de títulos como ‘Nosotros los abajo firmantes. Una historia de España a través de manifiestos y protestas, 1896-2013’ (2014), ‘Orígenes del Frente Popular en España (1934-1936)’ (1979), ‘Un siglo de España. Política y sociedad’ (1999) o ‘El aprendizaje de la libertad 1973-1986: la cultura de la transición’ (2000), el historiador amplió sus estudios en Estados Unidos e Inglaterra, en las universidades de Stanford y Oxford, y se prodigó en cursos y ponencias en países como Gran Bretaña, Francia, Italia, Estados Unidos, Japón o Colombia.

Temas: Historia