Ir a contenido

UN NOMBRE DE CULTO DE LOS 70

Cánovas, Adolfo y Guzmán reaparecen como "grupo insólito" del pop español

La formación resurge, cargada con clásicos como 'Señora azul', en formato de trío, sin Rodrigo, con conciertos en la sala Vivaldi y en Sabadell

Jordi Bianciotto

Cánovas, Adolfo y Guzmán.

Cánovas, Adolfo y Guzmán.

Y de repente, un nombre inaudito se cuela en la agenda de conciertos: Cánovas, Adolfo y Guzmán, herederos de una eminente saga del pop español, ofrecen sendos conciertos estos días en Catalunya, este jueves en la sala Vivaldi, de Barcelona, y el sábado en la Cava Urpí, de Sabadell. Un inesperado reencuentro con aquella ‘Señora azul’ que constituyó una exquisita rareza en la música de 1974.

Pero, como dice Adolfo, "al César lo que es del César": esta canción lleva la firma de Rodrigo García (la letra R de las originales siglas CRAG), ausente en esta etapa por problemas de salud y tras cordiales desencuentros que vienen de lejos. "Sí, Rodrigo es un gran músico, pero nos acabó jodiendo a todos porque debería haberse lanzado como solista y dejar que los demás siguiéramos nuestro camino", reflexiona sin medias tintas Adolfo Rodríguez. "Nosotros, ahora, siendo tres cantantes y compositores, ya no le necesitamos".

El supergrupo más efímero

Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán nacieron como supergrupo a semejanza de las sumas de apellidos ilustres del rock anglosajón. Cánovas venía de Franklin; Guzmán y Rodrigo, de Solera, y Adolfo, de Los Íberos, banda con un pie en el Reino Unido cuya andadura resultó frustrada tras un accidente de coche que dejó tocado a su líder, Enrique Lozano. Los Íberos rodaron una pintoresca película con Guillermina Motta, ‘Topical Spanish’ (1970), de Ramon Masats, y Adolfo tomó parte en ‘The Rocky Horror Show’, con Mayra Gómez Kemp. De ahí a la creación de CRAG. "Nuestro problema es que nos juntamos directamente en el estudio, y nunca llegamos a ser un grupo normal y cohesionado", reflexiona Adolfo, que echa de menos no haber dispuesto de "un George Martin".

Pero ‘Señora azul’, que ofrecía finos arreglos y armonías vocales, con ecos tanto del pop británico más elaborado como del folk-rock, fue producido por un grande, Rafael Trabucchelli. "Sí, y nos apoyó mucho, pero su papel se limitó a la grabación, a envolver cada tema y ponerle el lacito", alega Adolfo. El disco no se presentó en directo y los cuatro se enrolaron en una gira con Karina que propició todo un romance de la cantante con Rodrigo, relación "que a ella le costó el matrimonio con Tony Luz".

Como el Guadiana

La canción ‘Señora azul’ era una crítica a "los críticos musicales vendidos y al sistema de ‘Los 40 Principales", lo cual no ayudó a su propagación. En 1975, CRAG ya no existían, y Adolfo (coautor, con Rodrigo, de la graciosa ‘Don Samuel Jazmín’) marchó a vivir a Suecia. A partir de los 80 habría ocasionales idas y venidas del grupo, "como el Guadiana". Y en el 2014, una cumbre al 75% que sigue hasta hoy. Adolfo tiene "el gusanillo" de grabar un nuevo disco, pero advierte de "una discusión interna" al respecto.

Las discrepancias son endémicas: Adolfo no aprueba que meses atrás Guzmán participara en ‘La Voz senior’, aunque concede a la ‘performance’ un efecto positivo. "Ha destapado la desconexión generacional que hay en la música de este país". La escena sirvió para recuperar ‘Señora azul’ y volver a contar la historia de este grupo "insólito y lunático", cuyos miembros "vienen cada uno de un planeta distinto".

Temas: Conciertos