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El TNC abre el curso con casi el 40% de ocupación

La respuesta del público llena de optimismo a los responsables del teatro público, pese a que el último recorte del 6% de la Generalitat le impide hacer inversiones programadas

El centro mantiene las giras previstas de 'La Rambla de les Floristes', que inaugura este jueves el curso, y de 'Solitud', que se estrenará en marzo

Marta Cervera

Rosa Boladeras y Albert Mora, en ’La Rambla de les floristes’, de Josep Maria de Sagarra.

Rosa Boladeras y Albert Mora, en ’La Rambla de les floristes’, de Josep Maria de Sagarra. / MAY ZIRCUS

El TNC levanta el telón de su primera temporada paritaria este jueves con 'La Rambla de les Floristes', una obra de Josep Maria de Sagarra. El teatro empieza el curso con casi un 40% de ocupación, 53.936 entradas vendidas, y 4.849 personas abonadas, casi la cifra total de abonados de la anterior. Un éxito. El recorte del 6% ordenado en agosto por la Conselleria de Economia de la Generalitat -también ha afectado a museos como el MNAC, entre otros- no ha supuesto cambio alguno en la programación o las giras previstas. Según explica Mònica Campos, directora ejecutiva del TNC, serán las inversiones en el edificio y maquinaria del teatro las perjudicadas: "Cuidar de un teatro de 42.000 metros cuadrados que funciona desde hace más de 20 años requiere inversión constante en infraestructura, desde focos a maquinaria escénica pasando por la mejora de los espacios. Son cosas que debemos hacer para que todo funcione correctamente". Su manera de sortear el impacto del recorte es retrasar al 2020 algunas de esas inversiones necesarias. "Lo importante era no afectar a la programación", indica Campos. El TNC tuvo en el 2019 un presupuesto de 11,9 millones, con 8,1 millones aportados por el departamento de Cultura de la Generalitat. 

La gira por más de 20 poblaciones de Catalunya de 'La Rambla de les Floristes' se mantiene en marcha. También la de 'Solitud', una revisión contemporánea de la obra de Víctor Català, alias con el que firmaba Caterina Albert, que llegará en marzo. Serán las dos primeras giras con producción ejecutiva del TNC en 10 años. Desde que la crisis dejó en mínimos las subvenciones y obligó a la institución a apretarse el cinturón el TNC solo había logrado montar espectáculos fuera de sus paredes a través de coproducciones con terceros. Dentro de esta última modalidad el TNC cuenta esta temporada con 'La mort i la primavera', que se verá en el Festival Temporada Alta; 'Europa Bull', coproducida con el Premi Quim Masó y la compañía Indi Gest; 'Malditas plumas', con Sol Picó Companyia de Dansa; 'Ahir', con Animal Religion, y 'Monroe-Lamarr', Premi Federic Roda, con VELVET. 

La aportación de 540.000 euros por parte de la Conselleria de Cultura permitirá que ambas obras tengan 31 funciones en 27 poblaciones catalanas. Ir de gira era una demanda del sector y es una prioridad para un teatro público financiado por la Generalitat. "Hay mucha disposición por parte de la Generalitat y nosotros a que las giras se mantengan", explica Campos. Pese a los recortes, dentro de poco empezarán a preparar las del 2021. Hay optimismo pese a todo. "Contar con casi un 40% de ocupación antes de empezar la temporada es una pasada. Estamos muy contentos. Y todos los espectáculos están teniendo buena acogida, algo que invita al optimismo". Lo dice sabiendo que es imposible prever cómo afectaría otro otoño caliente en la calle cuando se conozca la sentencia de los políticos independentistas encarcelados. 

Xavier Albertí, director artístico del TNC, está acostumbrado a hacer frente a la adversidad económica y a trabajar con presupuestos prorrogados. Abrir temporada con 'La Rambla de les Floristes' es una manera no solo de recuperar patrimonio sino de revisar cómo se gestionaba la cultura en la Generalitat antes de la guerra civil. Durante la rueda de prensa de presentación recordó que la obra se estrenó en marzo de 1935 en el teatro Poliorama cuando Bonaventura Gassol era consejero de Cultura. "Su trabajo sirvió para concienciar sobre el apoyo a la dramaturgia desde estamentos públicos catalanes". Sagarra escribió la obra por encargo de la 'conselleria', que nacionalizó el Poliorama y el Liceu más tarde. El primero pasó a llamarse Teatre Català de la Comèdia y el segundo, Teatre Nacional de Catalunya. 

Temas: TNC