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FESTIVAL DE SITGES

'¿Dónde está mi cuerpo?', odisea de una mano y su dueño

Jérémy Clapin conmueve en Sitges con su premiado primer largo, una de las sensaciones de animación del año

Juan Manuel Freire

El director de animación Jérémy Clapin. // FESTIVAL DE SITGES

El director de animación Jérémy Clapin. // FESTIVAL DE SITGES

Tras sorprender con cortos como 'Skhizein', gran traslación visual de la dislocación mental, o el también fascinante 'Palmipédarium', el animador francés Jérémy Clapin ha saltado al largo con 'J'ai perdu mon corps', que deberemos buscar en Netflix desde el 29 de noviembre como '¿Dónde está mi cuerpo?'. Tras hacerse con el Cristal a mejor película y el premio del público en Annecy, ha pasado por la competición de Sitges.

Quien se hace la pregunta del título es, en realidad, un qué: una mano mutilada a la que, al principio de la película, vemos escapar de una nevera e ir en busca de su cuerpo de origen. Clapin quiso enfatizar el punto de vista de la mano, algo no tan importante en la novela de Guillaume Laurant (coguionista de 'Amelie') en que se ha basado. "Trabajé durante un año en el guion con Laurant y el productor Marc Du Pontavice", nos cuenta. "Al final decidieron dejarme más solo y permitirme imprimir mi huella en la historia. Mi mayor afán era ese: que todo lo que aparece en el filme, lo viéramos inicialmente a través del punto de vista de la mano".

'¿Dónde está mi cuerpo?' alterna entre dos líneas narrativas: una que podríamos llamar "cómo Naoufel perdió su mano" y otra titulada "cómo una mano buscó a su Naoufel". La primera es un drama sobre soledad y desarraigo; la odisea personal de un joven huérfano en busca del amor en el París de los 90. La segunda es una original cinta de acción y terror sobre una mano enfrentada a los más diversos peligros en su intento de volver a casa.

Al lado de esta mano, la Cosa de 'La familia Addams' es de un inexpresivo que realmente asusta. Clapin quiso crear un complejo vocabulario visual para su creación. "La mano de los Addams, en esencia, camina. Es casi lo único que hace. Yo quería que cuando vieses la mano, no echaras de menos el cuerpo. La mano se sienta, es más como una pierna, o un brazo… Metamorfosea. Y había que conseguir que todas sus transformaciones resultaran naturales para el público".

La infografía y sus limitaciones expresivas

Clapin es un gran experto en animación 3D, lo que no significa un gran amante de la misma. Siempre trata de ensuciar un poco su frialdad y perfección: "Habitualmente las mezclo con otras técnicas, como la animación tradicional en 2D, la 'stop motion', la fotografía… Para saber que no todo nacerá dentro de la máquina; que no será ella la que decida el aspecto de mi película".

Tres meses antes de empezar la producción de '¿Dónde está mi cuerpo?', Clapin paró máquinas y desechó todo el trabajo hecho. Había descubierto Grease Pencil, una herramienta del software (de código abierto, es decir, gratuito) Blender "que permite dibujar sobre la superficie del objeto 3D con más facilidad y flexibilidad que a través de la rotoscopia", técnica en la que se dibuja fotograma a fotograma sobre una referencia de vídeo real.

"Gracias a esa nueva herramienta, pude jugar fácilmente con el dibujo a mano de los personajes. Ser más cálido, también más abstracto, sugerir cosas". El trazo imperfecto con que delinea a sus criaturas puede recordar al del genio japonés Koji Yamamura. Básicamente, según parece, la persona que hizo a Clapin el artista que es: "Recuerdo haber visto su corto 'Cabeza de montaña' en Annecy y decidir dedicarme a la animación en ese mismo instante". Quizá '¿Dónde está mi cuerpo?' haya hecho nacer vocaciones estos días en Sitges.