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ESCÁNDALO SEXUAL

Plácido Domingo dimite de la Ópera de Los Ángeles por las acusaciones de abuso

El tenor promete seguir trabajando para "limpiar" su nombre pero dejará de ser director general y cancela actuaciones futuras

Son ya cinco los liceos de EEUU que le cierran las puiertas y su futuro, al menos de momento, se plantea en Europa

Idoya Noain

Plácido Domingo.

Plácido Domingo. / AP

La leyenda de Placido Domingo se apaga por ahora y quizá definitivamente en Estados Unidos bajo las sombras de acusaciones de acoso sexual contra el tenor español de 78 años, que él niega. Este miércoles, Domingo ha anunciado “apesadumbrado” su dimisión como director general de la Ópera de Los Ángeles, que había abierto una de las dos investigaciones en marcha sobre las denuncias, realizadas por 20 mujeres en dos artículos publicados a partir de mediados de agosto en la agencia Associated Press.

“Acusaciones recientes que se han hecho contra mí en la prensa han creado una atmósfera en la se ha comprometido mi capacidad de servir a esta compañía que tanto amo”, ha escrito el madrileño en un comunicado enviado al diario 'Los Ángeles Times'. “Aunque seguiré trabajando para limpiar mi nombre, he decidido que es en el mejor interés de la Ópera de Los Ángeles que dimita como director general y me retire en este momento de actuaciones futuras en la agenda”.

El liceo angelino, que Domingo ayudó a fundar y a cuya dirección general llegó en 2003, ha respondido mostrando su agradecimiento al maestro, que ha actuado en más de 300 ocasiones en 31 papeles y ha cogido la batuta como director de orquesta más de 100 veces. La Ópera ha identificado al tenor como la fuerza central que impulsó la creación y el crecimiento de la institución y le da crédito por lo que califican de contribuciones culturales a la urbe “sin precedentes y profundas”. Domingo, que protagonizó en 1986 un 'Otello' que representó la primera producción de la ópera de la ciudad cuando ni siquiera era compañía, “popularizó la ópera en la conciencia de Los Ángeles” según el comunicado.

Un retrato demoledor en la era del #MeToo

Esa aportación es innegable pero también lo es la tormenta que crearon las acusaciones contra Domingo. Aunque solo dos de las mujeres dieron públicamente su nombre en sus denuncias a AP y otras 18 hablaron desde el anonimatodecenas de personas más consultadas por la agencia ratificaron sus historias y revelaron que los comportamientos inapropiados de Domingo eran un secreto a voces. Y entre todos delinearon un retrato demoledor de Domingo como un hombre que presionaba a mujeres para tener relaciones sexuales, que usaba su poder no solo como superestrella sino también con sus posiciones de liderazgo en Los Ángeles y en la Ópera Nacional de Washington, para castigar profesionalmente a quienes le rechazaban, o que protagonizaba conductas incómodas e inapropiadas.

El propio Domingo se defendió diciendo que las acusaciones eran “incorrectas” y aseguró que siempre pensó que sus interacciones eran “bienvenidas y consensuadas”. Reconoció, eso sí, que “las reglas y estándares que imperan y deberían imperar hoy son muy distintos a los del pasado”. Como saben otros muchos artistas, empresarios y personalidades de múltiples ámbitos salpicados por acusaciones tanto en los tribunales como en la prensa en Estados Unidos desde que las revelaciones sobre Harvey Weinstein dieron alas al movimiento #MeToo, hay disculpas que no son suficientes.

"Periodo doloroso y complejo"

En el mundo de la Ópera, muy dependiente de las grandes donaciones y por lo general con grupos de trabajadores bien organizados , las explicaciones de Domingo sin duda no bastaron. En un correo electrónico al personal de la Ópera de Los Ángeles su presidente y consejero delegado, Christopher Koelsch, reconoce que las acusaciones y la investigación habían creado un “periodo doloroso y complejo”. El mensaje asegura también que esas pesquisas, encargadas a un bufete de abogados externo, continuarán “hasta su resolución”. Y Koelsch afirma que deben “tomar más pasos para garantizar que hacemos todo lo que podemos para fomentar un ambiente profesional y de colaboración”.

La dimisión de Domingo llega poco más de una semana después de que se cancelara en el último momento su interpretación de Macbeth en la Metropolitan Opera de Nueva York, donde se vivió una auténtica revuelta de los trabajadores en contra de la actuación que también llevó al tenor a cancelar otras actuaciones previstas.

También las Óperas de San Francisco y Dallas y la Filarmónica de Filadelfia han retirado sus invitaciones a Domingo a actuar. No le quedan puertas abiertas en Estados Unidos y el futuro del tenor, al menos por ahora, se vislumbra al otro lado del océano. Este mes tiene previsto interpretar un 'Nabucco' en Zurich, un concierto en Moscú y un 'Macbeth' en la ópera Estatal de Viena.