Ir a contenido

CONCIERTO

Malikian: "Al arte no le sienta bien tanto encasillamiento"

El singular violinista y su banda presentan 'Royal garage', un disco ambicioso donde se cruzan Oriente y Occidente, lo culto y lo popular

Marta Cervera

Ara Malikian, un violinista crossover con alma rockera.  

Ara Malikian, un violinista crossover con alma rockera.   / ANGEL GARCIA

En manos de Ara Malikian (Beirut, 1968) el violín es pura dinamita. Su alma rockera, sus raíces armenias y las enseñanzas clásicas con la que se formó se combinan con un sello inconfundible en su último trabajo discográfico, ‘Royal garage’, que este sábado presenta en el Palau Sant Jordi, en formato anfiteatro para 5.000 personas.

Malikian es un ciudadano del mundo poco amante de fronteras, ya sean físicas, geográficas o musicales. Aunque es imposible reunir en escena a todos los colaboradores del álbum, como Estrella Morente, Bumbury, Kase. O, Pablo Milanés y Franco Battiato, Malikian no dejará indiferente con un 'show' donde su historia personal enlaza con temas propios y atrevidas versiones. Y no hay estilo que se le resista. "Mi intención con este disco no es rebelarme ante nada o ser travieso. He aprendido que lo mejor es ser fiel a ti mismo", dice este singular músico que se ha recuperado "perfectamente" de una lesión en los tendones de un hombro. 

"Hay estilos que proyectan más una idea de libertad que otros pero en realidad en la clásica, el jazz, el flamenco y el tango hay reglas. En la clásica te dicen 'Bach no se toca así'. También hay quien pontifica sobre qué es flamenco y qué no, algo que también ocurre en el jazz". Él no comparte esa visión. "Al arte no le sienta bien tanto prejuicio y encasillamiento porque necesita libertad total para experimentar y probar".

Fenómeno internacional

Malikian ha aprendido a ir a su bola, a seguir su instinto. "Lo más importante es ser feliz y poder compartirlo con los demás". Y añade: "Ya no me preocupan las opiniones de los promotores o los críticos". Sí se fija en cambio en el público. Malikian se ha convertido en un fenómeno internacional gracias a su pasión y valentía a la hora de meterse en nuevas veredas. Su violín rockero sorprende tanto en Latinoamérica como en Europa.

Hace una semana debutó en Atenas, donde realizó dos conciertos consecutivos ante un público amplio. Aunque no está pensado como un espectáculo familiar -sus 'shows' duran más de dos horas-, en sus actuaciones suele haber bastantes padres con sus hijos. Muchos le cuentan que sus 'peques' se han aficionado al violín tras ver sus electrizantes interpretaciones. Él mismo tiene un hijo de cinco años, para quien compuso 'Las milongas de Kairo', que abre el primero de los dos discos reunidos en su último proyecto. "Pero no sé si se dedicará a la música. De momento ya ha destrozado tres violines. Lo que no pienso hacer es encerrarle a estudiar en una habitación como hizo mi padre conmigo, algo que me ayudó a progresar pero que no repetiré".

La mayoría de los artistas a quienes se acercó colaboraron en el disco que ha lanzado por su cuenta. Solo una, la estadounidense LP, no pudo hacerlo y al final optó por cantar él mismo ‘Watif’, el tema que compuso para ella. Desde luego hay que tener valor para enlazarlo con el rap de Kase O ‘El todo’, y después con 'Pa’ti’, un bello tema flamenco creado para su amiga Estrella Morente. "Este disco es fruto  de muchos años de búsqueda, de experimentar, de equivocarte, de tener humildad y tocar con grupos donde aprendes. A muchos les cuesta no ser la estrella y volver a ser un principiante, a mí no".

Le acompañan en la gira actual un potente grupo con músicos sobradamente preparados, tan inquietos y versátiles como él. Ellos son Humberto Armas, viola y responsable de muchos arreglos de su último disco; Cristina Suey, violonchelo; Toni Carmona,  guitarras; la violinista Anna Milman, una incorporación más reciente, y tres monstruos cubanos: Ivan 'Melon' Lewis, pianista; Georvis Pico, batería e Iván Machado, bajo y contrabajo.

Temas: Música