04 jul 2020

Ir a contenido

NOVEDAD EDITORIAL

James Rhodes, el profesor de música clásica

"La música aporta un poco de luz a una vida de mierda, afirma el compositor en la presentación de su nuevo y didáctico libro, 'Playlist. Rebeldes y revolucionarios de la música'

Beatriz Martínez

James Rhodes, en una imagen promocional de su libro ’Playlist. Rebeldes y revolucionarios de la música’

James Rhodes, en una imagen promocional de su libro ’Playlist. Rebeldes y revolucionarios de la música’ / FELIPE ROMERO

Nunca se ha cansado de repetir que la música clásica cambió su vida, sobre todo después de haber sido víctima de abusos sexuales en el colegio. Por eso, después del exorcismo que supuso su libro ‘Instrumental’, ahora James Rhodes ha querido homenajear a los compositores que más han influido en su carrera en un precioso volumen ilustrado por Martin O’Neill en el que ha intentado verter sus conocimientos desde un punto de vista divulgativo.

‘Playlist. Rebeldes y revolucionarios de la música’ nace con un propósito, servir de introducción a un terreno tan vasto para los no iniciados como es la música clásica y hacerlo desde una perspectiva desenfadada y didáctica.

“La educación musical está en crisis y es necesario reivindicarla. Es un territorio demasiado abrumador y lo que he pretendido con este libro es crear un trampolín para descubrir un nuevo mundo”, contaba James Rhodes en la presentación de su nueva obra. “No sé hasta qué punto puede tener un carácter curativo, pero tengo clarísimo que la música aporta un poco de luz a una vida de mierda. Necesitamos la creatividad, el arte, porque es un vehículo para cambiar las cosas”.

Para este volumen ha escogido a siete compositores. A Bach lo define como “el padrino”, porque según Rhodes, sin él la música no existiría, “ni Beyoncé ni Rosalía”, bromea. Mozart es “el hombre mágico”, porque era capaz de escribir partituras sin una sola corrección y sacar seis discos cada año. “¿Podría Rihanna o Coldplay hacer algo parecido?”, dice en el libro. Beethoven sería para Rhodes “la primera estrella del rock”, “el Freddy Mercury de su época”, Chopin, “el hombre de la medianoche”, y Schubert es definido como “la pequeña seta” por su baja estatura en contraposición a Rachmaninov, “la mala cara de metro ochenta”. Por último, Ravel es puro “azoramiento y asombro”.

“Fue muy difícil hacer una selección. Hay tantos grandes maestros… Me daría para muchos volúmenes más, pero, para empezar, es suficiente”.

Experiencia completa

Además de anécdotas y datos biográficos que ayudan a entender las obras desde una perspectiva contemporánea, Rhodes analiza dos composiciones de cada autor y ha creado una lista de Spotify para que la experiencia sea completa, para que mientras leemos sus textos podamos escuchar la pieza para alcanzar un conocimiento mayor sobre ella de una manera muy intuitiva.

Odio la segregación de la música en clases altas y bajas. Necesitamos integrar la música clásica dentro de la cultura popular”, continúa Rhodes. Quizás por ello, el libro está trufado de referencias a artistas que operan en la actualidad para que las nuevas generaciones puedan acercarse sin prejuicios hacia esta disciplina, citando desde a Kayne West y su álbum ‘Yeezus’ a John Cage, pasando por aquellas películas en las que aparecen los temas mencionados. 

El músico y escritor lleva varios años viviendo en España, que ha definido como “Disneylandia comparado con Londres”. Aquí ha encontrado una nueva familia, intenta perfeccionar el idioma día a día y tiene pensado sacarse la nacionalidad española. “También tengo 'playlists' con canciones de Extremoduro, Estopa, Serrat… y Luis Miguel, ¡qué nivel!”. No tiene demasiadas ganas de regresar a su país de origen Reino Unido, sobre todo después del Brexit. ¿Cómo sería una playlist sobre el Brexit? “Una basura”.

Temas James Rhodes