Ir a contenido

LAS MEJORES CANCIONES DE AMOR (6)

El único 'Born to...' que importa es el de Dion

El cantante grabó con Phil Spector 'Born to be with you', un disco enfermizamente romántico y melancólico

Ramón Vendrell

Dion.

Dion.

Una pregunta absurda puede tener una respuesta no del todo absurda. Pregunta absurda: ¿quién es el mejor cantante de la historia de la música popular moderna? Respuesta no del todo absurda: Dion DiMucci.

Escuchémoslo en 1961. Canta 'The wanderer'. Qué soberbio ejemplar de pavo real. Y con qué clase despliega su plumaje vocal para fardar de que las mujeres se lo rifan sin siquiera saber su nombre. ¿Machista? Hasta la médula. Pero en el pecado lleva la penitencia: «No voy a ninguna parte», concluye sobre su vida de rompecorazones errante.

Escuchémoslo en 1968, quintales de heroína y una epifanía religiosa después. Canta 'Abraham, Martin and John'. Cómo contiene su poderosa voz, cómo la suaviza, cómo la hace temblar a voluntad sin perder ni una pizca de claridad. Estamos ante un semidiós que muestra su lado vulnerable (sobre un embriagador lecho de folk-pop orquestal).

Escuchémoslo por último en 1975. Canta 'Born to be with you', del álbum del mismo título. Aquí va un paso más allá. A ratos su voz parece a punto de desintegrarse de tan frágil y a ratos es pura autoridad. El no va más.

El disco 'Born to be with you' reunió a Dion con el productor Phil Spector. El momento de gloria de ambos había pasado. Los dos era fósiles tanto para los aficionados como para la industria. Conque se conjuraron en plan 'Grupo salvaje' para demostrarle al mundo quiénes eran ellos. Una supernova aún naciente llamada Bruce Springsteen, fan de uno y de otro, se pasó por los estudios Gold Star a ver qué hacían y se marchó boquiabierto (y con algún zasca cortesía de Spector).

Todo el disco es enfermizamente romántico y melancólico, pero la canción titular más. Springsteen escribiría 'Born to run' ('Nacido para correr') y Johnny Thunders 'Born to lose' ('Nacido para perder'). Manifiestos tan peliculeros como pueriles al lado del de un hombre hecho y derecho que canta: «Chica, nací, nací, nací, nací, nací / para estar contigo».