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QUÉ HACER HOY EN BARCELONA

Un Peter Pan original e imaginativo sobrevuela el Maldà

Esta producción de L'Excèntrica cuenta con tan solo tres actores que se desdoblan en varios personajes

Destaca por su escenografía, repleta de objetos nostálgicos, y sus versiones musicales

Eduardo de Vicente

Una niña en la escena de la laguna de las sirenas.

Una niña en la escena de la laguna de las sirenas. / EL MALDÀ

La obra cumbre del escritor británico James M. Barrie, su famosa Peter Pan, es tan rica y completa que puede adaptarse a múltiples estilos y formatos. Debutó como obra de teatro en 1904 para luego convertirse en un libro infantil; en 1924, en plena época del cine mudo, se transformó en una película y su explosión definitiva llegó en 1954 con la versión animada de Disney. Desde entonces se han sucedido los intentos literarios, cinematográficos y teatrales por aproximarse de una manera original a esta pieza inmortal. Sin ir más lejos, el pasado mes de abril se presentó un musical en el Apolo sobre el mismo.

Ensayo de la obra Peter Pan.

¿Cómo abordar una obra tan compleja en un escenario de dimensiones muy reducidas y con un reparto compuesto tan solo por tres actores? Este era el reto al que debía hacer frente L’Excèntrica Produccions y su montaje en el Maldà resulta sorprendente, distinto a lo visto anteriormente y con un punto de magia y fantasía que lo convierten en una experiencia muy simpática para niños y también para adultos.

El telón rojo esconde el escenario de la obra. / L'EXCÈNTRICA

La fantasía tras un telón rojo

Al llegar nos acomoda una chica con trenzas muy simpática vestida con un abrigo que va descalza y nos situamos frente a un gran telón rojo con el nombre de la obra en la parte superior. Mientras esperamos el inicio escuchamos ruidos en el interior como si estuvieran moviendo mobiliario y canciones infantiles de juegos de manos. La expectación es máxima ante lo que veremos cuando empiece el espectáculo.

La obra se inicia en la habitación de los niños Darling. 

Los tres protagonistas (que se desdoblarán en los sucesivos personajes) nos introducen en la historia cuyo primer acto transcurre en la habitación de los tres niños de la familia Darling. Al fondo, una tela negra pero el escenario está repleto de detalles: un piano abierto (podemos ver su interior), un baúl, una pizarra, una gramola y unas cuerdas y una tela azul que se emplearán posteriormente. La niñera es un perro de cartón. Se emplean también con ingenio las dos puertas laterales e, incluso, el balcón que da a la calle.

El harmonium y los animales de plástico de la obra. / L'EXCÈNTRICA

Una original Campaneta

Los pequeños juegan mientras esperan la llegada de Peter Pan, que les visita regularmente y que pretende recuperar su sombra. Le acompaña su inseparable Campaneta, representada por una linterna encendida que sostiene una de las actrices al tiempo que provoca extraños sonidos. Este Peter resalta las virtudes femeninas y les enseña a volar pensando en positivo y utilizando un polvo mágico (inesperado) para que le acompañen a su casa.

Los niños juegan con unos animales de plástico. / EL MALDÀ

La segunda parte transcurre en el país de Mai Més, ese reino remoto repleto de niños perdidos al que entramos en la penumbra. Allí conoceremos también al pirata Garfio y a su lugarteniente, Smith, entre olas de cartón y un harmonium que hace las veces de barco. Está obsesionado por atrapar a Peter para vengarse. Los niños perdidos juegan con animales de plástico y conocen de una manera muy rara a la pequeña Wendy, que ha acompañado a Peter para explicarles historias como la de Blancaneu. Uno de los momentos más deliciosos es cuando le enseñan su nueva casa, una reproducción en miniatura del teatro (con piano diminuto incluido) que provoca un efecto encantador.

La casita en miniatura, uno de los hallazgos de este montaje. / EL MALDÀ

La música y la divertida escena del duelo

También nos trasladaremos a la laguna de las sirenas donde estas fantásticas criaturas cantarán y bailarán al ritmo de Sunny afternoon de The Kinks. Aunque no sea un musical propiamente dicho, la música constituye una parte importante del espectáculo, con los actores cantando (siempre en inglés) y tocando los instrumentos (bien sea el piano abierto o el harmonium citados, pero también el saxofón) lo que contribuye a la atmósfera fantasiosa. Incluso incluye una delicada versión del Get lucky de Daft Punk que la hace casi irreconocible…

La música es muy importante en el espectáculo. / L'EXCÈNTRICA

En la siguiente escena, los niños quieren volver a su casa para reencontrarse con su madre y, tras una breve elipsis, nos explican la batalla de piratas e indios (los únicos personajes principales que no aparecen en escena) y cómo Garfio logró secuestrar a Wendy. Campaneta se debilita y todos deberemos expresar en voz alta nuestra fe en las hadas para revivirla. Una enorme bandera pirata negra aparece para acompañar el duelo final (la escena favorita de los peques), un insólito enfrentamiento con espadas pero en el que solo son visibles las empuñaduras y los efectos de sonido ayudan a crear la ilusión que concluirá con un recurso (las sombras proyectadas) utilizadas en varias ocasión en este montaje.

Mireia PIferrer, David Anguera y Clara Moraleda forman el reparto. / EL MALDÀ

Los actores y el director

Un espectáculo de tan solo una hora y cuarto de duración pero que utiliza inteligentemente el espacio llenándolo con objetos curiosos, con tres actores (Clara Moraleda -Scaramouche-, David Anguera, y Mireia Piferrer –ambos vistos en Els jocs florals de Can Prosa-) que disfrutan dando vida a los Darling, piratas o niños perdidos. Todo ello bajo la eficaz dirección de Juanjo Marín, que sabe jugar con tan solo un puñado de elementos para transportarnos a la fantasía de Barrie. Un viaje inolvidable a la segunda estrella a la derecha.


   

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'Peter Pan'

Lugar: El Maldà (Galeries Maldà. Pi, 5).

Horarios: de lunes a viernes (20.30 horas).

Precio: de 14 a 20 euros.

Más información: elmalda.cat