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CRÍTICA DE MÚSICA

¡'Chapeau', Caballé! ¡Brava Radvanovsky!

La soprano estadounidense presidió una comunión lírica en la iglesia del Carme de Peralada en su homenaje a la diva catalana

Valèria Gaillard

Radvanovsky, el sábado en el Festival de Peralada.

Radvanovsky, el sábado en el Festival de Peralada. / ACN / XAVIER PI

La soprano Sondra Radvanovsky ofreció un risueño y sublime homenaje a Montserrat Caballé en la jornada de clausura de la 33ª edición del Festival Castell de Peralada, con el que la diva catalana mantuvo una estrecha relación. El concierto tuvo como 'leitmotivs' la calidez de esta cantante estadounidense y la potencia huracanada de su voz. Con una sonrisa de oreja a oreja y acompañada del pianista Anthony Manoli, Radvanovsky salió al escenario dispuesta a meterse al público en el bolsillo. Para esto, no solo se valió de su talento magnético, sino también de su simpatía y humildad. Con un repertorio ecléctico y original, que incluía piezas de Caccini, Gluck o Francesco Durante, la cantante demostró una vez más que su patria es el verismo, allí donde puede desencadenar toda la gama cromática de sus cuerdas vocales y su expresividad interpretativa.

No conoció personalmente a Caballé, pero Radvanovsky afirmó que siempre ha sido una fuente de inspiración para ella: "Era increíble las cosas casi sobrenaturales que podía llegar a hacer con su voz, adelgazarla en unos pianísimos extremos y dibujar preciosas líneas: ¡'Chapeau', Caballé!". Luego interpretó el aria "más bonita" que según ella había cantado la soprano catalana, 'Non so le tetre immagini', de 'Il Corsario', un festival de pirotecnia vocal que fue ovacionado por el público. Roto el hielo, la artista fue envolviendo la nave gótica de bellas melodías en un crescendo de emociones cuyo clímax fue la dramática 'Sola, perduta, abbandonata', de 'Manon Lescaut'.

El susto de la noche

Con el aria que cerraba el programa, 'Una macchia, è qui tuttora!', de 'Macbeth', llegó el susto de la noche: la soprano tuvo que parar. Avergonzada, pero siempre cómplice con el público que la arropó con un aplauso, contó que nunca antes le había pasado, pero que después de la última representación de 'Luisa Miller', este julio en el Gran Teatre del Liceu, el médico le había diagnosticado asma. "Estoy preocupada por mi voz", confesó. Sin embargo, Radvanovsky se recuperó rápidamente y retomó el canto con energía renovada, abordando ya grandes éxitos como 'Casta Diva', 'Vissi d’arte' y 'La Wally'. Se despidió, espléndida, con un 'Over the rainbow' de 'El Mago de Oz' después de dos horas y cuarto de concierto. ¡Brava Radvanovsky!

Era la quinta vez que actuaba en Peralada y, por suerte, no será la última. El año que viene protagonizará una 'Aida' al lado de Piotr Beczala, un montaje estelar que contará también con Anita Rachvelishvili y Carlos Álvarez. Además, anunció que volverá al Liceu en dos años con 'Roberto Devereux', de Donizetti.