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QUÉ HACER HOY EN BARCELONA

Orson Welles, Buster Keaton y John McEnroe vuelven a la pantalla

El director de 'Ciudadano Kane' es el protagonista del nuevo documental del ciclo 'Visiones de cine'

Las próximas semanas se estrenarán sendos trabajos sobre el cómico de la época muda y el polémico tenista

Eduardo de Vicente

El ciclo sigue hoy con ’La mirada de Orson Welles’.

El ciclo sigue hoy con ’La mirada de Orson Welles’. / GEORGE MENAGER / GETTY IMAGES

El interesante ciclo Visiones de cine prosigue en las próximas semanas con tres nuevas películas que intentan mostrar diferentes caras del séptimo arte. Esta serie de documentales inéditos que pretenden desvelar sus interioridades y se estrenan cada viernes se iniciaron con sendos trabjaos sobre la realizadora francesa Agnès Varda, la productora británica Hand Made y el director sueco Ingmar Bergman. Ahora les toca el turno al cineasta Orson Welles, el genio del cine mudo Buster Keaton y… el tenista John McEnroe. Tiempo al tiempo, que esta última incorporación tiene una cierta lógica.

Una imagen de 'La dama de Shanghai', con Orson Welles y su mujer, Rita Hayworth. 

Los cuadros y las pinturas de un genio

La mirada de Orson Welles (desde hoy) propone una relectura del magistral creador de Ciudadano Kane a través del repaso de los miles de dibujos y pinturas que realizó a lo largo de su vida. El director Mark Cousins, producido por Michael Moore, escribe una larga carta al cineasta analizando sus cuadros y relacionándolos con su obra al tiempo que repasa los escenarios por los que pasó para ver cómo son ahora, con imágenes y sonidos de archivo, sin entrevistas (incluso habla con su hija Beatrice pero casi no hay preguntas), y dando su particular visión (muy subjetiva) de la relación entre sus diseños y sus películas.


   

En su documental retrata a Orson en varias facetas. Peón (preocupado por los problemas sociales, antirracista, antifascista y descubriendo a la gente real), caballero (sus paraísos perdidos, una visión de las imágenes que lo marcaron o que él mismo fabricó de las mujeres de su vida o sus héroes –Quijote o Falstaff-), rey (su atracción por el estilo ampuloso, el poder, el totalitarismo y la corrupción de los monarcas) y el bufón (donde Welles reconoce su lado más ridículo y contesta a Cousins) para acabar con las conclusiones (sus películas eran cuadernos de dibujo y compara sus filmes con distintos tipos de cuadros).

Una fotografía de Welles que aparece con frecuencia en el documental. / GETTY IMAGES

La vida y obra y los mejores gags 

El gran Buster (2 agosto) es un maravilloso homenaje a Buster Keaton, el cara de palo, el rey de la comedia física, el humorista que nunca reía, firmado y narrado por un cinéfilo como el realizador Peter Bogdanovich (La última película, ¿Qué me pasa, doctor?). El filme repasa durante la primera hora su vida y obra, desde que con tan solo 4 años se convirtió en una estrella del vodevil, cómo se inició en el cine de la mano del controvertido Fatty Arbuckle o su influencia en las futuras generaciones. Acróbata privilegiado que trabajaba casi sin dobles y que vio su carrera irse apagando cuando firmó por la Metro Goldwyn Mayer y perdió el control de sus obras.


   

Este reportaje recoge las declaraciones de directores contemporáneos como Quentin Tarantino, Werner Herzog o Mel Brooks y de actores como Johnny Knoxville, que intentó imitarle a lo bestia con su programa Jackass, pero también incluye escenas menos conocidas de su trayectoria como sus escasos trabajos dramáticos o películas en color, sus apariciones televisivas o sus anuncios. Otro de sus atractivos consiste en que aparecen fragmentos de casi todas sus películas, por lo que este homenaje se convierte en una sucesión de gags solo interrumpido por los datos históricos y las entrevistas dedicando especial atención a Candilejas, el amistoso duelo entre los dos grandes genios del cine mudo: Buster Keaton y Charles Chaplin.

El director Mel Brooks habla sobre Buster Keaton. / A CONTRACORRIENTE FILMS

La última media hora se centra en el análisis pormenorizado de sus diez obras maestras de los años 20 entre las que figuran, entre otras, Las tres edades (parodia de Intolerancia de Griffith), La ley de la hospitalidad, El moderno Sherlock Holmes (sobre las fantasías de un proyeccionista), El colegial (donde se ríe del mundo del deporte) o la que, para muchos, es su obra maestra, El maquinista de la General, toda una superproducción sobre la guerra civil norteamericana. La verdad es que, cuando acaba la proyección, te dan ganas de volver a verlas todas. Misión cumplida, Peter. 

Un fotograma de 'El maquinista de la General', la obra maestra del cómico. 

Radiografía de los movimientos de McEnroe

A priori, que este ciclo se cierre con Buscando la perfección (9 agosto), un (teóricamente) documental sobre el tenista John McEnroe puede parecer caprichoso y gratuito, pero una vez visto tiene su explicación. La primera sorpresa es que no es una película norteamericana, sino francesa. En el fondo, se trata un análisis del norteamericano a través de las películas filmadas por Gil de Kermasec, un cineasta y deportista galo fascinado por su figura que le siguió con su cámara (y la compañía de su microfonista), secundario robaescenas del filme. Pero también es un ensayo. La frase inicial de Jean-Luc Godard (“el cine miente, el deporte no”) ya indica por dónde van los tiros y, de hecho, podría haberlo firmado el director de Al final de la escapada.


   

No se trata de ilustrar los partidos (en muchos momentos ni siquiera vemos a su rival) sino de estudiar sus reacciones y su elaborada técnica. Todo ello aderezado con filmes didácticos sobre el tenis, las reglas del juego en dibujos y hasta la opinión de un crítico de la prestigiosa revista cinéfila Cahiers de Cinema sobre el tenista. No faltan sus famosas polémicas contra los árbitros (en los tiempos en los que no existía el Ojo de Halcón, solo el ojo, a secas), los fotógrafos, los cámaras o los sonidistas. Se le dibuja como un genio de este deporte (que lo fue) y como un héroe y un animal competitivo (algo muy valorado en una sociedad tan depredadora como la norteamericana).

Muestra al tenista desde la cámara de Gil de Kermasec. / A CONTRACORRIENTE FILMS

Sin embargo se echa a faltar algo de crítica. Fue el tipo que instauró las malas formas en el tenis y, como la ira no le afectaba y le servía de motivación para ganar, utilizaba estratégicamente las pausas para cambiar el ritmo del partido y descentrar al rival marcando él y solo él los tiempos emocionales. Admitámoslo, fue el más directo precursor de las malas artes de Mourinho. Y esta reflexión también sirve para hacer una pregunta: ¿por qué es el único (o casi) deporte donde el público debe estar calladito para no alterar la concentración del atleta cuando en otras disciplinas lo normal es todo lo contrario? Un colofón, sí, extraño y ausente de matices oscuros, pero muy original para cerrar este ciclo.


   


   

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'Visiones de cine'

Lugar: diferentes cines.

Horarios: ver cartelera.

Precio: en función del local.

Más información: www.acontracorrientefilms.com