08 abr 2020

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Festival Grec

Emotivo alegato antibelicista

'Campo minado', de Lola Arias, conmueve en el Lliure a partir de su teatro-documento con seis veteranos de la guerra de las Malvinas

José Carlos Sorribes

Una escena de ’Campo minado’, la pieza de Lola Arias sobre la guerra de las Malvinas. 

Una escena de ’Campo minado’, la pieza de Lola Arias sobre la guerra de las Malvinas. 

«¿Alguna vez fuiste a la guerra?». La pregunta resuena y resuena de forma rotunda en la voz de Lou Armour, cantante de un improvisado grupo que despliega a todo trapo una canción rockera. La pregunta, repetida una y otra vez, te eriza el vello. Armour, hoy profesor de niños con problemas de aprendizaje, fue un soldado británico apresado en la invasión de las islas Falklands, Malvinas para sus captores. Armour es uno de los seis intérpretes –tres británicos (uno de ellos, un nepalí de Hong Kong) y tres argentinos– de 'Campo minado', el proyecto de teatro-documento de la argentina Lola Arias visto en el Lliure dentro del Grec.

Más de 30 años después del fin del conflicto, entre abril y junio de 1982, Arias indaga en la memoria, las cicatrices y el testimonio de esos hombres que fueron arrastrados, con motivaciones diversas, a la sinrazón de la guerra. La Junta Militar de Leopoldo Galtieri buscó con una invasión imposible camuflar las tensiones que sacudían al país. El balance: 629 argentinos muertos, 323 de ellos en el hundimiento del crucero 'Belgrano' que navegaba fuera de la zona de exclusión dictada por los británicos. Galtieri sale en la obra bajo la máscara de un  guiñol, igual que Margaret Thatcher.

El recuerdo del hundimiento es uno de los muchos momentos emotivos de un alegato antibelicista muy documentado que actúa como una máquina del tiempo. Armour, Rubén Otero, David Jackson, Gabriel Sagastume, Sukrim Rai y Marcelo Vallejo hablan de sus recuerdos, de su vuelta al escenario bélico –«un museo viviente de la guerra»– y también de cómo es hoy su vida. Jackson, por ejemplo, es psicólogo y protagoniza una escena de terapia con Vallejo en un cara a cara que hace saltar la lágrima. Testimonio, emoción, denuncia... Una enorme pieza de teatro-documento en toda regla.