03 abr 2020

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CRÓNICA

Metal de culto en el Rock Fest

El satanismo de Venom y el toque hard rock de Krokus y Los Barones alimentaron la mitología en la tercera jornada del festival

Jordi Bianciotto

Un momento de la actuación de Krokus en el Rock Fest.

Un momento de la actuación de Krokus en el Rock Fest. / FRANK VINCENT

Más allá de los grandes nombres, los enciclopedistas del metal encuentran estos días motivo de excitación en Can Zam: ahí estuvieron, este sábado, entrañables supervivientes como Venom y Krokus, así como esa panda de refugiados de guerra conocida como Los Barones, con dos exmiembros de Barón Rojo en sus filas. Todos ellos lucieron galones en un Rock Fest Barcelona que este domingo culminará su sexta edición con Def Leppard como gran reclamo.

La Europa central y nórdica pesa en el festival, y otra muestra la tuvimos en la banda suiza Krokus, que tuvo su momento de gloria en los 80 y que sigue publicando álbumes bien recibidos en su país. El más reciente es ‘Big rocks’ (2017), disco de versiones como ‘Rockin’ in the free world’, de Neil Young, que se abrió paso en Can Zam sugiriendo que algunas líneas fronterizas pueden ser relativas. Sonido de pétreo hard rock, con la robusta y chirriante voz de Marc Storace, un cantante que en 1980 fue sondeado por AC/DC para suplir al fallecido Bon Scott. Se apreció una cercanía al grupo australiano en temas como ‘Long stick goes boom’, clásico que convivió con repescas de la acelerada ‘Headhunter’ y un ‘Heatstrokes’ que culminó con un guiño al ‘riff’ de ‘Rock bottom’, de UFO.

Visionarios del black metal

En un lejano confín del universo metalero, en la marmita de la que salieron las tendencias extremas, sigue viviendo el grupo británico Venom, que hizo resonar artefactos diabólicos como ‘Black metal’, la canción de 1982 considerada fundacional del subgénero del mismo nombre (que con el tiempo evolucionaría hacia otros derroteros). Este Venom, que no Venom Inc (formación paralela que integra a tres exmiembros), lució la voz ultramontana de Conrad Lant, ‘Cronos’, en viejos trofeos del calibre de ‘Welcome to hell’ o ‘Don’t burn the bitch’, loa a la figura de la bruja, víctima ella de tantas persecuciones religiosas. Metal que extremo en los 80. Metal a secas en el 2019.

Y en una Rock Tent a rebosar, vestigios de la que un día fue una poderosa banda española, Barón Rojo, desde hace años enfangada en broncas internas. Mientras los hermanos De Castro conservan la marca, la otra mitad del grupo, el cantante-bajista Sherpa y el batería Hermes Calabria, opera ahora bajo la marca de Los Barones, imprimiendo su sello primigenio a hazañas bélicas como la misma ‘Barón Rojo’ o a la balada ‘Siempre estás allí’. Resistiendo hasta el fin, como dice otro de sus clásicos.