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CRÍTICA DE CINE

'Yesterday': los Beatles como pretexto

Nando Salvà

Estrenos de la semana. Tráiler de ’Yesterday’.

 
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Yesterday ★★

Dirección: Danny Boyle 

Intérpretes: Himesh Patel, Lily James, Sophia Di Martino, Ellise Chappell

Título original: 'Varda par Agnès'

País: Gran Bretaña / EEUU

Duración: 116 minutos

Año: 2019

Género: Comedia romántica

Estreno: 5 de julio del 2019

La atractiva premisa argumental de 'Yesterday' se basa en un fenómeno extraño -tras un apagón, un músico mediocre se da cuenta de que es la única persona en el mundo que recuerda a los Beatles- que nunca llega a sernos explicado; simplemente sucede. Y da igual porque, en lugar de sacar punta a esa estupenda idea de partida, la película prefiere convertirse en una comedia romántica muy boba protagonizada por dos presuntos adultos que se han querido desde niños pero aun así necesitan casi una hora de metraje para besarse, y en la que la mujer dice cosas como “me he pasado la vida esperando a que te despiertes y me quieras”. 

Basándose en un guion de Richard Curtis, el director Danny Boyle por momentos coquetea con la idea de desarrollar una realidad alternativa completa en la que también han desaparecido otros iconos culturales como la Coca-Cola o Harry Potter, y eso no hace sino poner aún más en evidencia todas las posibilidades narrativas que desecha. De entrada, y pese a lo que la sensatez exigiría de una película con ese argumento, no se le detecta interés en explorar la influencia de los Beatles en la historia del pop o sugerir cómo habría sido la música posterior sin ellos. Tampoco pone en duda que, en caso de aflorar en el paisaje musical del 2019 -dominado por el pop electrónico y el trap-, las canciones del cuarteto habrían sido éxitos instantáneos. Y además parece sostener que el carisma de John, Paul, George y Ringo tuvo poco que ver en su legado, y que su música es igual de buena si la interpreta un don nadie a la guitarra acústica.

Por último, pese a que su argumento es que un mundo sin los Beatles sería un lugar triste, Boyle y Curtis no dudan en faltarles al respeto tanto usando sus canciones como poco más que una excusa como sugiriendo involuntariamente que en realidad es como si el grupo no hubiera existido: pese a lo mucho que subieron el listón en lo que a componer canciones se refiere, décadas después vivimos en un mundo en el que Ed Sheeran es una superestrella.