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ENCUENTRO DE DEBATE DEL SECTOR EDITORIAL

Feltrinelli, de Gutenberg a Zuckerberg

El editor italiano defiende el futuro del libro ante Amazon y las plataformas digitales en la inauguración del Forum Edita

Anna Abella

El presidente del Gremi d’Editors, Patrici Tixis, y Carlo Feltrinelli (derecha), este miércoles en la inauguración del Forum Edita. 

El presidente del Gremi d’Editors, Patrici Tixis, y Carlo Feltrinelli (derecha), este miércoles en la inauguración del Forum Edita.  / EFE / MARTA PÉREZ

“En esta época en la que nos pasamos conectados las 24 horas al día, con miles de mensajes bombardeándonos cada minuto, leer un libro es una acción revolucionaria, porque supone tomarse tiempo para uno mismo aislándonos del zumbido constante que nos rodea”. Es una de las defensas que lanzaba la noche de este miércoles, como protagonista de la inauguración del Forum Edita, en Barcelona, el italiano Carlo Feltrinelli (1962), presidente del prestigioso grupo editorial que heredó de su padre y primer accionista de Anagrama, la editorial fundada por Jorge Herralde. 

Feltrinelli es uno de los más de 30 participantes, expertos locales e internacionales, como el presidente de la Feria del Libro de Fráncfort, Juergen Boos o los escritores Sergi Pàmies, Lorenzo Silva y Espido Freire, que participarán hasta este viernes en los 15 debates y mesas redondas del Forum Edita. El encuentro, organizado por el Gremi d’Editors de Catalunya y la UPF Barcelona School of Management, bajo el lema ‘Retos, talento y globalización en el mundo del libro’, celebra su cuarta edición, con casi 500 inscritos. 

“Hemos pasado del ecosistema de la época Gutenberg a la de la época Zuckerberg”, en alusión al fundador de Facebook, alertó Feltrinelli ante la “disminución del disfrute de libros”, recordando el papel del libro como “mejor solución para el desarrollo de la cultura” y “el gran tsunami en un mundo cambiante” vivido por la industria editorial en la última década. El editor compartió las recientes conclusiones de la Asociación de Editores Norteamericanos (AAP) al constatar que su profesión “vive la tiranía de plataformas tecnológicas” y “el dominio intocable de Google”, que pueden “dañar gravemente el mercado de ideas”. 

Amazon y los productos defectuosos

Consciente de que “ningún editor puede evitar la distribución a través de Amazon, que les dicta sus condiciones y los editores cada vez reciben menos a cambio”, lamentó que las librerías tradicionales pierdan mercado ante “la librería virtual de Amazon, que permite la falsificación generalizada, los comentarios falsos y los productos defectuosos”, algo que repercute en los lectores y “disminuye los incentivos de editores y autores de crear obras y llevarlas al mercado”.       

Ante un nutrido público de la industria libresca, Feltrinelli defendió también a las librerías (tiene participación en La Central), como “lugar necesario y el mejor posible para permitir una mirada a lo contemporáneo”, a las editoriales temerarias y de calidad, “como las proteínas esenciales de un sistema democrático”, y al trabajo editorial como “moneda preciosa y esencial en una época de necesidades inducidas en una sociedad saturada”. 

Medalla a López Lamadrid

El Forum Edita, codirigido por Patrici Tixis, presidente del Gremi d’Editors de Catalunya, el catedrático y director del Màster en Edició de la Universitat Pompeu Fabra, Javier Aparicio Maydeu, y el periodista Sergio Vila-Sanjuán, ha recordado en su apertura a los recientemente fallecidos Julián Rodríguez, editor de Periférica, al escritor Enrique de Hériz, y a Claudio López Lamadrid, director editorial de Penguin Random House, a quien se le concederá a título póstumo la Medalla al mérito cultural de Barcelona, según anunció el primer teniente de alcalde del ayuntamiento, Joan Subirats. 

Se celebró además que este 2019 cumplan 50 años Tusquets y Anagrama, sobre la que Feltrinelli anunció que reforzará su estrategia conjunta y afirmó que comparte con la editorial que hoy capitanea Silvia Sesé un “proyecto alérgico a la banalidad y la uniformidad”. Más longeva es la editorial que fundó en 1955 su padre Giangiacomo Feltrinelli (de quien su hijo escribió la biografía), quien dos años después publicó en Italia ‘El doctor Zhivago’, que daría a Boris Pasternak un Nobel que la presión de Rusia, donde no vería la luz hasta 1988, le obligó a rechazar. Hoy es un gran grupo editorial que suma varias televisiones, 119 librerías, una fundación (centro de documentación histórica y de ciencias) y gestiona empresas de investigación sociológica y del sector inmobiliario.    

Las profecías y el 'e-book' 

Definido por Aparicio Maydeu como “un hombre de letras, poliédrico, de mirada lúcida, global y visionaria”, que mantiene de su padre “la huella ideológica, el compromiso empresarial y la responsabilidad ética que debe tener el oficio de editar con valores en una sociedad hipermoderna, líquida o gaseosa, de selfis y ‘trendies’”, Carlo Feltrinelli ha recordado que no se han cumplido “las profecías” surgidas en el 2007, con la aparición del libro electrónico, que muchos vieron como “el futuro del mundo editorial y la desaparición del libro en papel”. “El ‘e-book’ no ha triunfado como se esperaba y tras el efecto novedad la gente ha regresado al libro tradicional”, ha celebrado, convencido “de que el libro no ha perdido su función como vehículo cultural y mecanismo de intermediación y comunicación”. 

“La digitalización ha facilitado el acceso al conocimiento pero se ha llevado consigo la calidad de la información y ha sustituido la palabra cultura por la palabra contenidos, que son imprescindibles para aumentar las horas de consumo de los cacharros tecnológicos”, ha avisado el editor, concluyendo que “quizá Gutenberg y Zuckenberg puedan formar parte de la misma cultura de progreso si se pone en el centro de la discusión lo que nos hace ser personas, comprender nuestro mundo y cultivar los valores humanos y la cultura y el espíritu crítico”.