Ir a contenido

CRÓNICA DE MÚSICA

Dominio del huracán

Los Jussen Brothers arrasan con 'La consagración de la primavera' en el marco del ciclo Palau-Piano

Pablo Meléndez-Haddad

Los Jussen Brothers en el Palau.

Los Jussen Brothers en el Palau. / EVA GUILLAMET

El ciclo Palau-Piano recibió para su clausura a los hermanos holandeses Lucas y Arthur Jussen, cultivadores de un repertorio como el que dieron a conocer las hoy populares hermanas Labèque o, más recientemente, las hermanas Naughton, con obras para dos pianos y para piano a cuatro manos. A este último ámbito pertenecían las joyas que abrieron el programa, dos corales 'bachianos' originales para órgano que pretendieron llenar el Palau con su paz reverencial, aunque ello no se trasladó al patio de butacas hasta bastante entrada la velada, ya que abundaron las toses y demás ruidos molestos. Ambos intérpretes miraban al público con cara de circunstancia esperando el debido ambiente, incluso en la segunda pieza del programa, la 'Sonata en Re mayor para dos pianos, KV 448' de Mozart –la única que concibió para esta formación, aunque escribió cuatro para piano a cuatro manos–, que el público aplaudió incluso al acabar el primer movimiento. Los hermanos Jussen mostraron adecuada compenetración en un duelo lleno de detalles compartiendo un lenguaje tan simétrico como cómplice, algo que se corroboró en el 'Allegro Lebenstürme', pieza poco divulgada del amplio catálogo de Schubert para piano a cuatro manos que han incorporado incluso muchos de los grandes del teclado, en el que se fundieron con idéntica intensidad virtuosismo y expresividad, ya con los Jussen concentrados. El contraste llegó con el preciosismo minimalista de Mompou y tres de sus 'Comptines', obras minimal de inspiración francesa que fueron interpretadas con elegancia y control estilístico.

El plato fuerte llegó con la transcripción para dos pianos de 'La consagración de la primavera' de Stravinsky, un huracán dificilísimo que ambos pianistas asimilaron a la perfección, sorteando con presteza e ímpetu y que acabó con ovaciones y propinas.