03 jun 2020

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GUITARRAS EN ALTO EN SANTA COLOMA

El Rock Fest de Can Zam, zona cero del metal

La cita de Santa Coloma ofrece en su sexta edición un cartel de 54 bandas de heavy metal y hard rock encabezado por ZZ Top y Def Leppard

Jordi Bianciotto

ZZ Top actuará en Can Zam, Santa Coloma.

ZZ Top actuará en Can Zam, Santa Coloma.

¿Quién dijo que Barcelona era más moderna que rockera, y que celebrar el Sónar o el Primavera Sound era incompatible con un gran aquelarre del heavy metal? El Rock Fest lleva seis años contradiciendo esas teorías y convirtiendo el parque de Can Zam, en Santa Coloma de Gramenet, en la zona cero de hard rock y derivados, con carteles trufados de mitos del sector que atraen a audiencias multitudinarias. Este año, con reclamos como ZZ Top, Def Leppard, King Diamond, WASP, Saxon, Europe, Arch Enemy o Michael Schenker Fest.

El Rock Fest Barcelona nació en el 2014 con dos jornadas encabezadas por sendas bandas estadounidenses, Manowar y Twisted Sister; pasó a tres días al año siguiente y ahora afronta su edición más larga, del jueves al domingo, con un total de 54 artistas. Conciertos que cubrirán el espectro que va del hard rock clásico al metal extremo. En la primera de esas categorías cabe ubicar más bien a los dos grupos que encabezan el cartel, el tejano ZZ Top (que actuará el viernes) y el británico Def Leppard (domingo), formaciones que llegan hasta aquí tras desarrollar carreras de fondo salpicadas por ‘hits’ y clásicos de la radiofórmula rockera.

Estrellas del vídeo

ZZ Top representa las esencias de un rock americano polvoriento y con ascendente de blues, cuya obra glosa ahora una caja antológica, ‘Goin’ 50’, en atención a su 50º aniversario. Aunque establecieron su sello en los 70, con álbumes como ‘Tres hombres’, los tejanos vivieron un período de esplendor comercial en los 80, en plena era MTV: la saga de vídeos emprendida con ‘Gimme all your lovin’’, de su disco más vendedor, ‘Eliminator’ (diez millones de ejemplares). A lo largo de esas cinco décadas, ZZ Top ha mantenido la alineación de trío con los mismos integrantes, entre ellos el barbudo y diestro guitarrista (y cantante) Billy Gibbons. No nos ha visitado muy a menudo: solo tres veces (la última, en el Poble Espanyol, en el 2011).

Def Leppard apunta hacia otra estética sonora: hard rock tecnificado, melódico y provisto de ganchos filo-pop. Estamos ante otro mayúsculo vendedor de álbumes, 25 millones de su popular ‘Hysteria’ (1987). El quinteto británico, más reincidente en nuestros escenarios (desde que en 1981 abrió para Rainbow en la Monumental), atesora éxitos para dar y vender: ‘Photograph’, ‘Rock of ages’, ‘Put some sugar on me’… Presumiblemente sonarán en Can Zam, donde, al igual que ZZ Top, ofrecerán su única actuación en España.

Def Leppard, en una imagen promocional.

Reuniones y aniversarios

Secundando estos cabezas de cartel, un nutrido pelotón de nombres con leyenda. Empezando, el jueves, con el metal con raíces glam de WASP, la teatralidad de King Diamond, el sello germánico de U.D.O. (el excantante de Accept) o la alianza de miembros de Blind Guardian y Iced Earth en Demons & Wizards. El viernes, el Michael Schenker Fest mostrará al exguitarrista de UFO y Scorpions junto a cuatro cantantes clave de su trayectoria: Gary Barden, Graham Bonnet, Robin McAuley y Doogie White. Rage se citará con la virtuosa Barcelona Rock Orchestra. El sábado, Saxon con su 40º aniversario, black metal bautismal con Venom y el death melódico (con voz femenina monstruosa) de Arch Enemy. Cerrando, el domingo, Europe, a flote tres décadas después de ‘The final countdown’, así como Michael Monroe (excantante de Hanoi Rocks) y el metal progresivo de Dream Theater.

Dos escenarios principales en alternancia y un tercero en la carpa, la Rock Tent, que gana peso con grupos tan venerables como los profetas del extremismo Napalm Death y Cannibal Corpse, y en otro flanco, el hard-AOR de FM. La parcela autóctona reserva nombres como Obús, Leo Jiménez (exSaratoga), Los Barones (con Sherpa, líder original de Barón Rojo) y Boikot. Todos los acentos del metal, y un poco más allá, para demostrar que Barcelona y Santa Coloma, si se lo proponen, también pueden ser ‘heavy’.